Monday, June 20, 2011

Quebrantahuesos 2011

¿Qué pasa "biciosos"?

Se sale rodando muy rápido.

En cuestión de segundos perdimos a Eduardo; se quedó por detrás.

Miles de ciclistas atavesando Sabiñánigo. Yo tranquilo. Concentrado. Atento a los ciclistas que están a mi alrededor, ligeramente pendiente de Jesus, ausente de todo lo demás.

Nos costó encontrar un grupo para rodar camino de Jaca. De hecho no creo que llegásemos en ningún momento a encontrar un grupo. Saltábamos de un grupo a otro que parecía llevar un ritmo más adecuado, pero no permanecíamos mucho tiempo en el, enseguida saltábamos a otro grupo que prometía mejor ritmo.

Mejor, que no necesariamente más rápido. Atención, no tensión. Ritmo, no desgaste.

Cerca de Jaca me di cuenta que había perdido a Jesus, se había quedado por detrás.

Sólo. Atento, concentrado, tranquilo, controlando.

Somport empieza suave. Grupos de ciclistas me adelantan, ruedan a mucha velocidad. Adelanto a grupos de ciclistas, suben muy despacio. Yo a mi ritmo, cómodo, centrado en mi mismo.

Siento que se me cae una barrita. Miro para atrás, al suelo. Es una Special K. Lo siento, es una cerdada, pero no paro. Tengo suficientes barritas. Estoy subiendo. Hay muchos ciclistas. Siempre tengo disculpas.

Justo antes del avituallamiento vi al hermano de quien nos había alquilado la casa en Orós Bajo. Sabía que le conocía pero no quien era. “Yo a ti te conozco” grité. Me sonrió y me saludó con un movimiento de cabeza. Al ver como se movía caí en quien era. Demasiado tarde.

En el avituallamiento de Canfranc alguien grita que está lloviendo en la parte francesa. Lo esperábamos; yo también, por lo que no me inmuto.

Me ofrecieron un vaso de gatorade. Lo tomé sin parar. Me lo bebí. ¿Qué hago con el vaso? Hay muchos por el suelo, pero yo lo llevo en una mano hasta que paso al lado de un espectador. Le entrego el vaso y le pido que lo tire.

Frontera con Francia. Me invaden los recuerdos, frio, niebla, lluvia, igual que el año pasado. Me llama la atención una chica. Sobresale del resto de los espectadores, está ofreciendo periódicos. Yo cojo uno.

Muchos son capaces de ponerse el periodico sin parar. Yo no. Yo paro; meo, me pongo el periódico, me doy cuenta de que he perdido un manguito, me pongo en el brazo derecho el que me queda. Me pongo el chubasquero, saco un plátano y me pongo en marcha. La cuestión es ponerse. Me he cronometrado dos minutos de parada.

Concentración. Atención. Se que la bajada es complicada. Está lloviendo, hay niebla. No se ve bien. Oigo pitidos, alguien está haciendo sonar un silbato. Entre la niebla aparece un voluntario con chaleco reflectante agitando una bandera roja mientras sopla su silbato. Viene una curva peligrosa. Es el momento de arrepentirse de no haber cambiado las zapatas de frenos el día anterior; pero mi norma es clara: no estrenar nada el día de una prueba. Nada, ni siquiera las zapatas de frenos. Haberte dado cuenta antes. Ahora céntrate en el descenso.

Seguramente hacía frío; yo no me acuerdo. Seguramente el paisaje era precioso, pero apenas podía ver unos metros delante de mi. Seguramente merecen más, pero no pude dejar de gritar un GRACIAS a cada voluntario que había decidido pasar la mañana de un sábado agitando una bandera y haciendo sonar un silbato unos metros antes de cada curva peligrosa.

Rápido, muy rápido se llega al valle. Rápido, muy rápido se rueda; el terreno es favorable.

Comer. El plan era comer en este punto. Una barrita. Beber. Pero agua. No mezclar barritas con líquido isotónico, no me acuerdo del porqué. Otra barrita; bebe un poco más de agua.

Me adelanta un grupo. Acelero para ponerme a rueda. Los que van delante me salpican. Hecho de menos los guardabarros que llevamos en Inglaterra.

Nuestro grupo alcanza a otro. Los adelantamos y parte del grupo alcanzado se suma a nosotros. Así varias veces. Al poco el grupo es muy numeroso y sigue siendo rápido. Un buen grupo.

Yo concentrado. Silencioso. Pensando siempre donde colocarme. Atento a las frenadas, a los acelerones. Caí en la cuenta de lo mucho que había aprendido a rueda de los Kingston Wheelers. Me sentía cómodo, no me costaba.

De repente el giro a la derecha. Lo reconocí. Era el comienzo de la Marie Blanque. La carretera se estrecha. La velocidad dismimuye. Paro a mear, me quito el periódico, el manguito y el chubasquero. Yo lo decía Javi “si luego te sobra todo”.

Los primeros kilómetros son sencillos. La carretera esta llena de ciclistas, adelanto a muchos, me adelantan pocos, pero yo no estoy forzando. Observo. Un ciclista grita, está de cachondeo. Muchos hablan. El ambiente es distendido. Yo no me dejo llevar por la euforia, en la dama blanca he sufrido; tiene mi respeto.

Los kilómetros buenos pasan rápidos y llegan los malos, que pasan muy despacio. Eternos, interminables, pesados, duros. El plan decia “mételo todo y sube lo más relajado posible; regula, ahorra”. Eso hice. Aun así subía rápido respecto a los que me rodeaban.

La mirada al frente. La carretera encajada entre verdes laderas. La bruma aporta ese toque onírico, celta. La carretera en pendiente, dura pendiente, llena de ciclistas. Cientos de ciclistas.

El silencio...

El silencio de los que se esfuerzan, el de los que se tienen que bajar de la bicicleta. El silencio hermano de la épica. El silencio de los que sufren. Yo no sufro, pero también subo en silencio; respetuoso, “enmimismado”.

Y cuando el silecio se rompe lo rompen los ánimos. Estamos llegando a la cima y aparecen los espectadores. Con megáfonos, disfrazados de diablo, diciendo que ya lo tenemos hecho, que ya estamos arriba. Emocionante.

Me ofrecen otro periódico. Me vuelvo a poner el chubasquero. El manguito no me lo pongo, total es uno sólo. Empezamos el descenso.

Enseguida pasamos sobre un control de tiempo. Según mi pulsómetro llevo cuatro horas de recorrido. No es un buen tiempo; Eduardo dijo ayer que tu tiempo en Marie Blanque por dos es tu tiempo en la Quebrantahuesos. Según esa teoría acabaré en 8 horas. Justo... ¡muy justo!

Y sin embargo, yo tranquilo, con calma. El pensamiento sólo ocupó unos segundos de mi mente. El plan era comer. Saco una barrita y empiezo a comerla.

Demasiado pronto. El descenso es vertiginoso. No tengo tiempo para comer, frenar y negociar las curvas. Vuelvo a meter la barrita en el bolso y me centro en el descenso.

Precioso. El valle. El pueblo blanco de tejados grises. La carretera que serpentea ladera abajo. Los voluntarios avisando. La carretera seca y en perfecto estado. Como casi siempre, me pasa por la mente la idea de que subir esta bajada tiene que ser divertido; es la señal del que disfruta subiendo más que bajando.

La lección aprendida es que se come en el valle. Cuando notes que tienes que dar pedales para avanzar es el momento de empezar a comer. De ignorar a los que te adelantan. De probar a quitarte el chubasquero en marcha, como los profesionales. De conseguirlo sin que se tambalee la bicicleta. Dos barritas y sendos tragos de agua. Las sensaciones son buenas.

Y tan absorto estaba en ellas que sin darme cuenta estábamos en el comienzo del Portalet. El juez de la quebrantahuesos. Una breve parada a mear, me pongo en marcha y apareció el pensamiento del control.

