Sunday, June 30, 2013

La crónica de mi Quebrantahuesos 2013

Esta crónica es una "chapa" de cuidado. Hasta a mi me lo parece y eso que soy el protagonista. No creo ni que mi madre la lea entera. No digas que no te avisé.

Dejadme que empiece por el final.

Mi objetivo era bajar mi marca de la Quebrantahuesos de 2012, 7:02:40 y conseguí hacerla en 6:44:56. ¡18 minutos menos!

Como se puede apreciar en la primera foto. Realmente muy contento con el resultado.

Sobre todo si tenemos en cuenta el que día antes habría firmado un 6:59 sin dudarlo...

Y es que todavía no tengo dominado la comparación de un estado de forma con respecto al año anterior (o más genéricamente hablando, la comparación de un estado de forma en una fecha con respecto a cualquier otra fecha).

Ya me pasó el año pasado. En la crónica de la Quebrantahuesos del 2012 estimaba yo en la cena del viernes que haría 7:45 y acabé haciendo 7:02

Me volvió a pasar este año. A pesar de haberme entrenado específicamente para la Quebrantahuesos, se supone que mejor que el año anterior, yo no tenía claro el día anterior que mi estado de forma fuese mejor. Como digo, hubiese firmado el salvar los papeles por los pelos.

El caso es yo preferiría evitar esto. Primero porque acaba pareciendo que uno peca de falsa humildad cuando el día anterior dice que no lo ve claro y al día siguiente los resultados demuestran que en realidad estaba en muy buena forma (la mejor forma ciclista en la que he estado nunca). Segundo porque yo, dentro de lo posible, prefiero las certezas y me gustaría poder afinar mucho más en mis predicciones. Yo disfrutaría mucho más si, en un recorrido conocido, como la Quebrantahuesos, y en condiciones climáticas normales (no lluvia, no viento, etc) el día anterior dijese yo mañana haré X horas e Y minutos y prácticamente acertase la predicción. Tercero porque de esa manera podría ponerme objetivos más ambiciosos. Haber superado mis objetivos de tiempo en la Quebrantahuesos con claridad tres años seguidos me deja la sensación de que no han sido suficientemente ambiciosos.

Todo esto son razones por las que este año empecé a entrenar con potenciómetro. El año que viene seré capaz de comparar con más precisión mi estado de forma con respecto a este año.
Evolución de mi estado de forma en el año 2013 hasta la Quebrantahuesos
Y una vez que en el año 2014 sea capaz de comparar mi estado de forma con respecto al año 2013 lo siguiente que necesito es saber exactamente donde se va el tiempo en el recorrido de la Quebrantahuesos, para poder saber donde y como podré mejorar.

Es por esto que esta crónica va a ser a la vez crónica de la Quebrantahuesos 2013 y comparación con respecto a la Quebrantahuesos de 2012.

Espero que no resulte muy aburrida y perdón por el ladrillo de introducción.

El grupo
Cuatro Kingston Wheelers cuatro. Se presentaron en Sabiñánigo. Ed, una máquina, cuando vio el recorrido estimó que el lo haría en 6:30; y eso en su primer año y saliendo desde el cajón normal. Hace falta mucha confianza en uno mismo para hacer semejante afirmación. Ed acabó haciendo 6:18:29 del tirón, sin parar.

Richard es un ciclista potente, pesa 10 kilos más que yo pero eso no le impide rodar, subir y bajar más rápido que yo. Su plan era hacer la Quebrantahuesos tranquilo. Por un error en algún sitio resulta que tenía un dorsal con color morado, saldría los que tienen un tiempo entre 6:30 y 6:00. Richard acabó haciendo 7:22:25, lo que viene siendo tranquilo de toda la vida.

Stephanie haría la Treprarriscos al tran-tran y yo saldría desde el cajón verde, los que tienen un tiempo entre 7:30 y 7:00, por detrás de Richard y por delante de Ed.

El día previo
Me desperté y oí llover desde la cama. Mala cosa, pero... media vuelta y a seguir durmiendo que vendrá bien el descanso extra.

Nos levantamos. Desayunamos y pasamos el tiempo tumbados leyendo revistas. Fuera seguía lloviendo.

Sobre las 12 del medio día dejó de llover. Nos montamos en las bicis y salimos a dar una vuelta. El plan era reconocer la parte de la subida a Hoz de Jaca.

El potenciómetro no funciona. Pues vaya, se habrá quedado sin pila justamente hoy.

Y siguiendo con los dictados del amigo Murphy, en cuanto llegamos al punto más lejano de la ruta se puso a llover sin piedad. Y yo que había incluso lavado la bicicleta para la ocasión...

Comer, pasarnos a por los dorsales y preguntar en todos y cada uno de los stands por si tenían la llave necesaria para poder cambiar la pila al potenciómetro. Nadie la tenía. Menuda mierda. Perdón por la expresión escatológica pero que sepas que es una versión suavizada de la expresión que realmente exclamé. Me compro un potenciómetro que cuesta una pasta a principios de año y justo el día más importante para grabar los datos de potencia va el cacharro y se queda sin pila, la llave necesaria para cambiarla no es estandard y en la Quebrantahuesos nadie la tiene. Me voy a hacer toda la Quebrantahuesos con una rueda que pesa medio kilo más que una rueda normal y, encima, me voy a quedar sin los datos de potencia (aunque, por otro lado, esa suerte que tienes, porque si esta crónica es una chapa considerable, imagínate como sería si, además, tuviese los datos de potencia...).

Esto, además de las risas y bromas de los wheelers cuando comprobaron lo pesados que son mis zapatos de montar en bici comparados con los suyos, por llevar pedales SPD en vez de "proper cycling pedals" y por lo pesadas que son las ruedas de mi bici. Al menos las previsiones metereológicas para el día siguiente eran buenas. Como decía Kortatu, se reunió la asamblea de majaras y decidió que mañana, sol y buen tiempo. Yo agradecido a la asamblea de majaras.

El día D
Me levanto a las 5 de la mañana. Desayuno consistente y con mucha calma; nada de pasta este año. Tomo las últimas decisiones. Me llevaré 5 geles y 4 barritas de SiS


No llevaré ni manguitos, ni camiseta interior. Me llevaré el chubasquero para protegerme del frio de la mañana y por si hace mucho frio en los descensos.

A las 6 en punto nos ponemos en marcha hacia Sabiñánigo. Este año han cambiado el punto de salida y  reina un poco la confusión. Enseguida nos separamos y nos dirigimos cada uno a su cajón. Yo me situo en el mío a las 6:30, estoy en primera línea pero me queda una hora de espera.

Me siento, saco el móvil y me pongo a leer.

Poco a poco me rodean piernas depiladas y pepino bicis. Yo a lo mío centrado en leer (no me acuerdo qué) y sin pensar en nada relacionado con la Quebrantahuesos. Si me hubiesen robado la bici ni me entero...

Sobre las 7:15 me levanto, estiro un poco, una meadita para empezar vacío y saco una foto a los que están en el cajón pero detrás de mi.


