lunes, 20 de octubre de 2008

El café de Ambite da doping, 19/Oct/2008

¿Qué pasa "biciosos"?

Que digo yo que ya que sonó el despertador a las 7:00 de la mañana pues me levanto. Desayuno y salgo a pedalear. Me decanto por un recorrido clásico y sin complicaciones. Tiro para el carril bici de San Martin de la Vega.

Empecé a un ritmo tranquilo, a ritmo de la Mala Rodríguez y llegué a la rotonda de la Warner prácticamente sin romper a sudar. Cuando me quise dar cuenta ya estaba subiendo Vallekillas y la subida se me pasó como un suspiro. No voy pensando en nada en particular, pero voy la mar de entretenido conmigo mismo, Warren Zevon pone la banda sonora.

Ya estoy en Morata de Tajuña. Como tengo hambre me como una barrita, como no estoy cansado sigo pedaleando.

Llego a Perales de Tajuña, empiezan los primeros acordes del Live in Texas de Linkin Park y el cuerpo me pide marcha. A sudar se ha dicho.

Llego a Carabaña, podría pararme, pero estoy metido en ritmo y Linkin Park ha dado paso a My Chemical Romance, más marcha, no quiero parar ahora. Voy a seguir hasta Ambite.

Este tramo (de Carabaña a Ambite) són poco más de seis kilómetros, pero siempre se me hace largo y pesado. Aun así llego a los pinos de Ambite ¡¡¡Esprintando!!!!

Cafetito en Ambite y mientras tomo el café me como otra barrita y mientras me como la barrita miro los datos de la ruta. He tardado unas 2:45 en hacer unos 70 km/h el cacharro marca una velocidad media de 25,83 km/h. No me impresiona la verdad, no se en base a que pero yo esperaba una media superior a los 26 km/h.

Me pongo en marcha para hacer el camino de vuelta. En la vuelta siempre me parece que la vía verde del Tajuña pica para abajo, porque siempre ruedo más cómodo. Ahora se que debe ser el café de Ambite.

Talking Heads me marca el ritmo y este es alto. Curiosamente noto que cuando me siento un poco adelantado sobre el sillín muevo el desarrollo con más facilidad que cuando voy sentado de forma normal. ¿Qué podía hacer? Coño pues me siento un poco adelantado y me dedico a mover desarrollo. Suena el "road to nowhere" y me hace gracia.

En poquito más de una hora me planto en Morata. Que corto se me ha hecho el camino. No me extraña, como que acabo de calcular que eso significa que hice una media superior a los 29 km/h. Normal que se me haya hecho corto. 

Me tomo media barrita en el aparcamiento de Morata y sin mucho parar que se me está haciendo tarde me pongo a rodar otra vez. Supertramp empieza su concierto en Paris en mis oídos, no es que me trasmita mucho ritmo, pero me encanta Supertramp.

La subida a Vallekillas bien. Yo siempre digo que cuando subo a menos de 13 km/h es que voy muerto, entre 13 y 14 km/h es lo normal para mi. 15 km/h es una buena subida. A 16 km/h sólo lo subí una vez. Ayer subí a 15 km/h. Bien. 

Me como la otra mitad de la barrita, bajo Vallekillas tirando a rápido y tomo el tramo hacia San Martin. La cosa ya no está tan fácil; no parece que los árboles y las plantas se muevan, pero yo diría que tengo viento de cara porque no puedo con la bici. Me cuesta rodar a más de 26 km/h. Tengo unos 113 km en las piernas y me empiezo a notar cansado. Para mi que voy a pagar el haber rodado tan rápido.

Cuando me acerco a la rotonda de la Warner le pido a mis reyes magos que me traigan un ciclista que me haga la subida a la Marañosa. Mis deseos son escuchados y se ven cumplidos al coincidir en la rotonda con un ciclista de carretera con el maillot de Gallego bicicletas. 

