Saturday, December 22, 2012

Los ganadores

Los ganadores normalmente son los que menos pedalean, pero cuando pedalean son los que pedalean con más fuerza (The winners usually pedal the least, but when they pedal they pedal the hardest!)

Toda una declaración de aprobación de mi estrategia de chupar rueda todo lo posible :-)

A cuidarse
Javier Arias González

Friday, December 21, 2012

Un año en fotos

Impresionates fotos de Veeral Patel publicadas en CyclingTips bajo el título Un año en fotos.

Esta es mi favorita. Muestra la cara de tristeza de Johan Van Summeren (Team Garmin Barracuda) "fallar en la defensa de su título Paris Roubais del 2011".

 Foto de Veeral Patel publicada en CyclingTips
Pero todas son impresionantes, merece la pena pararse a observarlas todas. No te las pierdas, están en Un año en fotos.

A cuidarse
Javier Arias González

Tuesday, December 11, 2012

Dando pruebas de mi (falta de) inteligencia, prudencia y sentido de la justicia


¿Qué pasa "biciosos"?

Este domingo, con el jet lag correspondiente al que aterrizó en Londres el sábado viniendo de San Francisco, no se me ocurrió tontería más inteligente que contestar con un "yo voy contigo" a la frase "¿No viene nadie en mi ruta?" de Jim Ley, uno de los chicos rápidos de los Kingston Wheelers.

Pa' mi que me salió el "gallu" que todo asturiano lleva dentro y una vez pronunciada en voz alta y clara tres de las más tontas palabras que he dicho en mi vida no era plan de volverse atrás. Aunque al final sólo fuéramos tres en el grupo; a lo hecho pecho.

Jim se puso a tirar del pelotón de tres y Dave a su rueda. Cuando parecía que Jim se cansaba y el ritmo se volvía humano Dave le adelantaba y se ponía a tirar él. Yo, demostrando que soy más tonto de lo que parezco, entré al relevo dos veces. Era perfectamente consciente de que entrar al relevo era una tontería, pero ayer debía tener el día tonto (puede ser que fuese el jet lag) el caso es que, aun sabiendo que no debía hacerlo, entré al relevo dos veces.

Claro que después de la segunda vez, y una vez que Jim me relevó al frente del pelotón de tres y comprobé que seguir su ritmo me costaba más que ir en cabeza, afirmé para mis adentros "a vosotros os va a dar un relevo rita the singer" (nótese el uso del inglés, incluso en mis pensamientos, más que nada por aquello de que Jim y Dave son guiris).

Sea como sea, "sólo" me descolgaron dos veces. Fue en sendas colinas que ellos subieron al mismo ritmo que llaneaban y yo me vi obligado a subir "ligeramente" más despacio (tengo un gran respeto por la fuerza de la gravedad). Los muy cabrones ni siquiera pararon en la cima de las colinas, pedalearon a ritmo suave para dejar que les alcanzase y en cuanto les dije un "all right" (que, digo yo, quien me manda a mi...) volvieron a poner su ritmo de crucero que para mi era ritmo de "esta tarde te vas a enterar tu de lo que es un dolor de piernas".

Paramos con 70 kilómetros en las piernas. Ellos se tomaron un té y yo un chocolate caliente. Debió ser la activación de las endorfinas debidas al efecto del chocolate porque a la pregunta de Jim "¿cuanto más queréis rodar?" yo contesté "Por mi lo que queráis, yo con estar sobre las 13:00 en casa me vale". ¡Tonto! eso está claro, pero al menos que se note que soy "gallu".

Jim no contestó y no se si me dio más miedo su silencio o el ritmo que puso nada más ponernos en marcha. ¿Pero es que este tío no se cansa?

Juro que yo ya pedía la hora con más insistencia que el Repuscuetes FC ganando 1-0 al Barcelona en el minuto 89 de la final de la champions cuando al entrar en una rotonda la bicicleta de Dave, que rodaba en cabeza, perdió la adherencia y acabó con el pobre Dave por los suelos.