¿Pero cuanta gente hay con un tiempo entre 7:30 y 7:00? ¡En este cajón hay por lo menos 1.000 ciclistas!

Todo el mundo está muy abrigado y yo me he quedado helado. ¿A ver si he traído poca ropa?

Y digo yo, para que habré empezado a pensar. A ver si empieza esto ya que me estoy empezando a poner nervioso...

Suena el chupinazo y enseguida nos ponemos en marcha. Primero caminamos, luego nos subimos a la bici y unos 4 ó 5 minutos después del chupinazo pasamos la línea de salida.

De la salida a Canfranc pueblo (año 2012año 2013)
Pues yo pensaba que saliendo en este cajón se formarían grupos que rodarían muy rápido y que yo me pondría a rueda y que mi media sería altísima a pesar de no tener que esforzarme...

Pues me equivoqué. Resulta que los ciclistas de este cajón se saben todos este truco y nadie quiere que le cojan la rueda por lo que no se forman tantos grupos y eso de ir a rueda "sin esfuerzo" no es tan sencillo como cuando sales desde atrás.

Mucha gente rodando muy rápido y muchos de ellos muy nerviosos. Menos mal que la mayoría de la gente parece tener experiencia en estas situaciones. De todas maneras son inevitables algunas caídas, parones y frenazos.

En este tramo pasaron dos hechos dignos de mención. El primero es que vi a Richard parado en el lado derecho de la carretera con lo que parecía un pinchazo (luego me contó que había roto la cadena). El segundo es que por unos momentos vi la cabeza de la Quebrantahuesos. La primera vez que la veo. No me emocioné mucho porque lo cierto es que estaba allá a lo lejos y entre la cabeza y donde yo estaba había, fácil, mil ciclistas.

Pero sea como sea, 34 kilómetros que recorrí en 56:30 (36.2 km/h) con unas pulsaciones medias de 139. Curiosamente en 2012 tardé 6 segundos menos con unas pulsaciones medias de 140. Ed tardó exactamente dos minutos menos y Richard 15 minutos más.

Hablando con Ed llegamos a la conclusión de que él hizo este tramo tan rápido porque encontró un buen grupo que, saliendo desde atrás, fue remontando. Esto me hace pensar que las posibilidades de mejorar tiempo en este tramo dependen del grupo al que te sumes, pero viendo mi experiencia de este año y lo que Richard contó que pasa en el grupo delantero, perece ser que cuanto más delante sales más difícil es encontrar un grupo que te lleve. Es decir que cuanto más delante sales más esfuerzo vas a tener que poner para hacer el mismo tiempo.

La subida a Somport (de Canfranc pueblo a la frontera con Francia) (año 2012año 2013)
A mi Somport es un puerto que me cuesta ver donde empieza. Uno va tan encebollado rodando a toda leche que no se da cuenta cuando mete el plato pequeño y se encuentra subiendo.

Siempre al tran-tran porque queda mucho, cuando me quiero dar cuenta ya estoy en Candanchú. Siento que me tocan en la espalda y resulta que es Ed. No sería honesto si no confesase que; uno, me sorprende que ya me esté adelantando, dos me hace pensar ¿a ver si voy a estar rodando demasiado relajado? y tres, me entra un cierto acojone cuando veo que me adelanta y que ni de coña tengo fuerzas para seguirle. El tio va sin cadena.

Este año la ruta no entró en Candanchú, siguió por la carretera general hasta la frontera de Francia. Y siguiendo con los cambios este año no paré en la frontera con Francia a mear. Las tres veces anteriores lo había hecho, pero qué carajo, parar es perder tiempo...

Este segmento es una subida de 12 kilómetros con una pendiente media del 4.8% Este año tardé en subirla 40:26, 2:13 menos que el año pasado y Ed lo hizo 3:08 más rápido que yo.

El descenso del Somport (año 2012año 2013)
Yo me pensaba que había mejorado algo bajando, pero esa idea se me quitó de la cabeza en las primeras curvas del descenso del Somport.

La carretera estaba en perfectas condiciones, los voluntarios, como siempre, avisando de las dos o tres curvas un poco más peligrosas. Pero yo no bajo un pimiento.

Enseguida empezaron a pasarme ciclistas a diestro y siniestro. "por la derecha, por la derecha", "por la izquierda, por la izquierda" me decían y yo pensando "pero bueno ¡que dominio de la bicicleta tiene esta gente!".

Son casi 8 kilómetros de descenso y se hacen muy rápido, velocidad media de 48,7km/h este año (9:42), 45,5km/ el año pasado (10:23).

Es decir que este año mejoré 19 segundos; Ed, que dice que tampoco baja bien, tardó 42 segundos menos que yo y Richard, que además de pesar 10 kilos más que yo, es un buen bajador tardó 1:55 menos, lo cual es una verdadera pasada.

Descenso hasta Escot (año 2012año 2013)
Yo siempre pensé que este tramo era llano, pero veo que no, que es un descenso. Lo que viene a explicar el por que en este tramo se rueda tan rápido.

Siempre aprovecho para comer una barrita al comienzo de este tramo y siempre busco ponerme a rueda de un grupo. Se trata de seguir recuperando lo más posible antes de llegar a la Marie-Blanque. Pero este es un tramo largo, 32 kilómetros, que al final van perdiendo pendiente.

El grupo al que me junté creció rápidamente y en poco tiempo éramos un montón de ciclistas. Se formó un buen pelotón y pude rodar muy tranquilo y relajado. Incluso entablé conversación con un ciclista de Valladolid que me contó que tenía como objetivo bajar de 6:30 pero que dijo que no lo conseguiría porque estaba acatarrado. Toser, la verdad, es que el tio si que tosía y, todo sea dicho, yo no soy médico, pero la tos no sonaba nada bien...

Este año tardé en recorrer este sector 42:11 y el año pasado 43:45 (1:34 más). En este tramo fui 30 segundos más rápido que Ed, se ve que tuve la suerte de coger un mejor grupo que él; y Richard bajó 1:09 más rápido que yo.

La Marie-Blanque (año 2012año 2013)
Ya no me pude aguantar más. Esta vez ni ganar tiempo ni leches, como todos los años, nada más salir de Escot tuve que parar a mear porque, total, para que subir todo ese peso durante 9 kilómetros.

En la Marie-Blanque adelanté a un montón de gente. Será pecado, pero a mi ya no me parece tan dura. Claro que yo llevo un 28 atrás y no me da vergüenza usarlo en cuanto la cosa se pone complicada. Eso me permite mantener una pedalada mucho más ágil que la de todos esos flacos, depilados en pepino bicis que como mucho llevan un 23 ó un 25.

De todas maneras, aunque ya no me parezca tan dura no dejan de ser 9 kilómetros de subida con los 4 últimos en plan cachondo. Se nota en las pulsaciones, se nota en los sudores, se nota en lo despacio que pasan los kilómetros y se nota en la alegría cuando oigo en la lejanía al gaitero que se que nos anuncia la cercanía

Tardé 41:49 en subir la Marie-Blanque, el año pasado tardé 42:46, es decir que sólo he mejorado 57 segundos. Ed, sin embargo, subió la Marie-Blanque en 5:14 menos y Richard tardó 2:47 más que yo.