Hasta entonces lo había sentido. Durante todo el recorrido había sentido que estaba controlando la situación, pero aqui el sentimiento se transformó en idea, en pensamiento, y me ocupó durante varios kilómetros.

La pedalada ágil, la velocidad alta y aun así fiel a la religión de los que regulan. Los kilómetros vuelan acompañados de la sensación de estar haciendo las cosas bien. De saber lo que va a pasar, de estar seguro de reaccionar bien. La comida, la bebida, la metereología, las fuerzas, los ciclistas, todo está bajo control, todo fluye... Inevitablemente me viene a la mente el “estado de flujo” que me explicaba mi cuñada y mi hermano el otro día. Que se te venga a la mente el concepto es seguramente una señal de que no lo has alcanzado ese estado, pero la sensación de control era real siendo, necesariamente, producto de mi imaginación.

En el avituallamiento líquido pido que me rellenen el botello de agua. Pregunto cuanto queda hasta el siguiente avituallamiento. Me dicen que 5 kilómetros pero yo se que son más, por lo menos 8 ó 9.

Raros estos kilómetros. A veces duros, a veces suaves, siempre para arriba. Me adelantan más que adelanto. No todo el monte es orégano. Regula, que sabes como hacerlo. Fue lo primero que aprendistes de Raul, el abuelito. Me alegro cuando un kilómetro tiene menos de un 7% de desnivel, la velocidad aumenta. Me regulo si la pendiente es más alta.

Ruedo ausente. No me quedan recuerdos.

Hasta que apareció la presa. Tan majestuosa como repentina. Señal de que el avituallamiento esta cerca. Una disculpa más para el optimismo a la que en breve se le sumó un tramo llano, incluso cuesta abajo, donde rodé muy rápido. Se acercaba mi parada en un avituallamiento.

Voluntarios sujetándote la bicicleta mientras tu rellenas bidones, cojes geles, barritas, platano, manzana un trozo de sandwich de jamon york y queso. Mear, estirar un poco y montarse de nuevo en la bicicleta. Aunque sea poco tiempo se nota la mejoría física y anímica. Y eso es bueno porque el puerto es largo. Todavía quedan otros 9 ó 10 kilómetros.

Kilómetros que hago regulando, jugando con los cambios, buscando el ritmo cómodo que pueda sostener. Sonriendo a los que me animan desde las cunetas, admirando el paisaje, disfrutando de la subida, de la sensación de control.

Hasta que te invade la emoción. Los espectadores se han multiplicado con el paso de los kilómetros. No se si el terreno se volvió más favorable o es que los ánimos me empujaban, pero ya no podía dejar de sonreir mientras aceleraba en la bicicleta.

Lágrimas. Tan ciertas como sentidas. Es la expresión del agradecimiento combinado con la alegría y el optimismo. David estaba allí animándome, pero yo no me enteré. Concentrado, emocionado, preparándome para el descenso y con la mente haciendo calculos temporales no me enteré de su grito de ánimo. Tenía ganas de descener.

Y esas ganas se transformaron en 77.8 km/h, mi record de velocidad sobre una bicicleta. La carretera es ancha, con visibilidad, invita a lanzarse. Yo lo hice. Pedaleando cuesta abajo. Buscando arañar segundos.

El giro a la izquierda. Ese que no vi el año pasado. Rodear el pantano y hacerlo a buen ritmo. Sólo, adelantando ciclistas, buscando el último puerto. Y cuando lo encontré lo metí todo y subi abriendome paso entre ciclistas; muchos ciclistas. Espectadores, muchos espectadores. Animos, muchos ánimos. No sentía que pudiese atacar el puerto, pero si sabía como defenderme. Y me defendí muy bien.

Me contaron que en Hoz de Jaca hay un avituallamiento líquido. Yo no lo ví. Yo me lancé al descenso sin descanso. Mucha atención en dos curvas peligrosas que no sólo tenían sus voluntarios sino que además tenían colchonetas en la parte exterior de la curva.

Hoz de Jaca se desciende en muy poco tiempo. Pero es suficiente para hacer que la cuesta que te saca a la carretera principal duela. Te clava, te baja a la tierra.

La carretera general es cuesta abajo, pero enseguida apareció el viento de cara. De cara entrando por la derecha. Búscate un grupo y asegurate de tener a la derecha a un ciclista.

El grupo parece bueno pero no tiran, no rodamos muy rápido. Voy progresando hasta las posiciones de cabeza. Me interesa que el grupo vaya más rápido. Colaboro, yo no es necesario reservar. Ahora sólo importa llegar... cuanto antes.

El último repecho viene acompañado con un giro a la izquierda. Repentinamente el viento ha pasado a darnos de culo. Es la señal para disparar los ataques, los sprints. Yo no entro en el juego. Voy rápido, pero no compitiendo con ninguno de los que me acompañan, no tiene sentido. Tomo la última curva y encaro la recta de llegada. Me levanto sobre la bicicleta pero no sprinto. De pie sobre la bici, me siento poderoso; pero me canso antes de cruzar la línea de llegada por lo que vuelvo a sentarme.

Lo conseguí; conseguí mi objetivo. Había acabado la Quebrantahuesos en menos de ocho horas. Nada más oir el pitido del detector del chip me paré a la derecha. Saqué el teléfono móvil y llamé a casa. Al poco uno de los de seguridad me dijo que tenía que irme. Jaime me llamó desde el otro lado de la valla, en el giro a la izquierda desmonté de la bicicleta y caí en la cuenta de lo que acababa de hacer.

Acabé la quebrantahuesos en menos de ocho horas y no había sufrido. Mis pulsaciones máximas habían sido 163 ppm y las medias sólo 135 ppm. No me había exprimido. Se queda uno con la sensación de que así no vale; esta no parece forma de cumplir un objetivo, pero que contento estaba.


Los números de la ruta:

  • Kilómetros: 199.69
  • Tiempo rodando: 7:35:30
  • Tiempo total: 7:48:07
  • Tiempo parado: 00:12:37
  • Velocidad media: 26.20 km/h
  • Velocidad máxima: 77.8 km/h
  • Pulsaciones medias: 135 ppm
  • Pulsaciones máximas: 163 ppm
  • Calorías consumidas: 5.332 Kcal
  • Es la 44 vez que montaba en bici de carretera. 
Datos de los organizadores:

  • Tiempo total: 7:48:07
  • Tiempo en la Marie Blanque: 3:59:42
  • Tiempo en Hoz de Jaca: 7:13:52
  • Velocidad media: 26,28
  • Dorsal: 9044
  • Categoría: E (35 a 44 años)
  • Posición general: 3.334 de 8.715
  • Posición en mi categoría: 1454 de 3386

pd. Al desvestirme me doy cuenta de que en realidad no había perdido un manguito. Lo tenia al fondo de uno de los bolsillos.

La crónica de Pablo en el blog del pakefte.

La representación del Pakefte en la Quebrantahuesos 2011

A cuidarse
Javier Arias González

Saturday, June 4, 2011

La brevetera

¿Qué pasa "biciosos"?


O la configuración para las brevets, como prefiráis.

Mi bicicleta es una Cannondale Synapse Carbon 5 modelo 2009. Es una bicicleta de carbono claramente pensada para rodar rápido con ella.

Pero cuando se trata de hacer brevets rodar rápido dista mucho de ser la prioridad por lo que son muchas las adaptaciones que le he hecho a la bicicleta para adaptarla a las necesidades del ciclismo de largas distancias.

El primer detalle son los guardabarros.


Ese complemento que entre los ciclistas hispanos no es muy habitual pero en Inglaterra hasta los ciclistas más deportivos los llevan en invierno. Yo llevo dos que cubren mucha superficie de las ruedas y que han demostrado ser muy eficaces. Al parecer en la Paris-Brest-Paris antes eran obligatorios. Ahora parece ser que no los son, pero todo el mundo aconseja llevarlos. Si llueve y no los llevas nadie querrá rodar contigo.

