domingo, 30 de junio de 2013

La crónica de mi Quebrantahuesos 2013

Esta crónica es una "chapa" de cuidado. Hasta a mi me lo parece y eso que soy el protagonista. No creo ni que mi madre la lea entera. No digas que no te avisé.

Dejadme que empiece por el final.

Mi objetivo era bajar mi marca de la Quebrantahuesos de 2012, 7:02:40 y conseguí hacerla en 6:44:56. ¡18 minutos menos!

Como se puede apreciar en la primera foto. Realmente muy contento con el resultado.

Sobre todo si tenemos en cuenta el que día antes habría firmado un 6:59 sin dudarlo...

Y es que todavía no tengo dominado la comparación de un estado de forma con respecto al año anterior (o más genéricamente hablando, la comparación de un estado de forma en una fecha con respecto a cualquier otra fecha).

Ya me pasó el año pasado. En la crónica de la Quebrantahuesos del 2012 estimaba yo en la cena del viernes que haría 7:45 y acabé haciendo 7:02

Me volvió a pasar este año. A pesar de haberme entrenado específicamente para la Quebrantahuesos, se supone que mejor que el año anterior, yo no tenía claro el día anterior que mi estado de forma fuese mejor. Como digo, hubiese firmado el salvar los papeles por los pelos.

El caso es yo preferiría evitar esto. Primero porque acaba pareciendo que uno peca de falsa humildad cuando el día anterior dice que no lo ve claro y al día siguiente los resultados demuestran que en realidad estaba en muy buena forma (la mejor forma ciclista en la que he estado nunca). Segundo porque yo, dentro de lo posible, prefiero las certezas y me gustaría poder afinar mucho más en mis predicciones. Yo disfrutaría mucho más si, en un recorrido conocido, como la Quebrantahuesos, y en condiciones climáticas normales (no lluvia, no viento, etc) el día anterior dijese yo mañana haré X horas e Y minutos y prácticamente acertase la predicción. Tercero porque de esa manera podría ponerme objetivos más ambiciosos. Haber superado mis objetivos de tiempo en la Quebrantahuesos con claridad tres años seguidos me deja la sensación de que no han sido suficientemente ambiciosos.

Todo esto son razones por las que este año empecé a entrenar con potenciómetro. El año que viene seré capaz de comparar con más precisión mi estado de forma con respecto a este año.
Evolución de mi estado de forma en el año 2013 hasta la Quebrantahuesos
Y una vez que en el año 2014 sea capaz de comparar mi estado de forma con respecto al año 2013 lo siguiente que necesito es saber exactamente donde se va el tiempo en el recorrido de la Quebrantahuesos, para poder saber donde y como podré mejorar.

Es por esto que esta crónica va a ser a la vez crónica de la Quebrantahuesos 2013 y comparación con respecto a la Quebrantahuesos de 2012.

Espero que no resulte muy aburrida y perdón por el ladrillo de introducción.

El grupo
Cuatro Kingston Wheelers cuatro. Se presentaron en Sabiñánigo. Ed, una máquina, cuando vio el recorrido estimó que el lo haría en 6:30; y eso en su primer año y saliendo desde el cajón normal. Hace falta mucha confianza en uno mismo para hacer semejante afirmación. Ed acabó haciendo 6:18:29 del tirón, sin parar.

Richard es un ciclista potente, pesa 10 kilos más que yo pero eso no le impide rodar, subir y bajar más rápido que yo. Su plan era hacer la Quebrantahuesos tranquilo. Por un error en algún sitio resulta que tenía un dorsal con color morado, saldría los que tienen un tiempo entre 6:30 y 6:00. Richard acabó haciendo 7:22:25, lo que viene siendo tranquilo de toda la vida.

Stephanie haría la Treprarriscos al tran-tran y yo saldría desde el cajón verde, los que tienen un tiempo entre 7:30 y 7:00, por detrás de Richard y por delante de Ed.

El día previo
Me desperté y oí llover desde la cama. Mala cosa, pero... media vuelta y a seguir durmiendo que vendrá bien el descanso extra.

Nos levantamos. Desayunamos y pasamos el tiempo tumbados leyendo revistas. Fuera seguía lloviendo.

Sobre las 12 del medio día dejó de llover. Nos montamos en las bicis y salimos a dar una vuelta. El plan era reconocer la parte de la subida a Hoz de Jaca.

El potenciómetro no funciona. Pues vaya, se habrá quedado sin pila justamente hoy.

Y siguiendo con los dictados del amigo Murphy, en cuanto llegamos al punto más lejano de la ruta se puso a llover sin piedad. Y yo que había incluso lavado la bicicleta para la ocasión...

Comer, pasarnos a por los dorsales y preguntar en todos y cada uno de los stands por si tenían la llave necesaria para poder cambiar la pila al potenciómetro. Nadie la tenía. Menuda mierda. Perdón por la expresión escatológica pero que sepas que es una versión suavizada de la expresión que realmente exclamé. Me compro un potenciómetro que cuesta una pasta a principios de año y justo el día más importante para grabar los datos de potencia va el cacharro y se queda sin pila, la llave necesaria para cambiarla no es estandard y en la Quebrantahuesos nadie la tiene. Me voy a hacer toda la Quebrantahuesos con una rueda que pesa medio kilo más que una rueda normal y, encima, me voy a quedar sin los datos de potencia (aunque, por otro lado, esa suerte que tienes, porque si esta crónica es una chapa considerable, imagínate como sería si, además, tuviese los datos de potencia...).