Claro que lo de pobre Dave lo digo ahora, porque en el momento, juro que pensé "Cojonudo, no es más que chapa y pintura, pero ahora moderarán el ritmo". Así de miserables llegan a ser los pensamientos de uno cuando las pulsaciones medias de la ruta están por encima del umbral ese cuyo nombre no me acuerdo ahora.

El ritmo se moderó, más que nada porque Dave no entró a ningún relevo más, y poque daba viento de cara. No fue una moderación espectacular, pero si lo suficiente para que osase adelantar a Dave y ponerme a rueda de Jim. Nos estábamos acercando al sprint de Felix Line y el buitre que habita en mi empezó a barajar la posibilidad de disputarles el sprint. Tenía a uno herido y al otro cansado (Jim debía llevar tirando en cabeza unos 20 kilómetros seguidos), era mi oportunidad...

No me atreví. Jim no esprintó, y saltar de su rueda esprintándole habría sido demasiado rastrero; incluso para mi y mi personal, por decirlo de alguna manera, sentido de la justicia ciclista.

En Hamton Court nuestros caminos divergían, me despedí de ellos y puse rumbo a mi casa. El cuenta marcaba 97 kilómetros y una media de ¡¡¡más de 33 km/h!!!

El Arguedas dice que los últimos kilómetros hay que hacerlos tranquilos para eliminar ¿lactato? Yo los hice tan tranquilo que en los cuatro kilómetros que faltaban hasta mi casa la media bajó hasta los 29,7; que estuviese cansado a lo mejor también tuvo algo que ver, no estoy seguro.

Por la tarde en casa me llamaron robocop, posiblemente por lo ágil de mis movimientos. Por la noche fue la cena de navidad de los Kingston Wheelers. Hablando con Jim me contó que al llegar a casa había cogido a su hija en un carrito (su hija debe tener año y medio) y se había ido a correr 5 kms ¡Empujando el carrito!


A cuidarse
Javier Arias González

Saturday, December 1, 2012

¿Qué es entrenar?

"Entrenar es principalmente un acto de fe" (“Training is principally an act of faith”)

¡Cuanta razón!

A cuidarse
Javier Arias González

Sunday, November 25, 2012

Minicrónica de la salida de hoy


Si se suponía que iba a ser una ruta llana, no entiendo que hacemos subiendo todas estas colinas.

No huyáis cobardes que me dejáis el último.

Chocolate de Montezuma en Tanhouse Farm (sin efectos secundarios) y un scorne.
un scorne como este me metí entre pecho y espalda
La calefacción creaba un ambiente tan agradable que casi me duermo.

Son las doce, pa' mi que no llegamos a casa para las 13:30.

Segundo en la subida a Juniper. No quedé el primero porque no sabía donde sprintar (y eso que conozco la subida).

Parecen cansados estos tios, se van a enterar.

Tercero en el sprint de las rotondas. Menos mal que está cerca de casa porque las piernas ya no pueden más.

Ducha, comida y un rooibos. Escribo un mail al pakefte y ahora si que me duermo.

A cuidarse
Javier Arias González

Saturday, November 24, 2012

¿Cómo es el ciclismo de larga distancia?

¿Qué pasa "biciosos"?

He visto en el blog  Machacas on Wheels la entrada What an Audax is like? de Alberto en la que ha colgado este documental de la BBC que muestra cómo es el mundo de los Audax (o brevets, como se dice al menos por Madrid) en el Reino Unido.

Si, como a mi, te gusta el ciclismo de larga distancia, o si tienes curiosidad por conocer un poco más este tipo de pruebas ciclistas el documental te resultará de interés. Eso si, el documental está en perfecto inglés con una fuerte tendencia a acento del norte, perfecto para practicar tu inglés.


Algunas frases que me han llamado la atención:
  • Faster is harder than longer (Rápido es más duro que por mucho tiempo)
  • A sportive is for people who like to pretend they are racing. An Audax is for people who like to pretend they are not racing. (Una cicloturista es para gente a la que le gusta aparentar que está corriendo/compitiendo. Un Audax es para gente a la que le gusta aparentar que no está corriendo/compitiendo)
  • The thing with Audax is the least disciplined group cycling you'll ever get. (El caso de los Audax es el grupo ciclista menos disciplinado que te puedas encontrar). Eso es lo dicen porque nunca han rodado con el Pakefte

A cuidarse
Javier Arias González

Sunday, October 14, 2012

En algún momento tenía que volver a empezar...