Descenso de la Marie-Blanque (año 2012, año 2013)
Me encanta este descenso. Y eso que empieza engañándote porque coronas Marie-Blanque, empiezas a bajar y de repente el terreno pasa a ser llano, lo que te obliga a dar pedales para hacer avanzar la bicicleta. Lo que iba a ser un descanso tiene que esperar un par de kilómetros.

Pero el descenso llega y a mi me parece precioso. Las vistas al valle sobre el que desciendes son magníficas y con el buen tiempo que hacía no defraudaron este año.

Eso si, el descenso se hace corto. 15:42 tardé este año lo que es una mejora de sólo 30 segundos respecto al año pasado. Ed tardó 1:07 menos que yo y Richard 3:42. Aquí se puede apreciar claramente la diferencia entre alguien que baja rápido y alguien que no.

Llano pre-portalet (año 2012, año 2013)
Y no se por qué le llamo llano porque viendo el perfil se ve que llanos son dos kilómetros. Lo demás pica para arriba. De acuerdo, no mucho; pero si a eso le sumamos que me junté a un grupo que rodaba muy, muy rápido se entiende que este tramo me pareciese mucho más duro de lo que yo recordaba.

En este tramo hay algunas rampas cortas que me pusieron al límite de mis fuerzas para poder seguir en el pelotón que me junté. Encima en un momento dado nos adelantó un ciclista que iba en una bicicleta de contrarreloj, con su casco espacial y con manillar atómico el tío iba ahí acoplado avanzando a toda velocidad. Les faltó tiempo a los del grupo para subirse a su rueda.

Y yo con ellos...

Claro que en poco tiempo el tio hizo pedazos el grupo. Sólo uno fue capaz de seguir a su rueda. Los demás quedamos desperdigados en pequeños grupos. Todo esto en menos de 10km ¡Que mala bestia!

Dos datos demuestran lo rápido que rodé en este tramo. El primero es que las pulsaciones medias fueron 142 cuando el año pasado habían sido 134. El segundo es que hice este tramo 1:57 más rápido que el año pasado, 33 segundos más rápido que Ed y 1:39 más rápido que Richard. Una vez más se confirma que en los "llanos" el tiempo depende del grupo al que te juntes.

Primera mitad del Portalet (año 2012, año 2013)
El Portalet empieza que parece fácil, pero yo se que es muy largo y que no hay que dejarse llevar por las apariencias en los primeros kilómetros.

Con total descaro busqué una rueda que chupar. Me puse a rueda de un ciclista y rodé tras él un par de kilómetros. Adelantamos a un grupo de tres o cuatro ciclistas y al poco le dejé irse para unirme a ese grupo. El tío me estaba fundiendo.

El grupo de tres o cuatro ciclistas se deshizo muy rápido y enseguida me vi a rueda de un tio alto, espigado y de edad aparente superando los 50. Pero tampoco duró mucho. Al poco levantó el pie y me comentó que iba a esperar a un amigo que venía por detrás. Me despedí y salté a la rueda de otro ciclista que pasaba por allí.

Aquí me tocó el premio gordo. Este era un tio que subía a buen ritmo pero sin tirones, rodaba constante y en ese punto justo que es suficiente para saber que lo estás haciendo bien, pero sabiendo que no te estás fundiendo. ¡Que delicia!

Pasamos por el avituallamiento líquido, pero como tenía suficiente agua y bebida energética ni harto de tripis habría decidido parar. Una rueda como esta hay que aprovecharla mientras dure.

Y duró, y duró. Tanto que me debí hacer unos 15 de los 17 kilómetros de este tramo a su rueda.

En cuanto llegamos a la parte llana (donde la presa) me puse a su altura y le di las gracias por el viaje. El tio no se dio ninguna importancia, simplemente comentó que a él le gustaba subir a ritmo y que así era como disfrutaba. Que no le importaba que siguiese a su rueda hasta la cima del Portalet.

Lamentablemente eso no iba a poder ser. Yo tenía que parar en el avituallamiento. Por un lado no me quedaba ni agua ni bebida energética y por otro tenía unas ganas de mear que no convenía resistir. Con todo el dolor de mi corazón le vi seguir a su ritmo mientras yo paraba.

Y gracias a su ritmo había podido hacer este tramo mucho mejor de lo que yo esperaba. Nada más y nada menos que 3:11 mejor que el año pasado y 4:24 mejor que Richard. Claro que el amigo Ed se hizo este tramo en 6:05 menos.

Segunda mitad del Portalet (año 2012, año 2013)
Paré en el avituallamiento y llené los dos botellos de agua, a uno de ellos le eché los polvos mágicos. Enseguida me puse en marcha y a unos metros, no muy lejos del avituallamiento paré a mear. Ya estaba listo para seguir la marcha.

Algo raro debió pasar porque de repente me encontré fantástico de fuerzas. Puse un ritmo sostenido y venga pa'rriba.

Venga a adelantar ciclistas, venga a dar las gracias a la gente que me animaba. En un momento dado me pareció que adelantaba al ciclista cuya rueda había chupado en la primera mitad del Portalet. Me avergüenza confesar que no estaba seguro de si era él o no, pero como no estaba seguro no le saludé cuando le adelanté. Soy un malqueda.

El caso es que la tontería del sentirse fuerte y tal se me acabó a falta de dos kilómetros para coronar el Portalet. Seguía rodando bien, pero ya no era ese disfrutar del que se siente fuerte y en control del ritmo; rodaba bien, pero me estaba esforzando de lo lindo por mantener el ritmo. Lo que viene a ser "dándolo todo".

Y cuando lo estás dando todo, se te sale el corazón por la boca y los pulmones ya no dan más de sí los ánimos de los que se agolpan en los últimos metros del Portalet son muy emocionantes. Difícil no dejar escapar una lágrima de emoción.

El año pasado también me encontré bien en la segunda parte del Portalet pero, aun así, tardé en hacer esa subida 1:07 más que este año. Ed la hizo en 5:12 menos que yo y Richard en 7:46 más que yo (aunque Richard paró más tiempo en el avituallamiento)

Descenso del Portalet (año 2012, año 2013)
Me encanta este descenso. Es el único de la Quebrantahuesos en el que verdaderamente disfruto bajando. Carreteras anchas, con buen firme y buena visibilidad. Además este año las carreteras estaban cerradas al tráfico. Es en este descenso donde conseguí la velocidad máxima 78,5km/h. Lástima que dure tan poco.

Se puede apreciar lo cómodo que me sentí en este descenso comparando los tiempos. Tardé en hacer este descenso 16:54, 2 minutos menos que el año pasado, 27 segundos menos que Ed y 1:21 menos que Richard que, obviamente, se tomó el descenso con mucha calma.