El segundo detalle es el portabultos o transportín.

Las bicicletas de carbono no están preparadas para llevar portabultos, pero en las brevets son prácticamente imprescindibles para llevar ropa, comida, etc. Como la bicicleta no tiene los agujeros para llevar portabultos llevo uno que se sujeta al eje de la rueda. Se trata de un transportín Old Man Mountain, modelo sherpa. Este tipo de portabultos no es que sean muy comunes, pero pueden encontrarse en tiendas especializadas.

Más complicado es la sujeción a la tija del sillín. Como la tija de la Cannondale no es redonda tampoco se puede fijar el portabultos de manera estándar. Al final me he arreglado con un tornillo y unas tuercas que fijan el portabultos al mismo tiempo que aprietan la tija del sillín. Un poco chapuzas, pero funciona muy bien.

El tercer detalle es el dinamo de buje.


Un Son Deluxe. Lo compré con la rueda completa en configuración de 32 radios. De momento no puedo estar más contento con su rendimiento. Este dinamo alimenta al cuarto detalle, el foco.


Un Busch + Müller Lumotec IQ Cyo R Senso. Otra maravilla de la tecnología alemana. Impresionante también su rendimiento hasta ahora.

De la misma marca, Busch + Müller, es el transformador, quinto detalle a tener en cuenta.


El transformador universal E-Werk. Se alimenta de la dinamo, permite regular fácilmente la tensión e intensidad de salida del transformador y su colección de alimentadores de todo tipo le permiten alimentar prácticamente cualquier dispositivo electrónico (GPS, móvil, cámara, etc). Si además le sumas que es pequeño y ligero resulta que es un complemento perfecto.

El sexto detalle son las bolsas.


Llevo dos. La delantera es una TopPeak que me encanta. Pequeña, con una zona de plástico para poner las hojas de ruta y con una sujeción que permite seguir usando todo el área útil del manillar.


Este es un detalle importante porque cuando pasas muchas horas sobre la bicicleta el disponer de varias formas de colocar las manos sobre el manillar te permite ir cambiando de postura y por tanto ir descansando los músculos. La bolsa viene con una funda que la cubre entera en caso de lluvia.

La bolsa trasera, una Deuer, también tiene una de estas fundas y en el 400 de Algete de 2010 bien eficaz que fue manteniendo todo seco después de varias horas de lluvia.


Por último el séptimo detalle son las cubiertas.

Unas Continental four seasons 700x23c (ahora uso unas 700x25). No son ligeras, no son especialmente rodadoras pero son buenas previniendo los pinchazos y no fallan rodando en mojado. Son las que me recomendaron para las bacheadas es irregulares carreteras inglesas y de momento están haciendo su trabajo maravillosamente bien.

En las salidas de los domingos la bicicleta lleva los guardabarros, la rueda con el dinamo, el foco y el transformador. La semana antes de hacer una brevet le acoplo a la bicicleta el portabultos y las bolsas y ya tengo la bicicleta lista para disfrutar.

A cuidarse
Javier Arias González

Monday, May 30, 2011

El 600 de Midhust - Español

¿Qué pasa "biciosos"?

[This is the Spanish version of my cycling report riding the Midhurst 600K. The English version can be found at this page]

El despertador volvió a sonar a las 3:15 de la mañana, igual que para el 400 de Hailsham e igual que para el 300 de 3Down, pero da igual, yo no me acostumbro, me costó, y no me cabe duda de que seguirá costándome, levantarme a tan temprana hora. Y eso que el Viernes me había acostado temprano.

La experiencia del 400 me había demostrado que no podría hacer todo el 600 sin dormir por lo que mi estrategia para acabar el 600 pasaba por dos puntos básicos. El primero era ir a la prueba sin deficit de sueño y para eso me había asegurado de dormir todos los días de la semana previa al menos 8 horas. El segundo punto era parar a dormir durante la ruta. El momento/sitio ideal parecía el control del kilómetro 345 en Magor, en un área de servicio de la M4. El caso es que quiso la providencia que en ese fin de semana se celebrase una final de Rugby en Cardiff (que está "cerca" de Magor) y por tanto era imposible reservar habitación en ningún hotel o bed&breakfast de los alrededores. De todas formas no había problema me agencio el saco un saco de dormir y ya encontraré una esquina donde echarme a los brazos de Morfeo. Si es que uno es de un apañado...

A las 4:15 recogía a Pete en su casa.

A las 5:15 llegábamos a Midhurst.

La bicicleta que está en el suelo es la mía

Primer detalle en el que me fijo, de los 35 ciclistas que vamos a tomar parte en esta ruta soy el que más cargada lleva la bicicleta.

Bicicleta de carga

Bolsa delantera, bolsa trasera y saco de dormir envuelto en bolsa de plástico por si le da por llover. En apariencia Pete llevaba la misma equipación que para un 200, y los demás parecido. Algo debo de estar haciendo mal.

A las 6:00 empieza puntual y sin muchos miramientos el 600 de Midhurst. Mi segunda participación en un brevet organizado por David "El Supremo" Hudson.

Y al poco pasamos por New Alresford. Y ya no hizo falta que Pete me preguntase (que me preguntó) si reconocía el sitio. ¡Claro que lo reconocía!. Habíamos pasado por allí en el 300 y en el 400. Esta vez no paramos.

Y al poco pasamos por East Stratton. Precioso pueblo por el que también pasamos en el 300 y/o (no recuerdo bien) en el 400.

Descargada de internet que yo no se hacer tan buenas fotos

Y estaba claro que rodábamos por carreteras conocidas, pero eso no impidió que al poco nos perdiésemos.

La instrucción era esta: "3.7 L no $ (down short hill & round R bend)". Yo circulo delante, Pete detrás. Aparece una carretera a la izquierda, pero era un poco pronto, según mi cuentakilómetros no habíamos rodado los 3.7km. Seguimos de frente. Se pasa el kilómetro 3.7 y no aparece ningún desvío a la izquierda. Seguimos un poco más. Nada. Con la mosca detrás de la oreja saco mi móvil (que no deja de parecerme hacer un poco de trampa), consulto la ruta y efectivamente nos hemos pasado.  Tenemos que dar media vuelta. En ese momento me doy cuenta que venía con nosotros un tercer ciclista. Nada más dar la vuelta me pregunta si yo soy Javier. Le contesto que si y me dice que ha leido mi blog (publico las entradas de los brevets en Inglés en yacf.co.uk) que se ha imaginado que era yo por el acento (lo que demuestra que no mejora). Me entero de que se llama Daniel, que es siciliano. Rodamos juntos de vuelta. En total 4 kilómetros de más. Hacemos el giro que tenemos que hacer. Daniel va delante, yo detrás y Pete cierra el grupo.

En esto oigo que Pete me llama. Se ha quedado parado. Me paro. Daniel no se ha enterado por lo que sigue a su ritmo. Vuelvo hasta donde está Pete. Se le ha roto el pedal izquierdo.

Pues estamos bien. Apenas llevamos 60km y ya nos hemos perdido y ya hemos tenido una avería mecánica. Parece que el 600 va a ser entretenido.

La rotura del pedal no nos impide seguir. El pedal se le sale de la biela, se queda enganchado a la zapatilla. Pero Pete puede pedalear, tiene que hacerlo con cuidado para que no se le salga el pedal, no puede levantarse sobre la bici, pero podemos avanzar.

Por suerte el viento sopla de culo lo que hace que podamos rodar con facilidad hasta el primer control. Un control marcado en la hoja de ruta como "El Supremo feed" y eso significa comida, bebida, sillas y atención sin igual.