¿Qué pasa "biciosos"?

55 días después de haberme roto el brazo derecho, 48 días después de que me lo operasen y me pusiesen una chapa y siete tornillos de titanio (no lo tenían de fibra de carbono), me decidí a salir a dar una vuelta en bici.

El médico ya me había dado luz verde en la revisión que me hizo tres semanas después de haberme operado, hace 21 días. "Si no te duele y montas con precaución, sin problema".

Pero me dolía... Y no sólo la postura de agarrar el manillar con las palmas paralelas al suelo me dolía mucho, sino que, además, no tenía fuerza en el brazo como para rodar con seguridad. Tocaba esperar...


El caso es que cuando ayer viernes le contaba mis penas y dolores al fisio, él trató de tranquilizarme diciéndome que no me preocupase, que la recuperación iba muy bien; pero que el hueso tardaría en estar totalmente soldado entre 6  y 18 meses. "No cuentes con recuperar toda la movilidad hasta entonces" me soltó.

Tuvo suerte de que antes de que me diese tiempo a procesar la noticia que me acababa de dar añadió: "Lo que te vendría bien sería montar en bici. Las vibraciones que absorvería el brazo estimularán al hueso para que se suelde más rápido".


El brazo me sigue doliendo y todavía no he recuperado toda la movilidad pero si es bueno para la recuperación...

Total que ayer por la noche, como todas las noches antes de montar en bicicleta, preparé los aperos de ciclista. La ropa, el casco, los botellos, el móvil, la cinta para el pulsómetro, ... Me sentía extraño. ¿Coullote largo o coullote corto? ¿Dos capas o tres? ¿guantes largos o cortos?. Dos o tres veces tuve que asegurarme de que lo había preparado todo. He perdido la práctica.

Esta mañana no necesité madrugar. Total, para dar una vuelta corta...

Desayuné y después de desayunar vencí la tentación de volverme a la cama y me puse en marcha.

Salí sin rumbo fijo, pero en dirección a las colinas de Surrey. Y justo llegando a Esher vi que se incorporaba a la carretera un pelotón con 20 ó 30 ciclistas. Los alcancé cuando se pararon en un semáforo.

¡Esta es la mía! ¡A rueda!

Claro que cuando el semáforo se puso en verde se pusieron en movimiento. Y yo también... Sólo que su movimiento era a mayor velocidad de la que yo me esperaba.

Yo me acordaba de que el Arguedas dice que debería rodar con pulsaciones bajas; pero ni Arguedas ni leches, yo apreté los dientes y pedaleé con fuerza para no perder la rueda de las dos ciclistas que cerraban el grupo.

Saliendo de Esher hay tres "repechos" (repecho, en este contexto, es una rampa de unos 100 metros con un desnivel del, digamos 6%). Los conozco bien porque a la vuelta el último de ellos marca el último sprint de la jornada.

En el primero aguanté a rueda. En el segundo no pude aguantar a rueda, pero enganché en la bajada. En el tercero ni pude aguantar a rueda ni pude enganchar en la bajada.

Con las pulsaciones al nivel de la máxima que tuve este verano cuando subí el Angliru, decidí que "mejor dejarles ir y hacer caso al Arguedas". Tramposo con uno mismo que es uno.

Yo tenía pensado rodar tres o cuatro horas. Pero cuando llevaba una hora y vi que ya estaba perdido decidí que el brazo me dolía lo suficiente como para justificar una vuelta a casa con la honra intacta a pesar de haber rodado sólo 20km.

Despacito para estar seguro de no perderme en la vuelta a casa, despacito para mantener las pulsaciones bajas y, en realidad, despacito porque el cuerpo ya no me daba para más... Y aun así, al llegar a los repechos de Esher no pude evitar sprintarme a mi mismo.

Menos mal que gané el sprint.

Llegué a casa y completé 40km de ruta, dos horas de rodar. El brazo dolorido, la forma totalmente perdida pero muy, muy, muy contento de estar de volver a montar en bici.

Y ahora, poco a poco...


A cuidarse
Javier Arias González