Le llano de Hoz de Jaca (año 2012, año 2013)
Parece que no cuenta, pero son 5 kilómetros que me hice sólo. Adelantaba algún que otro ciclista y alguno me adelantaba a mi, pero en esta parte no se forman grupos. Dependes de ti.

Nada más que se hace el giro para este "llano" me tomé un gel con la esperanza de que me hiciese efecto para la subida de Hoz de Jaca.

Este tramo es tan corto que sólo me llevó 10:46 recorrerlo y, claro, las diferencias son pequeñas. 12 segundos mejor que el año pasado, 24 más lento que Ed y 16 más rápido que Richard.

Hoz de Jaca (año 2102, año 2013)
2 kilómetros con un desnivel medio de 7,8% cuando tienes unos 170km en las piernas. Lo que en mi diccionario ciclista se llama un regalito.

No tengo claro si el gel me hizo efecto a tiempo o no, pero yo subí a un ritmo que me parecía muy digno. Adelantando ciclistas, impresionado con las vistas al pantano y emocionado, otra vez, con los ánimos de los que están al borde de la estrecha carretera.

Mi sorpresa es mayúscula al comprobar que el año pasado hice esta subida 1:06 más rápido que este año y que Ed me metió 1:53, casi un minuto por kilómetro. Obviamente no subía a tan buen ritmo y ahora, sentado en un sillón, lo achaco a que a esas alturas ya sabía que cumpliría el objetivo de bajar de 7 horas y que no era posible hacer 6:30 por lo que, pienso, me relajé inconscientemente.

Descenso de Hoz de Jaca (año 2012, año 2013)
En Hoz de Jaca se concentran para mi lo que más me gusta y lo que menos de la Quebrantahuesos. Lo que más me gusta es su ascenso. Una carretera estrecha con mucha gente a los lados animando, con unas vistas espectaculares, con el esfuerzo de sus duras rampas y la tensión de estar llegando.

Lo que menos me gusta es su descenso. El asfalto de la carretera es bueno, pero no me gusta este descenso. Tiene un par de curvas complicadas que me complican el descenso, es muy corto y cuando le estás empezando a coger el punto entras en un túnel y no ves nada. Encima, cuando sales del tunes lo que ves es un repecho que en condiciones normales no sería digno de mención pero que en ese momento de la ruta me sienta siempre como un tiro.

6 segundos más rápido que el año pasado, 21 segundos más lento que Ed que, por lo visto, apretó en la bajada y 10 segundos más rápido que Richard que, al contrario que Ed, se tomó la bajada con calma.

El llano hasta Sabiñanigo (año 2012, año 2013)
Pues nada. Ya estaba el pescado vendido. Sabía que bajaría de las 7 horas de largo y que no llegaría a las 60:30 ni de coña, las piernas ya no daban más de sí, y el viento parece que entraba más de cara que otros años. A meterse en medio de un grupo y a dejarse llevar.

En el grupo en el que me metí estaba el vallisoletano con el que había hablado en el llano que lleva a la
Marie-Blanque, pero estaba un par de ciclstas por delante de mi por lo que no volví a hablar con él.

Cuando ya llegábamos a Sabiñanigo y viendo que ya me había recuperado un poco decidí moverme a los puestos de cabeza del grupo para dar algún relevo.

Uno dí.

Me puse en cabeza, hice el trabajo y cuando me dieron el relevo ya tuve claro que las piernas no estaban para más juergas. Vuelta a acoplarse al grupo y a dejarse llevar.

Y, a pesar de esa sabia decisión, todavía tuve que aguantar los tirones que pegaron en las rampas que hace la carretera rodeando Sabiñánigo. Menos mal que ya no quedaba nada más que unos metros.

El tiempo con respecto al año pasado no es comparable, porque este año la llegada estaba unos 2 kilómetros más allá que el año pasado, pero, aun así, es sintomático que el año pasado invirtiese 3:55 menos en ese tramo. La fuerza que tiene el estar al borde del objetivo.

La llegada
Nada más llegar me encontré con Ed y Stephanie. Nos tumbamos en un prado que había donde la llegada a esperar a Richard. Todos felices al haber cumplido nuestras expectativas.

Este es el aspecto que teníamos

Conclusiones

  • Los 18 minutos de mejora con respecto al año pasado vienen de mejoras en todos los terrenos. Fui más rápido en los llanos, bajé mejor y subí más rápido. La mayor parte del tiempo ganado es en las subidas, pero eso es normal ya que la mayor parte del tiempo te lo pasas subiendo.
  • Donde Ed me saco más tiempo es las subidas. En las bajadas me sacó algo de tiempo, pero no mucho y en algunos llanos fui yo el que le saqué tiempo a él. La conclusión de esto es que Ed cumplió muy bien con eso de descansar en los llanos y en las bajadas y machacar en las subidas.
  • Después de analizar los tiempos me queda la sensación de que comparativamente la distribución de tiempos fue más constante en mi Quebrantahuesos de 2012. Este año parece que, a pesar de las buenas sensaciones, en los últimos tres tramos significativos en los que que pedalear (segunda parte del Portalet, Hoz de Jaca y llano a Sabiñánigo) los tiempos fueron comparativamente peores que los del año 2012. Se me ocurren dos razones para esto. La posibilidad de que inconscientemente dejase de apretar al saber que bajaría de las 7 horas y que no llegaría a las 6:30 o la posibilidad de que el año pasado tuviese mejor fondo lo que me habría permitido haber hecho un mejor último cuarto de la ruta.
  • Al final, el secreto para hacer buen tiempo en la Quebrantahuesos parece ser que se basa en bajar bien, tener la suerte de encontrar un buen grupo en los llanos y concentrar los esfuerzos en hacer bien las subidas. Dicho así parece muy fácil...
  • El domingo por la mañana me despierto con los ruidos que Ed estaba haciendo para prepararse para salir en bici. "¡Salida de recuperación! ¿te vienes?" Por si tenía alguna duda ya tengo claro como es que Ed anda tanto... (y salí con él, y resultó que lo que para Ed es una salida de recuperación para mi era ir casi al límite)

Números, números, números:
  • Kilómetros: 195.8
  • Desnivel acumulado: 3.643
  • Velocidad máxima: 78,5 km/h (yo diría que esta es mi máxima velocidad sobre la bici)
  • Tiempo total: 6:44:56
  • Tiempo en movimiento: 06:43:21
  • Tiempo parado: 0:1:35
  • Velocidad media global: 29.4 km/h
  • Pulsaciones medias: 140
  • Pulsaciones máximas: 179
  • Cadencia media: 80
  • Cadencia máxima: 117
  • Mi bici tiene: 23.774,80 Km
  • Link a Strava: http://app.strava.com/activities/62324589 
Los datos de la organización

Este es el documental de la Quebrantahuesos de este año:

Y aquí el documental de la televisión de Aragón. http://alacarta.aragontelevision.es//programas/unidad-movil/la-quebrantahuesos-28062013-2132

A cuidarse
Javier Arias González

Monday, June 17, 2013

¿Qué voy a meter en las bolsas de la LEL?