Estamos en el kilómetro 96 y sello mi brevet a las 10:33. La gente que está parada en el control nos dicen que en Marlborough hay una tienda/taller de bicicletas donde pueden ayudarnos. ¡Bien! Marlborough está a pocos kilómetros y nos pilla de camino.

Se me hace raro no ver a Daniel en el control; tiene que estar rodando realmente rápido.

Justo antes de ponernos en marcha le pido a Pete que me saque una foto. Me saca dos.

 El bulto de plástico es el saco de dormir

Esta le quedó un poco mejor, más que nada porque estoy más lejos

Camino a Marlborough Pete da cuenta de que se ha olvidado el casco en el control. Llevamos ya tres o cuatro kilómetros pero le pregunto si quiere dar la vuelta a por el. Dice que no, que ya lo recuperará en el siguiente control en el que "El Supremo feed". Al menos lleva gorra...

Llegamos a Marlborough y era día de mercado. Perdimos un poco de tiempo en encontrar la tienda de bicis (Bertie Maffoon's Bicycle Co); estaba un poco escondida.

Ese saco de dormir que luce en cada foto

Además no pueden ayudarnos; el pedal de Pete no es de los más comunes y ellos no los tienen.

Valoramos la posibilidad de desviarnos de nuestra ruta para ir a otra tienda de bicis, pero Pete lo descarta. Asegura que puede seguir pedaleando y que será difícil que tengan los pedales en otra tienda.

Nos ponemos en marcha y enseguida llegamos a Cirencester. Km 146, son las 13:33, paramos en un Tesco y es hora de comer. Aprovecho para dar cuenta de una ración de ensalada de pasta.

El ánimo es bueno, el viento sigue siendo favorable y pasamos por Brockhampton que no recuerdo por que pero lo marqué en la hoja de ruta como un sitio a recordar (cierto es que de poco me sirvió haberlo marcado).

Aspecto de una de las carreteras por las que rodábamos

En estas que llegamos al kilómetro 174 y nos enteramos que en el buzón de Winchcombe el correo se recoge a las 5:45 los días de diario. Me habría sido de más utilidad recordar por que tenía que acordarme de Brockhampton.

Justo después de este "info control" la instrucción era (el resaltado es del original) "R (Gambles La) Very very steep" y no era exagerado...

Pete preparándose para descender una rampa de un 25%

Ni más ni menos que un 25%, desde luego coincide con mi descripción de "muy muy inclinado". Bajamos con cuidado.

Cuando mi cuanta kilómetros llega al kilómetro 200 se lo comento a Pete. 1/3 del recorrido. No tengo muy claro si se enteró de mi comentario.

En el kilómetro 215 tenemos otro control. Se trata de conseguir un ticket. No tenemos intención de parar mucho por lo que entramos en un supermercado, me compro un kinder bueno y enseguida nos ponemos en marcha. Ya empieza a hacer frio, el viento sopla con fuerza y a veces es de cara, el cielo es de color gris plomizo. En mi Google Buzz me declaro publicamente cansado.

Aun así el que la siguiente etapa sea sólo de 56km (un casa->Carabaña) y el que el siguiente control fuese un "El Supremo feed" me daban ánimo. El Supremo había dicho que nos tendría preparados English Muffins, como para no animarse.

En la hoja de ruta marco Hildersley, creo recordar que porque se trataba de un pueblo bonito, pero tampoco lo tengo del todo claro.

Camino del control empezamos a cruzarnos con ciclistas que venían en sentido contrario. Parece que tendríamos que volver por la misma carretera que íbamos. Y eso eran malas noticias. En la ida la carretera picaba hacia abajo y el viento era favorable. Malo y malo para la vuelta.

Llegamos al control a las 20:27, estamos en el kilómetro 271. No esta mal, llevamos tres horas y media de adelanto sobre el límite de tiempo. Nos quedan 74 kilómetros hasta el siguiente control que es en Magor, justo donde teníamos pensado parar a dormir.

Fiel a su promesa El Supremo nos tenía preparados English Muffins recién tostados y untados con mantequilla y mermelada (para mi de fresa por favor). También tenía tostadas rellenas de queso fundido. Se te caen las lágrimas con tanta atención y encima Pete recupera su casco.

Antes de ponernos en marcha nos equipamos para la noche y la lluvia. Yo me pongo encima todos mis complementos de la señorita pepis (calienta brazos, calienta piernas, calcetines de gore-tex, una camiseta interior, los guantes largos y el chubasquero), enciendo las luces, cubro las bolsas y me lanzo a la oscuridad, la lluvia y el viento de cara.

Hacerse 74 kilómetros cuando ya tienes 271 en el cuerpo, es de noche, llueve y tienes viento de cara no es la parte más bonita del ciclismo, pero por alguna extraña razón yo no me lo tomé a mal, en realidad estaba al borde del disfrute. En mi mente veía una y otra vez la imagen de mi mismo tumbándome en el suelo en la cafetería de Magor y pidiéndole a Pete que me sacase una foto para el blog antes de ponerme a dormir por tres o cuatro horas.

Nos cruzamos con Daniel. ¡Que raro! ¿Que hace por detrás de nosotros?

Las condiciones no eran buenas y eso se ve en el tiempo que tardamos en hacer esa parte del recorrido. Más de 4 horas en recorrer 74km ¡menos de 18.5 km/h de media!

Por fin llegamos al área de servicio de Magor, todavía lloviendo y nos dirigimos al único que vemos con luz. ¡Es una gasolinera!

¿Por qué lo pongo entre admiraciones?

Pues porque es una gasolinera normal y corriente. Tiene una pequeña tienda donde incluso te puedes pedir un café, pero AHI NO SE PUEDE DORMIR.

Y EN LA CALLE LLUEVE...

¡MUCHO!

Esto si me lo tomo a mal, aqui si que ya no estaba al borde del disfrute. ¿Qué íbamos a hacer? ¿Seguir? Yo ya estaba bastante cansado y en esas condiciones avanzaríamos muy despacio. ¿Buscar un techo y dormir en la calle? Tampoco es que fuese un panorama tentador.

Pete debía tener la mente más clara que yo porque enseguida comentó. "Tiene que haber un restaurante o café en algún sitio, aqui no hay ningún ciclista". Creo que lo comentó dos o tres veces antes de que yo me diese cuenta de que tenía razón, que tendría que haber un restaurante o café en algún sitio que allí no había ningún ciclista.

Decido entrar en la tienda de la gasolinera y preguntarle al dependiente. Por que me contesto sé que me entendió, pero yo a él no le entendí nada. Rápidamente caí en la cuenta que estábamos en Gales. Volví a preguntarle pero esta vez haciendo gestos y el me contestó a su vez haciendo gestos y señalando. Me quedé con la dirección a la que señaló, di las buenas noches y salí de la tienda sin haber entendido nada. No mejoro, no mejoro y no mejoro.

Le digo a Pete que si, que hay un restaurante y que está en aquella dirección, la que me había señalado el dependiente de la tienda.

Y hacia allí nos dirigimos...

Y si que había un restaurante...

Y si que había ciclistas, unos 20 calculo yo...

Yo nada más entrar analizo el panorama. Esto tiene mejor pinta. Me pido un vaso de leche caliente para así conseguir el ticket que necesito como prueba de paso. Es la 1:41 de la madrugada. Me tomo el vaso de leche con muesli que tenía en mis bolsas. Cojo el saco de dormir, me voy a una parte del restaurante que estaba cerrada al público, con las sillas sobre las mesas, me tumbo en el suelo y me meto en el saco. Todo muy rápido, todo muy eficaz...

"¿Pero que es esto?"

Este saco es MUY pequeño. ES EL SACO DE UNA DE MIS HIJAS. Para que me cubra entero tengo que encoger las piernas pero mira, después de haber cargado con él 345 kilómetros lo uso aunque sea para taparme hasta el pecho.