Como no tengo fuerzas para plantar batalla opto por la vía diplomática y le pido permiso para ponerme a rueda. Le confieso que vengo castigado. Me dice que claro, que sin problema, que él subirá tranquilamente. Que es normal, que el viento de cara es lo que tiene, pero que ahora nos soplará viento de culo. Es entonces cuando caigo que seguramente mis espectaculares velocidades de Ambite a Morata puede ser que se deban al viento de culo. Me quito la música para subir a rueda.

Es cierto que el ciclista sube tranquilamente. Se mantiene a un ritmo de 22 - 23 km/h y yo aguanto perfectamente a su rueda. De hecho llego a pensar en adelantarle y tirar yo un poco más rápido, pero fue un pensamiento muy pasajero porque me tentaba más la opción conservadora de subir a rueda. Ya tendría tiempo de vaciarme luego.

Llegamos a la cima de la Marañosa, bajamos la Marañosa y al subir el repecho que está después del que se haya acabado el descenso de la Marañosa me pongo en paralelo y le explico que me quedan 15 km y que voy a acabar de exprimirme. Vuelvo a enchufarme a Supertramp.

Me pongo a tirar. El truco de sentarme en la parte de alante del sillín ya no me sirve. Me siente donde me siente las piernas no dan más de si. Llegando a Perales de Rio miro al suelo y veo una sombra. Ay madre que el ciclista se ha mantenido a mi rueda. Ay dios que viene el repecho de Perales del Rio...

Como no podía ser de otra manera el ciclista me adelanta levantado sobre su bici y a pesar de mis esfuerzos por darlo todo corona el repecho con unos 10 segundos de ventaja.

Lamentablemente al coronar el tío no baja el ritmo y sigue pedaleando a toda leche. No me queda otra que seguir dándolo todo. Consigo llegar al cruce con la carretera que va al cerro de los Angeles sin que aumente la distancia y para mi suerte el ciclista gira a la izquierda. Yo tiraré de frente.

Take the long way home de Supertramp es lo que suena en ese momento y la verdad es que viene al punto. Me pongo en modo de "llega a casa lo mejor posible".

Cuando llego al primer semáforo, en Villaverde, me pongo a mirar los datos del cacharro que cuenta los kilómetros y veo que tengo una velocidad media de 27,00 km/h. Si me esfuerzo un poco puedo llegar a casa superando esa velocidad. Suena Fool's Overture.

La cabeza quiere pero la piernas dicen que no. Me alegro de que me paren los semáforos y luego intento salir esprintando pero tengo la sensación de que los sprints son cada vez más lentos. En la subida por Rafaela Ibarra lo dejo todo y al llegar al portal la velocidad media no sólo no ha subido sino que ha bajado a 26,89. Empiezan los acordes de Crime of the Century.

Una vez duchado y relajado me he ido a meter los datos de la ruta en la hoja excel de datos de las rutas y ¡¡sorpresa!! he roto todos mis records en este recorrido. Me pongo a mirar y veo que en Junio el objetivo era superar los 26 km/h y que sólo lo había conseguido una vez (26,33 km/h). He bajado en más de siete minutos ese tiempo... ¡Sin proponérmelo!

En fin que los datos de la salida son:
  • Kilómetros: 140,07 
  • Tiempo invertido: 5:12:29 (¡¡7 minutos menos que la semana pasada y 13 menos que la anterior y 20 menos que la primera vez que lo intente en Junio!!)
  • Velocidad media: 26,89 km/h
  • Velocidad máxima: 67,11 km/h
  • Kilómetros de la bici: 17.508
  • Pulsaciones medias: 144 ppm
  • Pulsaciones máximas: 179 ppm (en el repecho de Perales del Rio)
  • Calorías consumidas: 4.071 (sólo 58 más que en el anterior record)

Conclusión. Pues va a ser que el viento soplaba de culo, que el café de Ambite da doping, que me inspiró la banda sonora y que Venus se alineó con Marte porque sino yo no se como explicarlo.

Eso si, ¿quien va a intentar, tarde o temprano, superar los 27 km/h de media? Eso si se contestarlo.

A cuidarse
Javier Arias González
Publicar un comentario