En la London-Edinburgh-London tienes la posibilidad de "facturar" dos bolsas a dos controles de tu elección. Cada bolsa tiene que tener un máximo de 2,5 Kilos.

Nuestro plan es más bien conservador (o eso me creo yo) y supone el rodar unos 300km por cada uno de los cuatro primeros días y "sólo" 267km el quinto día.

Hemos seleccionados los controles de Market Rasen y Brampton como los destinatarios de nuestras bolsas ya que son los controles en los que dormiremos, dos noches en cada control.

Ahora queda pensar qué es lo que vamos a meter en las bolsas. Esta es mi primera lista de lo que tiene que ir en cada bolsa, un día de estos cogeré todo y lo pesaré para ver que entra dentro del peso debido. En caso de que no sea así dejaré las cosas que marco con un asterisco.

Lo primero es meter dos mudas completas la bolsa; es decir, 2 Maillots, 2 Coulotes, 2 Camisetas interiores y 2 calcetines


1 Bote de crema Chamois. En la Paris Brest Paris de 2011 esta crema me vino genial, es el complemento ideal cuando vas a pasar tantas horas sobre el sillín (ver consejo 24 de mis Consejos para la Paris Brest Paris)

1 Cepillo de dientes y pasta. Yo voy a usar estos que te dan en los vuelos transatlánticos de British Airways. Nada del otro mundo pero suficiente para cepillarte los dientes dos noches y ligeros.

1 Bote pequeño de champú. Cortesía de algún hotel que he visitado en alguno de mis viajes. Otra vez priorizando el tamaño pequeño y el poco peso, después de todo tiene que ser suficiente para sólo dos duchas.
1 Paquete pequeño de toallitas para bebes. Yo llevaré uno conmigo en la bici, pero dejaré uno en cada bolsa para que me sirva de repuesto. (ver consejo 26 de mis Consejos para la Paris Brest Paris)


1 Antifaz y tapones de los oídos. Muy recomendable para dormir en los controles donde las habitaciones son comunitarias y uno no puede controlar ni la cantidad de luz que habrá ni el volumen de los ronquidos del resto de ciclistas (ver consejo 34 de mis Consejos para la Paris Brest Paris).


*12 Bollitos de chocolate. Estos bollitos los he usado en las últimas brevets como bocados para tomar mientras ruedo por lo que prefiero incluirlos en las bolsas para así estar seguro de que como cosas que he probado (aunque no va a ser posible para todo lo que coma). No es que sean lo más natural del mundo, pero cumplen cuatro requisitos que para mi son importantes. Que me gusten, es decir, que me apetezca comerlos incluso cuando no tenga hambre, que sean ligeros, que vengan empaquetados en monodosis y que tengan una fecha de caducidad larga. Mi experiencia es que consumo unos 6 por cada 300km por lo que voy a necesitar 12.


*20 Bolsas de Haribos. Cada bolsa contiene 9 gominolas y como los bollitos anteriores las he usado en todas las brevets de este año. Es un complemento perfecto por los mismos motivos que los chocolates, me encantan, vienen en monodosis, no pesan mucho y tardan en caducar. Como los bollitos las gominolas van en la bolsa del manillar para así poder comerlas sin parar. Necesitaré unas 10 bolsas para 300km.

*2 Geles y 2 Barritas energéticas. Yo no consumo ni geles ni barritas energéticas en los brevets. No es normal que necesite un chute de carbohidratos tan intenso. Pero, aun así, siempre llevo un par de geles y un par de barritas por si acaso. Pueden venir muy bien en un momento dado, para mi o para alguno de mis acompañantes.

*2 Tabletas chocolate Lind con avellanas. Es el más negro que he podido encontrar con avellanas o almendras. Me gusta el chocolate y me gustan las avellanas, por lo que esta claro que esto también sigue la lógica de comida que se que me gusta y que comeré aunque no me apetezca comer. Normalmente lo utilizo como postre en las comidas y cenas. Me aseguraré de meterlas en una bolsa de plástico sellada por si almacenan las bolsas en un sitio caluroso no vaya a ser que se derrita el chocolate (gracias Roberto por el comentario)

4 bolsas cereales. Muesli de buena calidad y que está muy rico. Otro detalle para tratar de asegurar un mínimo de comida "conocida" para mi cuerpo, en este caso en el desayuno, que es, posiblemente, la comida más importante del día. En cada desayuno me tomo dos bolsas.

4 bolsas de Cola-Cao. Yo soy un chico Cola-Cao y siguiendo con la línea de desayunar lo que mi cuerpo "conoce" incluiré en cada bolsa dos "dósis" de Cola-cao. Una para la cena y otra para el desayuno. Es una pena que aquí no tenga estos sobres "mono-dosis", intentaré comprarlos la próxima vez que vaya a España, pero si no los encuentro me crearé mis propias "mono-dosis" en una bolsa de plástico. El Cola-Cao es irrenunciable.

4 Bolsas con "polvos mágicos". En mi vocabulario "polvos mágicos" son esos polvos que les echas al agua para obtener una bebida energética. El la brevetera siempre llevo dos bidones, uno con agua y otro con bebida energética. Se que consumo un bote de bebida energética cada 200km y como las etapas de la LEL van a ser de 300km voy a necesitar dos botes, por lo que necesitaré 4 bolsas "mono-dosis". Se que los de isostar venden sus polvos en pastillas, pero no las he probado y como no quiero probar nada en la LEL (ver consejo 7 de mis Consejos para la Paris Brest Paris) pues me ceñiré a las bolsas "mono-dosis" caseras que tan bien me han servido en el 300, 400, 600, Dragon Ride y me servirán en la Quebrantahuesos.

2 Pilas AA alcalinas. Para la linterna que llevo en el casco. Si todo sale según lo planeado no las voy a necesitar, pero como medida de precaución las meteré en la bolsa, tampoco pesan ni ocupan tanto...


Y ahora viene la lista de cosas que sólo meteré en la bolsa si me sigue sobrando peso. Yo tenía pensado:
  • 1 Guantes.
  • 1 Chubasquero ligero
  • 1 Chaqueta ligera
  • 2 Cámaras
¿Se os ocurre algo que se me esté olvidando?

ps. Esta es la foto de lo que al final metí en las dos bolsas que envié a los controles.



A cuidarse
Javier Arias González

Friday, June 14, 2013

¿Cómo de fáciles deben ser las salidas de recuperación?