Aviso a Pete de donde estoy, él todavía está tomando algo en el restaurante y hablando con otros ciclistas. Yo me duermo en menos de un minuto.

Acabo de darme cuenta de que tenía tanta prisa por dormir que se me olvidó pedirle que me sacase una foto. Y es una pena, porque habría quedado muy bien aquí...

*******************************************

"Javier, javier".

Me despierto sobresaltado. Pete me está llamando. He dormido tres horas, pero me levanto de un salto. Tres horas de sueño no dan para mucho pero me encuentro bien.

Me voy al baño, me aseo y me cambio de ropa. Me pongo la equipación del Pakefte, la de las grandes ocasiones.
Esta foto no es de la ruta, pero la pongo para que os hagáis una idea

Veo a Daniel y le pregunto que les había pasado el día anterior. Me cuenta que se habían perdido y que habían perdido mucho tiempo. Ya me extrañaba a mi que fuesen por detrás de nosotros.

En estas Pete me dice que nos vamos. Yo tenía pensado desayunar, pero como a él se le veía con una cierta prisa por ponerse en marcha, me tomo con rapidez uno de los tostis que llevaba untados con nutella y una barrita, me pongo el chubasquero, todavía mojado, y nos ponemos en marcha.

Ha amanecido, el ambiente está húmedo pero ha dejado de llover. ¡Bien!

El la primera rotonda, a 200 metros, ya nos equivocamos de salida y en cuanto llegamos a una rotonda inesperada tuvimos que volver a consultar el móvil.

Media vuelta.

Cuando retomamos el camino correcto vi que eran las 5 de la mañana. Tenemos por delante una etapa de 95 kilómetros.

Empezamos a rodar por un valle absolutamente llano. El cielo estaba totalmente despejado; "hoy va a hacer calor" pensé yo.

Enseguida nos encontramos en la A48 y no la abandonamos por varios kilómetros. Charlábamos sobre la Paris-Brest-Paris, sobre material para las bicicletas, sobre ruedas. Que si 23, que si 25 que si Continental que si otra marca. El único momento en el que supe que decía fue cuando comentamos que yo tenía las Contienental 4 Seasons y que no había tenido ningún pinchazo en ninguno de los los brevets. Mucho nivel para mi, hice como que sabía de que iba el tema y traté de aprender lo más posible, pero ya no me acuerdo de nada.

Pasamos al lado de una caseta que parece una parada de autobús. Me fijo que un ciclista está sentado en su interior desayunando. Me pregunto si ha dormido allí.

La A48 es una carretera aburrida, un continuo sube y baja rompepiernas. Menos más que el tráfico a esas horas del domingo era escaso.

A las 6:36 llegamos a Lydney donde nos enteramos que su farmacia se llama "Lloyds". Otro "info control" superado.

24 kilómetros más de A48, mira que se hace larga.

Llegamos a una instrucción que advierte "Subida larga y dura, tomátela tranquilamente", según las instrucciones la subida son 2.7 kilómetros, "pues tampoco es tan larga" pensé yo. Antes de empezar la subida nos paramos a quitarnos ropa. Nos adelantan dos ciclistas, una es la ciclista de nombre desconocido del 400, nos saluda al pasar. Pete acaba antes que yo y se pone en marcha. Una chica montada en un caballo blanco también pasa mientras yo estoy parado. Yo me tomo mi tiempo, me pongo los guantes cortos, los cristales oscuros y me quedo de corto tanto arriba como abajo; cuando me pongo en marcha lo hago a buen ritmo.

Vaya, parece que esto se complica. Vamos a bajar (¿o es subir?) un piñón.

Ahí está la chica y su caballo blanco. Les adelanto, pero pedaleando de pie sobre la bici.

Ahí está Peter. Está subiendo andando. Aunque ha aprendido a ponerse de pie incluso con el pedal suelto no puede hacer la fuerza necesaria para subir estas rampas. Le adelanto.

Vaya, esto si que se está poniendo duro. Va a ser que voy a tener que meterlo todo.

Tomo una curva y veo que los otros dos ciclistas están subiendo andando también.

Se me pasa por la cabeza la idea de poner el pie a tierra, no merece la pena agotarse tanto, todavía quedan muchos kilómetros, unos 200, pero descarto la idea. No me gusta poner el pie a tierra.

No llego a alcanzar a los dos ciclistas. Aprovechan que la pendiente se modera para volver a montarse en la bicicleta cuando llego a su altura, pero ahora ellos suben más rápido. Menos mal que después de la siguiente curva ya se veía el final.

Aguanto como puedo y corono la subida. Me doy cuenta de que 2.7 kilómetros se pueden hacer muy largos y muuuuy duros. Especialmente cuando tienes 400 kilómetros en las piernas y el perfil tiene esta pinta.
Perfil sacado de climbbybike.com

Aprovecho para recuperar el aliento hasta que viene Peter.

Una vez coronada Birdlip hill nos toca pedalear por la parte alta. El viento se vuelve más violento y las nubes se acumulan con rapidez. El cielo se oscurece y nos cae un chaparrón que nos pilla de improvisto, apenas tenemos tiempo deponernos los chubasqueros. Nos empapamos en muy poco tiempo. Fueron pocos kilómetros, yo diría que unos 15, pero nos machacaron, nos dejaron helados y empapados.

Cuando llegamos a Cirencester caí en la cuenta que por ahí ha habíamos pasado era el Tesco del kilómetro 146 de la ruta. Pete propuso desayunar en el McDonals, un restaurante de una cadena de ¿comida? americana que es muy famosa en este país, pero yo recuerdo que en el Tesco había un restaurante/cafeteria y le propongo decantarnos por la cocina local. Acepta.

Y que bien que aceptó. Tenían English breakfast que seguramente no sea lo más adecuado según los manuales de nutrición deportiva, pero que a mi, en ese momento y lugar del espacio tiempo, me resultaba la mar de apetecible. Complemento el English breakfast con un poco de ensalada de pasta y un trozo de pastel de chocolate.

"Desayuno potente", definición gráfica

Son las 10:40 de la mañana, estamos en el kilómetro 450. Entre el desayuno y el calor del local conseguí dejar de tiritar.

Cuando nos ponemos en marcha la tormenta ya había pasado, incluso brillaba un poco el sol. Yo no me fio por lo que vuelvo a poner los cristales transparentes a las gafas, guantes largos, calentapiernas, camiseta interior y chubasquero. A mi no me vuelve a pillar la tormenta ligero de ropa.

Las primeras carreteras por las circulamos son realmente tranquilas y nos invade un cierto sopor. Circulamos muy despacio, a unos 15 kilómetros por hora. Yo, que estoy constantemente haciendo cálculos de velocidades medias y estimaciones de tiempo para distraerme (cuando en realidad debería estar concentrado en la hoja de ruta...), caigo en la cuenta de que este ritmo es demasiado lento. Vamos justos de tiempo y cualquier imprevisto nos puede dejar fuera.

Se lo comento a Pete. Le cuento mi teoría de que deberíamos rodar a una media de 20Km/h para poder acumular algo de tiempo. Creo que acepta y acelera un poco el ritmo pero no mucho. Empiezo a pensar que es posible que esté cansado, yo me encuentro bien por lo que me pongo a su ritmo y seguimos.

En un momento dado me doy cuenta de que la rueda delantera esta pinchada (se acabó eso de ningún pinchazo en los brevets). Chillo para avistar a Pete pero no me oye, desaparece en la lejanía. Rápidamente me pongo a cambiar la cámara y sorprendentemente lo hago rápido. Me acuerdo de que entre los Wheelers hay una "competición" para ver quien repara un pinchazo más rápido. Pena de no tener testigos y/o haber medido el tiempo, lo hice realmente rápido. De hecho al poco de ponerme en marcha me encontré con Pete que me estaba esperando en el siguiente cruze. Su comentario fue que pensó que había parado a quitarme el chubasquero. Cualquier día de estos ficho por Ferrari (En la versión inglesa diré McClaren por aquello de que parezca que estoy integrado en la cultura del pais).

