lunes, 14 de julio de 2008

Café en Estremera 13/Julio/2008

¿Qué pasa "biciosos"?

El sábado por la noche hacía mucho viento. El domingo por la mañana (a las 07:00) obviamente hacía mucho viento. Un día para que la experiencia te hable.

Para que te diga que si un ciclista de carretera te adelanta en Arroyo Culebro a las 07:30 y lleva un maillot de la quebrantahuesos no debes intentar seguirle. Es imposible que se trate de un globero y seguro que te machaca en la primera rampa.

Para que te recomiende subir Vallekillas al tran-tran. De pie sobre la bici, pero sin forzarse. Nunca más de 165 ppm.

Para que cuando el viento te da de cara en el valle del Tajuña te aconseje no forzar la máquina y seguir a 25Km/h en el llano.

Te pida ignorar ese ciclista de carretera que se te ha puesto a rueda, cubriéndose del viento. Su fisonomía te dice que lo podrías dejar atrás, pero te desfondarías peleando contra el viento de cara. Mejor practica el entrenamiento psicológico de llevar alguien cómodamente situado a tu rueda; tu lo has hecho muchas veces.

Para recordarte que en el tramo que no conoces (sólo había hecho una vez la vía verde de los 40 días y había sido con Carmen y las niñas, yo tirando del carrito), y que además es cuesta arriba no debes forzarte, que debes mantener un ritmo asequible.

Para obligarte a no obsesionarte con las medias cuando ves que al llegar a Estremera tu media es de 24,85 km/h cuando tu objetivo era mantenerte por encima de los 25 km/h, más que nada para estar seguro de que llegarás a casa a una hora aceptable.

Un día para que la experiencia te recuerde que si vas a 40Km/h sin dar pedales es porque vas cuesta abajo.

Que si en el llano ruedas a 32km/h sin esfuerzo no es que estés hecho un toro, es que el viento da de culo.

Que puedes subir Vallekillas a 16km/h, pero que eso te pasará factura. Además después de esa curva el viento de dará de cara y te va a hacer bajar la velocidad a 13km/h.

Que si subiendo la Marañosa ves tras de ti, a lo lejos, un grupo de ciclistas lo mejor es levantar el pie, coger aire y esperar a que te adelanten para ponerte a rueda. Con todo el morro del mundo.

Que si subes la marañosa a más de 27Km/h no vas a aguantar el ritmo en el último kilómetro, tu ya llevas 120 en las piernas. Y que es normal que el grupo te haya metido más de un minuto en los últimos 500 metros de la Marañosa.

Que por mucho que lo intentes no vas a poder pillarles en la bajada de la Marañosa. Si, la experiencia te dice que si entrases otra vez en el grupo todo el tramo llano lo podrías rodar a buen ritmo y cómodamente colocado a rueda, pero el hueco es demasiado grande, ellos no bajan el ritmo y tu tampoco estas para grandes alegrías.

Que si camino a Perales del Rio te adelanta un ciclista de carretera solitario lo suyo es que te pongas a rueda y te protejas un poco del viento. Pide permiso explicando que ya vas muy cansado y el ciclista te ofrecerá su rueda encantado de la vida. Lástima que sólo sea hasta la glorieta del avión.

Que una vez pasada la cuesta de los gitanos ya sólo queda arrastrarse hasta casa. Estás cumpliendo con tus horarios previstos. Sólo tienes que mantener el tipo.

Que si subiendo Rafaela Ibarra te cuesta mantener el tipo es porque el día ha sido duro. Lo mejor es olvidarse de sprintarte a ti mismo.

Que si llegaste a casa a las 13:00, como tenías previsto, ha sido porque has hecho caso a la experiencia durante todo el trayecto. De algo tenía que servir ¿no?

Los números:
  • Kilómetros: 146,99Km, Nunca había hecho tantos kilómetros con la bici de montaña
  • Tiempo rodando: 5:41:28
  • Velocidad media: 25,82km/h, El objetivo era superar los 25Km/h pero ahora ya tengo otro...
  • Velocidad máxima: 62,88 km/h
  • Km de la bici: 15.491
  • Pulsaciones medias: 144, en la ida las pulsaciones medias fueron 134ppm, en la vuelta 154ppm
  • Calorías consumidas: 4.418
Con esta salida completo ciclo y llego a un pico de forma. El próximo fin de semana salida al tran-tran y luego vuelta a empezar para llegar a Asturias (finales de Agosto) otra vez en pico de forma. Entre otros retos me espera el Angliru.

A cuidarse
Javier Arias González
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