lunes, 15 de mayo de 2006

El regreso al Padrún 30/04/2006

¿Que pasa "biciosos"?
 
Esta crónica va a ser breve. Es un recorrido ya conocido (ver Subida al Padrún 23/04/2006) y un perfil conocido:

(perfil sacado de la página del Grupo Ensidesa Cicloturismo)

La idea era enseñar el recorrido que habíamos hecho Raúl, Oscar y yo al resto de la banda, es decir Jorge y Traper. 

Es decir, que me voy a concentrar en las anécdotas y así, por una vez, me saldrá un crónica breve.
 
Recuerdo que la ruta es de derecha a izquierda según el perfil. Subiendo a la Manzaneda nos habíamos parados ha hacer unas fotos y nos adelantó un ciclista. La apisonadora se tiró a su cuello y el ciclista respondió picado. El Traper y yo que íbamos al tran tran les vimos a lo lejos encarar un repecho de aupa con Oscar en primer lugar y el ciclista claramente retrasado. Si es que los hay imprudentes.
 
Sobre la bajada de la Manzaneda todos estamos de acuerdo mola un montón por ser recta y muy pendiente. Tienes mucha visibilidad y puedes dejar caer la bici. Las velocidades son impresionantes para globeros como nosotros.
 
Subida impresionante al Padrún sin más novedad que constatar que el Traper está fuerte como un toro y subió como un campeón. Y eso que se presentó a la salida fuera de forma.
 
En la bajada del Padrún cambio de planes. Si es que siempre hacemos lo mismo. Vamos a explorar la otra vía que nos había comentado un lugareño (ver Subida al Padrún 23/04/2006). Este nuevo camino resultó ser más bonito. Menos pendiente, más bici de montaña. No nos perdimos, pero para compensar la aventura voy yo y me quedo sin frenos en la bici. No veais lo emocionante que es bajar sin frenos. Entre los cinco no fuimos capaces más que de hacer que frenasen un poquito. Que bajada dios, que bajada.
 
Las cosas en este grupo son así, yo me quedo sin frenos y la torta bajando se la pega mi tío. No le pasó nada, pero se pegó una buena torta. Moraleja. No se debe bajar demasiado despacio. Si frenas mucho la bici (no como yo, que la frenaba poco tirando a nada) puedes salir volando por encima del manillar.
 
Mira por donde el nuevo camino nos lleva de nuevo a Olloniego. Caramba, caramba, para salir de Olloniego hay que subir la Manzaneda. El perfil dirá lo que quiera, pero la señal de tráfico advierte de un 14% y ahora tengo pruebas:


El Traper ya tiene la muesca del alto de la Manzaneda en su cuadro. Se lo subió enterito a plato mediano. Si es que estamos como bestias.
 
Llegamos al alto de la Manzaneda y que decidimos hacer, pues acercarnos a Lugones por un "atajo". Casualidad de las casualidades (porque esto no suele pasar) el atajo tiene alguna que otra rampa y nos acerca a la Grandota. En el cruce definitivo decidimos que la grandota espera a otro día que mejor nos vamos a "la moncloa" a tomar unas sidras. Asaltamos lo bocaditos de queso cabrales y chorizo. Después de todo al único que conocían por aquellos lares era 
a Raúl.
 


Bajando de "la moncloa" hacia Lugones me volví a quedar sin frenos. Esto si que es emoción. Cansado, con unos culines en mi estomago vacío, bajando y sin frenos. Tengo que confesar que parte de la bajada la hice andando. Leches (como dice Bernardo, camera café) que llevo casco, pero no armadura.
 
Poco mas que contar sobre este día.

A cuidarse
Javier Arias González
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