En el kilómetro 476 nos enteramos que el pub de Calne se llama Bug&Spider. Aprovecho la parada para tomarme una barrita y me fijo que Pete se toma un gel.

Seguimos la ruta y ahora rodamos un poco más rápido. Aun así, cuando llegamos al control de Burbage, un "El Supremo feed" llevamos sólo 28 minutos de adelanto sobre el límite de tiempo. ¡Muy justo!

El control de Burbage está en el mismo sitio de uno de los controles del 400

Esta foto es del 400 de Hailsham pero es aspecto era muy parecido

Y al igual que en aquella ocasión El Supremo nos tenía preparadas beans on a toast

Esta foto también es del 400 de Hailsham pero es aspecto también era muy parecido

Y como en aquella ocasión aproveché para complementarlo con una ración de ensalada de pasta, la última en este caso, la bicicleta pesaría menos a partir de ahora.

Nos quedan "sólo" 92km que haremos en dos etapas. Empieza a parecer chupado.

Al poco de ponernos a rodar nos unimos a un tercer ciclista, Peter. Rodamos con cierta agilidad, el viento es favorable, Peter da conversación, cuenta que tiene un amigo gallego, que de joven había participado en una competición subiendo Birdlip hill (los 2.7 km largos y duros) y todo tiene buena pinta.

Yo me encuentro bien. En las subidas mantengo el ritmo y hago hueco con mis dos compañeros y luego y luego nos reagrupamos. En el alto de una de estas rampas la instrucción era "R @ T" (a la derecha en la T) yo llego leo "R @ T" y hago "L @ T" (a la izquierda en la T) y sigo subiendo. Y menos mal que oí las voces que me llamaban a lo lejos porque sino me como toda la subida antes de darme cuenta que voy en dirección contraria. En fin, que estaba bien físicamente pero no precisamente concentrado en seguir la hoja de ruta.

Enseguida llegamos a New Alresford otra vez. La cuarta vez que pasaba por este pueblo en tres brevets, la tercera vez que paramos. Pongo la misma foto que he usado en el 300 y en el 400 porque dio la casualidad de que nos juntamos media docena de ciclistas y el panorama era muy parecido.

Aspecto del Tesco de New Alresford durante cualquier brevet

Habíamos recuperado tiempo en el último tramo y ahora teníamos una hora de margen, pero tampoco era plan de parar mucho tiempo. Total ya sólo nos quedaban 37 kilómetros. Aun así yo me dejé llevar por la filosofía de "ya que lo has machacado dale al cuerpo lo que te pida" y me acabé bebiendo un tercio de leche y comiéndome unas gominolas; extrañas peticiones que tiene el cuerpo de uno.

Los últimos kilómetros fueron un paseo triunfal. Hicimos grupo con Peter y Paul y los cuatro juntos rodamos a un buen ritmo por un terreno favorable. En el ambiente intuíamos el final y los kilómetros volaron. Cuanto más nos acercábamos a Midhurst más ágil se volvia el ritmo (dentro de lo ágil que se puede volver cuando llevas 600Km en las piernas) y sin llegar a disputar un sprint acabamos como campeones.

Justo a la entrada de Midhurst nos encontramos con otros ciclistas y nos paramos a conversar con ellos. Pete les contó que era mi primer 600 y uno de ellos me aseguró que si había podido con el 600 no tendría problema en acabar los 1200 de la Paris-Brest-Paris, pero no lo tengo yo tan claro.

A la vuelta de la esquina había una gasolinera y a ella fuimos a conseguir el último ticket de la ruta, son las 20:33, y otra vez me dejé llevar por las caprichosas peticiones de mi cuerpo...


Pedazo Magnum almendrado que me metí para el cuerpo, y que a gusto me quedé.



Los números:
  • Kilómetros: 609.47 (en yacf.co.uk comentan que 6322m de desnivel)
  • Tiempo total invertido: 38 horas 33 minutos
  • Tiempo rodando: 29 horas 54 minutos 10 segundos
  • Tiempo parados: 8 horas 38 minutos 50 segundos (3 de ellas durmiendo)
  • Velocidad media: 20.38 km/h
  • Velocidad máxima: 58.20 km/h
  • Pulsaciones médias: 103 ppm (106ppm en las 22:36:37 del Sábado, 98ppm en las 16:15:15  del Domingo)
  • Pulsaciones máximas: 180 ppm (esa subida a Birdlip hill ...)
  • Calorías consumidas: 12.114 Kcal
  • Kilómetros que tiene la bici: 5.678
  • Es la vez número 40 que monto en bici de carretera en mi vida
Si, ya lo se, esto es una locura; pero para tratar de darle sentido a la locura de intentar rodar 1.200 kilómetros en la Paris-Brest-Paris de este año estoy recaudando fondos para la ONG Cancer Research UK en mi página de JustGiving: www.justgiving.com/Javier-Paris-Brest-Paris Yo mismo estoy donando una libra por cada 10 kilómetros que ruedo en los brevets; de hecho acabo de donar 61 libras por este brevet.

A cuidarse
Javier Arias González

Midhurst 600 - English

[Esta es la versión en inglés de mi crónica del 600 de Midhurst. La versión en castellano esta en esta página]

The alarm clock went on at 3:15, same time as for the Hailsham 400 and same time as for the 3Down 300, but anyway I can't get used to wake up so early. Even if that Friday I went to bed quite early.

The 400K experience has proved I was not going to be able to finish 600 without sleep, so my strategy to finish the 600 was based in two main points. The first was making sure I started without sleep deficit and to accomplish that I made sure that every day on that week I had slept at least 8 hours. The second point was to plan a stop to sleep on the route. The right moment/place appeared to be at km 345, a service by the M4 in Magor. The problem was that on that very same weekend there was a rugby final in Cardiff (which is "close" to Magor) and it was imposible to book any room on any hotel, motel or bed & breakfast in the area. Never mind, lets get a sleeping bag and hope that you'll be able to find a place to sleep. I'm so easy...

4:15 meeting Pete at his place.

5:15 arriving Midhurst.

My bike is the one on the ground 

First thing I realized, out of the 35 cyclists I'm the one with more stuff on the bicycle.

Heavy loaded bicycle

Bag on the handlebar, bag on the back and the sleeping bag in a plastic bar, just in case it starts to rain. Apparently Peter was carrying the same stuff as for the 200K, and the same the rest. There is something I should be doing wrong.

6:00 it starts right away the Midhurst 600. My second ride organized by David "El Supremo" Hudson.

Very soon we were in New Alresford. And it was not needed that Pete asked me (he actually asked me) if I recognized the village. We visit it in the 300 and the 400. This time we didn't stop.

Soon enough we were in East Stratton. A beautiful village that we also visited at the 300 and/or (I don't remember) the 400.

Found on the internet, I can't take pictures as good as this one

It was clear we were riding on known roads, but that didn't stop us from getting lost.

The instruction was: "3.7 L no $ (down short hill & round R bend)". I'm riding on the front, followed by Pete. Here comes a road on the left, but it is a bit early according to my computer we didn't ride 3.7km just yet. Lets keep riding. The kilometer 3.7 went and we couldn't see any other road on the left. Lets keep riding a bit more. Nothing.

Ok, lets check with my mobile (which for me is like cheating but just a little bit). And obviously we missed the turn. We must turn back. At that moment I realized there is a third rider with us. He asked me if I were Javier. I said yes and he says he had read my blog (I also publish my riding reports at yacf.co.uk) he said he thought so because of my accent (which proves once again that my accent does not improve). His name is Daniel, and he is Sicilian. We ride together all the way back, in total 4 km. We take the right turn. Daniel in front, I second him and Pete closes the group.