Joe Friel lo explica en una sencilla frase:

Visto en el twitter de Joe Friel
The harder the hard workouts, the easier the easy ones.
Joe Friel
O lo que viene siendo lo mismo:

Cuanto más duros los entrenamientos duros, más fáciles los fáciles.
Joe Friel

A cuidarse
Javier Arias González

Sunday, June 2, 2013

Dos citas sobre entrenamiento que me han gustado

¡Entrena como si alguien te estuviese mirando!
Dai (un Kingston Wheeler)

Si tienes que preguntar cuando de rápida es la salida de entrenamiento, no te unas a ella.
Neil (otro Kingston Wheeler)

A cuidarse
Javier Arias González

Two training quotes I liked

Train like someone is watching!
Dai (a Kingston Wheeler)

If you have to ask how fast the training ride is, you don't go on it
Neil (another Kingston Wheeler)

Take care
Javier Arias González

Saturday, May 25, 2013

Brian Chapman Memorial 600 - Español

Conociendo Gales
Dejadme que lo diga directamente. Este ha sido el mejor brevet que he rodado en UK. El Brian Chapman Memorial 600 es una gran ruta; cruza Gales del sur-este al noroeste y vuelta. Esto significa que los paisajes son maravillosos, que hay un montón de subidas y que las carreteras son geniales. También es una ruta bien pensada, muy fácil de seguir y con los controles bien espaciados (siempre alrededor de 75Km entre controles), algunos de ellos en sitios increíblemente bonitos. Pero no sólo eso, en la mayoría de los controles se ofrecía comida gratis a los ciclistas y en algunos de ellos, en los que tenía sentido, también se ofrecían camas gratis.

Si a todo eso le sumas que tuve la ocasión de conocer y rodar todo el brevet con Alberto, conocer a Lucy (los autores detrás del blog Machacas on Wheels) y que todos tuvimos un fin de semana con un tiempo magnífico, es fácil de entender porqué pienso que este ha sido uno de los mejores fines de semana de ciclismo que he pasado.

Pero no todo fue fácil. El 400 de la semana pasada me había dejado pensando que mi estrategia de darlo todo en los primeros 200km y sobrevivir el resto de la ruta no era probablemente la mejor de las estrategias si "el resto de la ruta" son 400Km con un montón de subidas. Una semana muy ocupado en el trabajo significó que acabé llegando a la habitación que había reservado cerca de la salida a las 11 de la noche. Me iba a despertar a las 5 de la mañana por lo que no iba a ser precisamente una noche de descanso. Mis últimos pensamientos antes de dormir eran todavía de dudas sobre la estrategia a seguir en la mañana siguiente.

Llegué al control de salida 15 minutos antes de la hora de salida. Me hice con mi brevet y ya estaba listo para la fiesta cuando me encontré con Alberto...

Alberto y yo somos seguramente los dos únicos españoles que hacemos Audaxes en UK, y es curioso como llegamos a conocernos.

Buscando información sobre la Paris-Brest-Paris Alberto encontro este blog hará como dos años. Comentó en uno de los posts y yo caí en la cuenta de que el tenía un blog con Lucy, Machacas on Wheels; un blog genial sobre Audax por lo que empecé a seguirles. Un par de meses más tarde me pareció reconocer a Alberto entre los ciclistas que empezaban la Etape Cymru 2011. No estaba seguro de si era él pero cuando comprobé en casa su número de dorsal se confirmó. Curiosamente, hará como un año, iba yo en un tren hacia Waterloo y vi a Alberto y Lucy con sus bicicletas dos o tres andenes más allá en la estación de Clapham Junction. Leíamos y comentábamos nuestras respectivas crónicas y nos cruzábamos, pero no fue hasta esa mañana que finalmente nos conocimos en persona.

Y fue un alivio porque me dio la excusa perfecta para abandonar definitivamente mi plan original y cambiarlo por un más razonable "vamos a empezar a rodar con Alberto y a ver como evoluciona el tema".
Todos preparados para salir
6 am de la mañana y allá vamos, 2 españoles entre 120 ciclistas, un evento realmente grande para la escala de los Audax, el más grande de los que yo he estado si descuento la Paris-Brest-Paris.

La primera etapa era fácil. 72Km con un par de subidas fáciles rodadas en pequeños grupos cuando todo el mundo se siente fuerte. Una buena oportunidad para saludar a las muchas caras conocidas (por desgracias con muy pocos nombres asociadas a ellas) y para confirmar que rodar con Alberto iba a ser genial. Teníamos ritmos similares y su conversación era interesante.

Brompton Audax Edition que usó Wilkyboy
Cuando llegamos al primer control (8:45) era demasiado temprano para parar por mucho tiempo por lo que decidimos sellar la brevet y seguir hasta el siguiente control (154Km). Cuando lo pienso suena un tanto surreal: "Parar con "sólo" 72km es demasiado pronto", "Si, vamos ha seguir rodando cuatro horas más y paramos en el kilómetro 154Km"; de locos, pero me apuesto a que fue lo que la mayoría de los ciclistas pensaron e hicieron.

Lo que no sabíamos, porque no teníamos una idea clara del perfil de la ruta más allá de que habría muchas subidas, es que en esos 82km nos íbamos a encontrar con la primera gran subida. Era una subida inusual por estas tierras; buen asfalto, subida tendida y larga. A Alberto le costó un poco debido a que empezó a tener problemas con su estómago, pero en general la subimos muy bien. Eran las 12:25 y habíamos llegado al segundo control.

El perfil de la ruta con un montón de subidas
El plan era parar a comer algo rápido y seguir ruta. Pero el plan no funcionó. Había una cola en el café donde había que sellar que aunque no era muy larga se movía muy despacio por lo que nos llevó más tiempo del deseado conseguir la comida. Pero, hey, no había prisa. A relajarse y a disfrutar de la sopa de puerros y patatas y de la mitad de la ensalada de pasta que llevaba.

Sopa de puerros y patatas, ensalada de pasta, pan, un scone, batido de chocolate y agua
Lo bueno de tener el control en el alto de una colina es que se empieza bajando, y eso ayuda.

En un abrir y cerrar de ojos nos hicimos otros 70Km. Eso no significa que no nos enteramos de esa pedazo subida que pasamos, pero hicimos la mayor parte de ella a rueda de este ciclista.

El Mozart del marcar ritmo
Se había parado en una gasolinera al final del descendo y se nos unió cuando le adelantábamos. Al poco ya estaba delante marcándonos ritmo. Se unieron dos o tres ciclistas más y acabamos siendo un pequeño peloton, todos a su rueda. Nadie le daba un relevo, siempre era él el que iba a rueda. Alberto y yo lo comentamos y recuerdo que dije "Porque iba alguien a darle un relevo, nos está llevando al ritmo perfecto". Recuero que me sentí como un Salieri escuchando a Mozart, reconociendo la belleza de su arte, manteniendo un ritmo perfecto tanto en el llano como en las subidas y las bajadas.  (update 26/5/2013, Me acabo de enterar de que Tomsk es Mozart)

Pensé que iba a llevarnos en pelotón hasta el siguiente control pero en un cierto punto de la subida le di un relevo y me puse yo al frente del grupo. Si me hubieses preguntado habría jurado que yo mantuve el mismo ritmo, pero lo cierto es que para cuando llegamos a la cima de la subida el grupo estaba hecho pedazos. Esta claro que todavía me queda que aprender en eso de marcar ritmo.

Sea como sea, como he dicho, esos 70Km volaron prácticamente sin esfuerzo hasta que cogimos el giro a la izquierda para empezar la subida de un kilómetro y medio que nos llevaría al siguiente contro. No era una subida brutal, pero facilmente tenía un desnivel del 10% y eso se nota.
La carretera que nos llevó al hostal Kings YHA
El control del hostal Kings YHA
El control estaba en el hostal Kings YHA y fue toda una sorpresa. En un valle profundo, rodeado de árboles, en un entorno místico y lleno de paz. En el medio de ese mágico lugar un hosta y en el hostal conocí a Lucy.

Lucy se había ofrecido voluntaria a ayudar en el evento mientras Alberto participaba (puedes leer la crónica de su experiencia ayudando en su blog). Lucy recibía a los ciclistas con una sopa de vegetales, pasta y un pudding de arroz. Ya habíamos comido en el segundo control, 70k antes, pero volvíamos a estar hambrientos por los que optamos por el menú completo, después de todo no había duda de que íbamos a quemar todas esas calorías; eran las cuatro de la tarde, teníamos 224Km en las piernas y nos quedaban otros 200 para estar de vuelta en el Kings YHA y poder dormir algo.

Segunda comida del día. Sopa de vegetales, pasta, pudding de arroz y leche.
La siguiente etapa era la más larga. 90Km sobre el papel que acabaron siendo 100 porque un puente estaba cerrado por obras y tuvimos que rodar 10k extra para poder cruzar el rio. Y en esos 100Km iba incluida otra subida considerable, unos 10km con una pendiente de un 2 o 3% Nada despreciable cuando tienes casi 300km en las piernas. Subíamos por un valle con un lago a la izquierda y a medida que íbamos subiendo las vistas se volvían más y más impresionantes.
Un ciclista durmiendo en el control de Bangor
Llegamos a Bangor a las 21:20. Estábamos en el punto más lejano de la ruta y era el momento adecuado para tomar la primera cena del día.

Sopa de tomate y pasta y leche
Alberto esperando por su cena
Kond, con chaqueta negra, en la izquierda, de espaldas a la cámara, hablando con Mel Kirkland.
Para cuando estábamos listos para ponernos en marcha ya había oscurecido y la temperatura había bajado considerablemente por lo que nos pusimos capas extra de ropa y encendimos las luces. Nos quedaban 82km para estar de vuelta en el Kings YHA y esperábamos llegar sobre las dos de la mañana, 4 horitas rodando en la noche.

Y fue un tramo bastante bueno. Las condiciones eran muy buenas, un poquito de frio, pero no mucho; Tampoco mucho tráfico en las carreteras y éstas seguían siendo buenas. En algunos momentos el sueño nos atacaba, pero una subida aquí y allá y un par de paradas para mear o coger fruta fueron suficientes para mantenernos despiertos hasta la que proximidad del control nos creó ese estado de excitación que hace que te vuelvas a sentir fuerte otra vez cuando en realidad ya no lo estás.

Sintiéndonos fuertes y no estándolo nos tocó subir el kilómetro y medio que nos llevó de vuelta al Kings YHA y eso se notó. Para cuando llegamos yo estaba realmente cansado y deseando irme a la cama a dormir algo. Sellamos nuestra brevet a la 1:55.

Mientras nos tomábamos nuestra segunda cena nos enteramos que las camas estaban disponibles, pero que cada ciclista disponía de tres horas para dormir. Después de esas tres horas nos despertarían para que dejásemos la cama a otro ciclista. Por supuesto el que quisiera levantarse antes se le despertaría antes. No fue nuestro caso, pero estoy seguro que más de uno no durmió las tres horas.

Al final me fui a la cama a las 2 de la mañana. Sólo tenía tres horas para dormir por delante por lo que no perdí el tiempo, cerré los ojos y al segundo siguiente estaba profundamente dormido.

En un momento de la noche la alarma de un móvil empezó a sonar. Beep, beep, beep. Me arrancó de los brazos de morfeo y la alarma seguía sonando. Beep, beep, beep. ¡Venga hombre apágala! pensé. Estaba en una habitación con seis ciclistas más y no tenía ni idea de quien era el móvil que estaba sonando pero parecía que todo los demás no se enteraban, dormían plácidamente. Al final la alarma se paró por lo que pude relajarme y volver a dormirme. Pero sólo para que el sonido de la alarma me volviese a despertar. Beep, beep, beep. No me lo podía creer. Beep, beep, beep, Y todo el mundo durmiendo como si nada estuviese pasando. Por suerte el beep se interrumpió de golpe. El dueño del móvil se había despertado y paró la alarma. Un segundo después yo estaba otra vez dormido.

A las cinco me levanté sin que viniesen a despertarme. Me fui directo a la ducha y eso me ayudó a refrescar el cuerpo y la mente. Me puse ropa limpia y todo parecía como un nuevo día. Muesly con leche y una tostada para desayunar. Y en ello estaba cuando apareció Alberto. Cuando me preguntó que tal había pasado la noche le conté el detalle de la alarma y contestó. "Si, era mi móvil. Estaba tan dormido que no lo oía". ¡¡¡Pero tiiiio podría haberte matado por esto!!! nos reímos de la anécdota.

Estaba claro que estaba empezando a ser la hora punta del desayuno. Todo el mundo se estaba levantando y Lucy estaba muy ocupada sirviendo desayunos a todos. Sin prisa alguna nos fuimos preparando para empezar el segundo día. Nos despedimos, nos subimos a las bicicletas y empezamos a pedalear.

Siempre pasa lo mismo. Al principio mi cuerpo rechaza la idea de pedalear. No importa que yo esté listo, mis piernas no lo están, habría que tomárselo muy tranquilamente al principio.

Pero ese principio fue muy corto porque muy pronto nos encontramos subiendo algo que nunca pareció una colina, una de esas subidas que esperas que se acabe después de la siguiente curva, pero que terminan siendo 8km de subida con 350m de desnivel. E inmediatamente después del descenso otra colina. Esta era justo lo contrario, una de esas subidas que ves venir desde lejos. Esas que cuando se van acercando se van viendo más y más empinadas. De hecho cerca del alto de la coluna pudimos ver a un ciclista que subía andando y empujando su bici. No era una subida super pendiente, pero cuando llegué a la cima jadeaba buscando aire como si lo hubiese sido. Desde la cima de la segunda colina sólo nos quedaba el descenso hasta el siguiente control. Fácil.
Segundo desayuno del día
Habíamos rodado sólo 65km y ya estábamos hambrientos de nuevo por lo que me alegre mucho, pero mucho de que me ofreciesen salchicha, bacon y beans en una tostada. Lo complementé con una ración de mi ensalada de pasta y un par de vasos de leche. Energía para el cuerpo.

Lucy, Alberto y la relajada atmósfera en el control
Lucy también estaba en el control. Nos contó que habían cerrado el control de Kings YHA, habían limpiado y empaquetado y que se habían venido a ayudar. Como el control no estaba muy ocupado pudo sentarse con nosotros un rato a charlar tranquilamente.