Suddenly I hear Pete calling me. He has stopped. I stop aswel. Daniel didn't hear him and disappeared in the distance. I get to where Pete was and found out his left pedal is broken.

This doesn't look good. With only 60k in the route we managed to get lost and to get a serious mechanical breakdown. It seems the 600 will be entertained.

The pedal breakdown does not prevent us from continuing. The pedal gets out of the crank very easily, it  remains attached to the shoe but if Pete pedal being careful no to slip off the pedal we can continue. He can't stand on the bike and we have 540K ahead, this is going to be hard for him.

Luckily the wind blows in our favor which makes us ride easily to the first contro. A control signed in the route sheet as "El Supremo feed" and that means food, drinks, chairs and unbeatable service.


Km 96 and my brevet card is stamped at 10:33. The cyclists at the control told us that at Marlborough there is a bike shop. Great! Marlborough is very close and it is on the route.

I thought I was rare Daniel was not at the control, he must be riding very fast.

Just before we get on the bikes again I ask Pete to take a picture of me. He took two.

That plastic bag is the sleeping bag

This one is much better, mainly because I'm far

On our way to Marlborough Pete realizes he forgot his helmet at the control. It is three or four kilometers so I asked him if he wanted to get back to get it. He refused the offer, he'll recover it at the next control marked as "El Supremo feed". At least he is wearing a cap...

We arrived to Marlborough and found out there was open market day. We lost some time trying to find the bike shop (Bertie Maffoon's Bicycle Co) it was not precisely on the high street.

That sleeping bag that shines in every picture

Sadly we found out they couldn't help us. Pete's pedal is not the most common one and they don't have anything similar.

We consider getting off the route to visit another bike shop but Pete refused to lose more time. He said it was going to be difficult the other store carried those pedals.

We get on the bikes and very soon we arrived to Cirencester. Km 146, it's 13:33, we stopped at the Tesco, lunch time. I take the opportunity to eat one of the pasta salad portions I was carrying.

The mood is good, the wind keeps blowing in our favor and we passed by Brockhampton which I know I marked its name in the route sheet but now I don't remember why.

This is one of the roads nice, quiet and flat

At the kilometer 174 we found out that the post is collected at 5:45 in Winchcombe. It would have been better to remember why I marked Brockhampton.

Just after that "info control" the instruction was (the bold was in the original) "R (Gambles La) Very very steep" and it was true...

Pete getting ready to ride down a 25% 

A 25% not less, It also fits my description of "very very steep".

When my computer said it was km 200 I mentioned it to Pete. 1/3rd of the route, but I'm not sure if he got my comment.

At km 215 we had another control. We had to get a ticket. Our intention was not to stop too much so I went into a super and bought a kinder bueno and right away we continued our route. It's getting cold and the wind blows hard and sometimes on our faces, the sky turned dark grey, at my Google Buzz I declared myself tired.

Still being that stage only 56km and the next control a "El Supremo feed" was a great incentive. El Supremo had said he was going to have English Muffins, that sounded great.

At the route sheet I have Hildersley marked, I think it is because it was a nice village but I don't remember any more. I need to improve my on the route notes...

On our way to the control we started to see cyclists riding in the opposite direction. It seems we will have to take this road back, and that was bad news. The steep was slightly favorable and the wind was mainly in our tail. Too bad to ride in the opposite direction.

We arrived the control at 20:27, we were at km 271. Not bad, we are three hours and a half ahead the time limit, we have 74km until next control in Magor, just were we wanted to sleep.

El Supremo kept his promise and recently toasted English Muffins where waiting for us. He also had toasted with melted cheese. I almost cried!! An Pete got his helmet back!!

Before we set off we got ready for the night and the rain. I put on arm warmers, leg warmers, gore-tex sockets, a shirt, gloves and the rain coat, turn on the lights and started to cycle in the darkness, the rain and the wind on our faces.

To ride 74 km when you already have 271 in your legs, its night, rains and the wind blows agains you is not the best of cycling, but not sure why I wasn't feeling too bad, in fact I was at the edge of the enjoyment. In my mind I was seeing myself lying in the floor at a caffe in Magor and asking Pete to take a picture to upload it at the blog before falling sleep for tree or four hours and somehow that made me happy.

We saw Daniel, he was cycling in the opposite direction, still had to get to the control. That's weird, what is he doing behind us?

The conditions were not good and the easiest way of describing it is looking to our times. More than 4 hours to ride 74km, less than 18.5 km/h average speed!!

We finally got to Magor service area, it was still raining and we followed the only light we saw. It was a petrol station!!!!!

Why the admiration marks?

Well that was an ordinary petrol station. It had a small shop where you could even order a coffe, but there is NO WAY YOU COULD SLEEP THERE.

AND OUT SIDE IS COLD AND RAINING...

A LOT!!

Hey, this is more than a positive mind can cope. What were we going to do? keep going? I was really tired and on these conditions we would move too slowly. Try to find somewhere to sleep on the street? didn't sound like a tempting plan either.

Pete's mind was clearer than mine, as always, because it was him the one that said "There must be a restaurant in this service area, there are no cyclists here". And I think the mentioned that two or three times before I realized he was right. Those service areas usually have a restaurant or coffe shop and it was true there were no cyclist there.

I got into the petrol station store and asked the guy that was behind the counter. Because he answered I knew he had understood me but I had no clue what he said. I realized we were in Wales.

I asked again but this time gesturing and he answered again gesturing and pointing in one direction. I took note of the direction he was point out, said good night and left the store without understanding a word. I have the impression that not all was my fault.

I told Pete there is a restaurante and it is in that direction, the direction that was pointed to me.

And to that direction we set off...

And there was a restaurant there...

And there were cyclists there, around 20 I guessed

As soon as we entered I analyzed the situation. This looks much better. I ordered a glass of hot milk to get the ticked I needed to prove I was there. It's 1:41. Got muesli from my bags and had it with the milk. Got my sleeping bag and went to an area of the restaurant that was close, the chairs on the tables, I lay in the floor and got in the sleeping bag. All very quickly, very efficient...

But....

"What is this?"

This sleeping bag is VERY small. It is one of my daughters' sleeping bag. 345 kilometers carrying a sleeping bag just to find it only covered up to my chest.

Never mind I'm so tired that I just want to sleep. I told Pete were I was laying, he was still eating something at the restaurant and talking with other cyclists. I falled sleep in less than a minute.

And I now realize that I was so focussed on getting to sleep as soon as possible that I forgot to ask Pete to take a picture of me on my sleeping bag. It's a pity because I think it would look great here.

*******************************************

"Javier, javier".



I woke up startled, Pete was calling me. I had slept only three hours but I don't feel too bad.

A quick wash and I changed my clothes. Now I'm wearing the Pakefte maillot, the one to be used in special moments and I was going to beat my own distance record.

This is not from the route but it will help you to get the idea

I saw Dainel and asked him what had happened the day before. He told me they got lost (we are not the only ones) and they had lost a lot of time to get to the route again.

Peter came saying we had to move on. I thought we were going to have breakfast but as I saw he wanted to depart as soon as possible I ate a muffing and one my energy bars, put my rain coat on, still wet, and set off.

It was daylight outside, the air is damp but it has stopped raining, which was great.

At the first roundabout, 200 meters on the route, we got the wrong exit and when we got to an unexpected roundabout we had to check (cheat) with the mobile again.

Lets turn back.

When we went into the route again I saw it was 5 in the morning, next stage was 95 kilometers and we barely could say we had breakfast.

At the beginning we were riding in a valley, a really flat road. The sky had no clouds, "it's going to be hot today" I thought.

Very quickly we got to the A48 and we stayed there for many kilometers. We were riding easily, talking about Paris-Bres-Paris and bicycle parts. About wheels. What is better 23 or 25. Continental or any other brand. The only moment I knew anything about what were talking about was when I said I had Continental 4 Seasons and I had had no a single flat tire in my brevets. Too much level for me. I just pretended I knew what it was about and tried to learn as much as possible, but you know what, I have forgotten everything.

We passed a small construction, I think it was a bus stop, and I saw a cyclist sitting inside eating. I wondered if he had slept there.

The A48 is a boring road, going up and down. At least there was not traffic at those morning hours.

It was 6:36 when we got to Lydney were we learnt the pharmacy is named "Lloyds". Another "info control" done.

A48 for 24 additional kilometers. It really felt so long...

But we got to one instruction that said: "Long tough climb, take it easy". Again the bold was in the original.

According to the route sheet it was 2.7 kilometers. "That's not long" I thought.

We stopped before the climb to take off of some unneeded clothes. Two cyclists passed us. One of them was is the cyclist I don't know her name from the 400, she said hello as she passed us. Pete finished before me and set off first. A girl riding a white horse also passed while I was stopped. I took my time, changed gloves and put black lenses on my glasses. When I started it was a good pace; lets pass those 2.7 kilometers.

Upss, it seems this is not that easy, lets change gear.

There is the girl riding the white horse. I passed them, but I was pedaling standing on the bike.

There is Pete. He is walking. Even though he had learnt to stand on the bike with that lose pedal he can't push hard enough to climb this hill. I passed him.

Uhmm this is really hard, let me put the easiest gear.

There are the other two cyclists. They are walking too.

I have the temptation of putting my foot on the ground, it's not worth the effort, we still have 200km to go, but I passed. I don't like putting my foot on the ground when I ride.

I couldn't reach the two cyclists. As soon as the road easies they get on their bikes and now the are faster than me.

That looks like the end of the climb. Not sure how but I finished the climb and took note that 2.7 can be really long, specially if you have 400k in your legs are the hill looks like this one.

Once on the top of Birdlip hill the wind became more violent and clouds starter to appear everywhere. The sky went dark and before we could realized it started to pour water. We soaked in no time, barely had time to put on our rain coats. It was only a few kilometers, around 15, but they pounded us, left us frozen and soaked.

When we arrived to Cirencester I realized we were at the Tesco in the km 146. Pete suggested having breakfast at McDonals, the famous american food restaurant chain, but I remembered there was a restaurant at Tesco and suggested to go there. Pete agreed.

And it was great he agreed. They had English breakfast, which probably, only probably, is not the most the most recommended meal in the sportive nutrition manuals, but it was really appealing to me, at that specific time and moment. A piece of chocolate cake and a portion of pasta salad and there you go, the perfect breakfast.

"Powerful breakfast", graphic definition

It's 10:40 in the morning we are at km 450. Thanks to the breakfast and the heat at the restaurant I stopped shivering.

When we started again the storm had gone, the sun was even shinning a little bit, just a little bit. Anyway I don't trust the weather so I put back white lenses, winter gloves, leg warmeers, etc, etc. No storm will catch me unprepared.

The roads in this part of the route were really quiet and we felt, at least I felt, a certain lethargy. We are riding very slow, aournd 15km/h. I'm all the time doing mental calculations. Averages, ETAs, all sort of calculations to try to distract my brain (when I should have been focussed on following the route sheet). One of those calculations told me we are too slow. At this speed anything  unexpected can left us out of the time. We need to speed up a bit.

I told Pete my theory. I suggested we should be riding at least at 20km/h to save some time. I think he agreed, in fact he lived up the pace a bit, but not really that much. I guessed he was tired, I was feeling all right so I set myself at his pace.

Suddenly I realized my front wheel has a flat tire (no more "no-flat tires on my brevets"). I shouted to warn Pete but he couldn't hear me. Very quickly I started to change the inner tube. Surprisingly I was very quick. I remembered the Wheelers had kind of competition timing flat tire amendments. It's a shame I have no witnesses or I didn't time myself because I was pretty fast. In fact when I reached Pete at the next turn where he was waiting for me he told me he thought I was taking off my rain coat. One of this days I'm going to be asked to join McClaren (in the Spanish version I used Ferrari, after all Fernando Alonso is also from Asturias)

At km 476 we learnt the pub in Calne is "Bug & Spider". No pints, an energy bar for me a gel for Pete.

We are now riding a bit faster still when we arrived to the control at Burbage, the last "El Supremo feed" we we only 28 ahead of the time limit. Too tight!

The control at Burbage was at the same place of one of the controls in the 400

This picture is from the  Hailsham 400 but it looked the same at the 600

And as at that time El Supremo had beans on a toast ready for us.

This picture is also from the  Hailsham 400 but it also looked the same at the 600

I also ate the last portion of pasta salad, my bicycle is going to be lighter from now on.

"only" 92km in two stages to go. This is started to sound easy.

Very soon we joined a third rider, Peter. We were riding at a good pace, the wind was favorable, Pete does most of the talking. He has a friend in Galicia, a place in the north of Spain and when he was young he used to compete and one of the races was climbing Birdlip hill  (does long 2.7 km ring a bel?).

I feel great. In the hills I keep my pace and left my colleagues behind, we re-group at the top. At the top of one of those mini-climbs the instruction was "R @ T" (right at T) I reached the point, read "R @ T" and did "L @ T" (left at T) and keept climbing up the road. When they called me I had already done half of the climb. I was great physically but I can't say I was really focussed following the route sheet.

Next village was New Alresford, again. It was the fourth time we passed by New Alresford in three brevets. This is the same picture I used for the 300 and 400 but, hey, by chance we were half a dozen cyclists there and the scene was very similar to the one in the picture.

This is how the Tesco Express at New Alresford looks like at any  brevet

We had saved some time in the last stage and now we were an hour and a half ahead of the time limit, but we didn't want to stop for long time. There were only 37 km to go, the sooner we started the sooner we would finish. Following the philosophy of "you have beaten you body so give it whatever it asks for" I ended up drinking half a pint of mile and a few jellys; weird asks by body has.

The last kilometers were a triumphal march. We partnered with Peter and Paul and the four of us rode a good pace in favorable roads. We knew we were finishing so the kilometers flew away. The closer we were to Midhurst the more agile our pace was (as agile as it can be when you have 600k in your legs), there was not sprint at the end but we finished as champions.

At the entrance of Midhurst there were other cyclists and we stopped there to chat with them. Pete told them that was my first 600 and one of them assured me if I had finished that 600 I would have no problem to finish the Paris-Brest-Paris 1200, I'm not really that convinced.

Very close there was a petrol station and there we went to get our last receipt. It's 20:33 and once again I gave my body what it was asking for...




These are the numbers:
  • Kilometers: 609.47 (at yacf.co.uk someone said it was 6322m climbing)
  • Total time: 38 hours 33 minutes
  • Time riding: 29 hours 54 minutes 10 seconds
  • Time stopped: 8 hours 38 minutes 50 seconds (3 of them sleeping)
  • Average speed: 20.38 km/h
  • Max speed: 58.20 km/h
  • Avg. heart rate: 103 ppm (106ppm in Saturday's 22:36:37, 98ppm on Sunday's 16:15:15)
  • Max heart rate: 180 ppm (climbing Birdlip hill ...)
  • Calories consumed: 12.114 Kcal
  • My bicycle has 5.678 km
  • This is the 40th time I ride a road bike in my life
Yes, I know, this is crazy; but to make sense out the crazy idea of riding 12000 at the Paris-Brest-Paris I raising money for Cancer Research UK at my JustGiving page: www.justgiving.com/Javier-Paris-Brest-Paris I'm donating a pound for each 10km I ride in an Audax event, I just donated the 61 of this ride.

Take care
Javier Arias González