La siguiente etapa eran 80km y cuando nos decidimos a ponernos en marcha se nos unieron dos o tres ciclistas más. Rodamos todos juntos hasta Newton donde empezó una subida. Al principio no era muy empinada y ni siquiera parecía que fuese a ser una subida larga. Otra vez, era una de esas subidas que parece que se va a acabar después de la siguiente curva. Pero no lo era. Seguía subiendo y subiendo. No muy pendiente, pero siempre subiendo. Yo rodaba en cabeza rodando a lo que me parecía un ritmo fácil, pero tres o cuatro kilómetros después de haber empezado a subir el grupo ya lo componíamos Alberto y yo nada más. La ruta tenía un giro a la izquierda y la subida se ganó en pendiente, todavía nada salvaje, pero suficiente para que empezáramos a quejarnos. Y después de ese trecho seguimos subiendo y subiendo.

No estoy seguro de si fue porque la subida parecía constantemente que se iba a acabar y luego nunca acababa o porque no tenía ni idea de cuanto de larga iba a ser o puede ser que fuese que estábamos subiendo muy despacio (aunque habíamos descolgado a tres ciclistas) pero lo cierto es que me pareció que tardamos una eternidad en llegar a la cima. Un cálculo rápido sugirió que habíamos subido durante 13km y que estábamos en el punto más alto de la ruta, a unos 500m sobre el nivel del mar. No esta mal para algo que nunca pareció una colina cuando tienes 475km en las piernas.

El descenso fue bienvenido por el cambio que representaba y suficientemente corto para estar seguro de que no habíamos bajado todo lo que habíamos subido. Y en ese punto entramos en crisis...

Siempre hay una. Un momento donde todo parece ir mal, donde te sientes cansado y lento. El calor del del sol de medio día me dormía y Alberto estaba hambriento. Estábamos en crisis, costaba mantenerse en un buen ritmo.

El truco es reconocer las crisis y gestionarlas. Le pregunté a Alberto si estaba interesado en el fútbol y como su respuesta fue no empezamos a hablar de ciclismo y la conversación me despertó. Una parada rápida para asaltar la tienda de una gasolinera nos dio la oportunidad de comer y beber. Una pequeña subida después de la parada y la crisis ya se había pasado.

Enseguida llegamos al último control. Eran las 2:45 de la tarde, hora de comer en España... Me comí el resto de mi ensalada de pasta, una plátano, una bolsa de doritos y un helado (magnum classic). Estábamos sentados en un prado, el cielo estaba azul, el sol brillaba en el cielo y la temperatura era ideal. La tentación de echarnos una siesta era muy, muy grande; pero la soportamos. Todavía me pregunto como lo hicimos, pero, sea como sea, sin siesta y de vuelta a nuestras bicis para la última etapa. Teníamos por delate 78Km, la idea es que acabaríamos sobre las 19:00.

La primera parte de la etapa fue un rompepiernas. Suuuube y baja, suuuube y baja. Empinado hacia arriba, rápido hacia abajo. Rápido hacia abajo, pero no suficientemente rápido para pasarte la siguiente subida sin esfuerzo. Imposible coger ritmo. Ni me molestaba en poner el plato grande en las bajadas porque sabía que iba a necesitar el pequeño en las subidas. Nos cansamos de este jueguecito y empezamos a quejarnos. Las vistas ya no estaban siendo nada del otro mundo, la carretera ya no era tan buena y no lo estábamos disfrutando tanto. Suuuube y baja, Suuuube y baja. Sube, sube, sube, sube, baja, baja, baja y baja y llegamos a Monmouth.

No hicimos un tanto de lio al pasar por Monmouth. La hoja de ruta decía una cosa y el GPS otra. Un par de giros equivocados, un par de paradas para comprobar y nos decidimos a seguir el GPS. Por suerte vimos a un grupo de ciclistas que nos seguía y muy pronto el GPS y la hoja de ruta volvieron a estar alineados.

Reconocí a Judith Swallow (creo que es la mujer con más super brevets - 1.000km o más - del mundo) en el grupo que nos seguía. Aunque no nos siguieron durante mucho tiempo porque rodaban más rápido que nosotros.

Nos adelantaron, Alberto sugirió ponernos a su rueda y eso hicimos. A su rueda no parecía que rodasen tan rápido la verdad, incluso teniendo en cuenta que la carretera se empezaba a empinar.

Estábamos a unos 23km del final; no se porque ni como pero me encontré en frente del grupo rodando en paralelo con otro ciclista y de repente sucedió...

Las endorfinas inundaron mi cerebro y todo se tornó perfecto. La carretera tenía un piso perfecto, la subida no era muy empinada, el valle que estábamos cruzando era impresionantemente bonito, el sol brillaba en el cielo y yo encabezaba el grupo a un ritmo que me parecía fácil. No me sentía nada cansado, de hecho me sentía como si pudiese sprintar en la subida, casi lo deseaba.

Mi primer intento de sacar una foto a una abadía derruida (Tintern Abbey) sin parar
Segundo intento (Tintern Abbey). Fíjate en el cielo, en el bosque a la izquierda, en la calidad de la carretera. Todo perfecto.
Los 20 kilómetros volaron y un rápido descenso nos llevó a control de llegada 37 horas más tarde y 627km después de haber salido el día anterior.


Lucy nos estaba esperando en el contro. Nos sellaron las brevets, comimos algo, para mi un sandwich de bacon recién hecho y nos relajamos en el buen ambiente que había en el control. Todo el mundo parecía feliz.

Como decía este ha sido el mejor brevet que he rodado en UK. Todo fue perfecto (la compañía, la ruta, el tiempo, la organización) and fue el perfecto ensayo para la LEL. ¿Qué más se le puede pedir a un fin de semana de ciclismo?

Mis dos últimos brevets combinados. Un sábado Severn Across 400 y el siguiente fin de semana BCM 600
Números, número, números:
  • Kilómetros: 626,85
  • Desnivel acumulado: 8.663 mucho desnivel
  • Velocidad media en movimiento: 22,5 km/h (la media oficial del Pakefte)
  • Velocidad máxima: 73,4 km/h
  • Tiempo total: 37:00:00 (Si, exactamente 37 horas)
  • Tiempo en movimiento: 27:43:49
  • Tiempo parados: 9:16:11 (de los que 3 horas fueron durmiendo)
  • Velocidad media global: 16,94 km/h
  • Calorías consumidas: 13.076
  • Pulsaciones medias: --
  • Pulsaciones máximas: --
  • Cadencia media: --
  • Cadencia máxima: --
  • Potencia máxima: 580w
  • Potencia media: 140w
  • Mi bici tiene: 22.711,20 Km
  • Link a Strava: http://app.strava.com/activities/55245726
Actualización 1/6/2013
La crónica de Alberto la podéis encontrar en la entrada Bryan Chapman Memorial 600: the rider experience. Está en inglés pero si aunque no entiendas inglés sólo por las fotos ya merece la pena (y no porque yo salga en varias de ellas, ese de azul, el uniforme oficial del Pakefte)

Además un video que uno de los participantes ha hecho sobre la ruta. Me encanta lo bien que transmite el espíritu de los Audax y lo sonrientes que salen todos los ciclistas (yo salgo en el minuto 5:51).


A cuidarse
Javier Arias González