Esto, además de las risas y bromas de los wheelers cuando comprobaron lo pesados que son mis zapatos de montar en bici comparados con los suyos, por llevar pedales SPD en vez de "proper cycling pedals" y por lo pesadas que son las ruedas de mi bici. Al menos las previsiones metereológicas para el día siguiente eran buenas. Como decía Kortatu, se reunió la asamblea de majaras y decidió que mañana, sol y buen tiempo. Yo agradecido a la asamblea de majaras.

El día D
Me levanto a las 5 de la mañana. Desayuno consistente y con mucha calma; nada de pasta este año. Tomo las últimas decisiones. Me llevaré 5 geles y 4 barritas de SiS


No llevaré ni manguitos, ni camiseta interior. Me llevaré el chubasquero para protegerme del frio de la mañana y por si hace mucho frio en los descensos.

A las 6 en punto nos ponemos en marcha hacia Sabiñánigo. Este año han cambiado el punto de salida y  reina un poco la confusión. Enseguida nos separamos y nos dirigimos cada uno a su cajón. Yo me situo en el mío a las 6:30, estoy en primera línea pero me queda una hora de espera.

Me siento, saco el móvil y me pongo a leer.

Poco a poco me rodean piernas depiladas y pepino bicis. Yo a lo mío centrado en leer (no me acuerdo qué) y sin pensar en nada relacionado con la Quebrantahuesos. Si me hubiesen robado la bici ni me entero...

Sobre las 7:15 me levanto, estiro un poco, una meadita para empezar vacío y saco una foto a los que están en el cajón pero detrás de mi.


¿Pero cuanta gente hay con un tiempo entre 7:30 y 7:00? ¡En este cajón hay por lo menos 1.000 ciclistas!

Todo el mundo está muy abrigado y yo me he quedado helado. ¿A ver si he traído poca ropa?

Y digo yo, para que habré empezado a pensar. A ver si empieza esto ya que me estoy empezando a poner nervioso...

Suena el chupinazo y enseguida nos ponemos en marcha. Primero caminamos, luego nos subimos a la bici y unos 4 ó 5 minutos después del chupinazo pasamos la línea de salida.

De la salida a Canfranc pueblo (año 2012año 2013)
Pues yo pensaba que saliendo en este cajón se formarían grupos que rodarían muy rápido y que yo me pondría a rueda y que mi media sería altísima a pesar de no tener que esforzarme...

Pues me equivoqué. Resulta que los ciclistas de este cajón se saben todos este truco y nadie quiere que le cojan la rueda por lo que no se forman tantos grupos y eso de ir a rueda "sin esfuerzo" no es tan sencillo como cuando sales desde atrás.

Mucha gente rodando muy rápido y muchos de ellos muy nerviosos. Menos mal que la mayoría de la gente parece tener experiencia en estas situaciones. De todas maneras son inevitables algunas caídas, parones y frenazos.

En este tramo pasaron dos hechos dignos de mención. El primero es que vi a Richard parado en el lado derecho de la carretera con lo que parecía un pinchazo (luego me contó que había roto la cadena). El segundo es que por unos momentos vi la cabeza de la Quebrantahuesos. La primera vez que la veo. No me emocioné mucho porque lo cierto es que estaba allá a lo lejos y entre la cabeza y donde yo estaba había, fácil, mil ciclistas.

Pero sea como sea, 34 kilómetros que recorrí en 56:30 (36.2 km/h) con unas pulsaciones medias de 139. Curiosamente en 2012 tardé 6 segundos menos con unas pulsaciones medias de 140. Ed tardó exactamente dos minutos menos y Richard 15 minutos más.

Hablando con Ed llegamos a la conclusión de que él hizo este tramo tan rápido porque encontró un buen grupo que, saliendo desde atrás, fue remontando. Esto me hace pensar que las posibilidades de mejorar tiempo en este tramo dependen del grupo al que te sumes, pero viendo mi experiencia de este año y lo que Richard contó que pasa en el grupo delantero, perece ser que cuanto más delante sales más difícil es encontrar un grupo que te lleve. Es decir que cuanto más delante sales más esfuerzo vas a tener que poner para hacer el mismo tiempo.

La subida a Somport (de Canfranc pueblo a la frontera con Francia) (año 2012año 2013)
A mi Somport es un puerto que me cuesta ver donde empieza. Uno va tan encebollado rodando a toda leche que no se da cuenta cuando mete el plato pequeño y se encuentra subiendo.

Siempre al tran-tran porque queda mucho, cuando me quiero dar cuenta ya estoy en Candanchú. Siento que me tocan en la espalda y resulta que es Ed. No sería honesto si no confesase que; uno, me sorprende que ya me esté adelantando, dos me hace pensar ¿a ver si voy a estar rodando demasiado relajado? y tres, me entra un cierto acojone cuando veo que me adelanta y que ni de coña tengo fuerzas para seguirle. El tio va sin cadena.

Este año la ruta no entró en Candanchú, siguió por la carretera general hasta la frontera de Francia. Y siguiendo con los cambios este año no paré en la frontera con Francia a mear. Las tres veces anteriores lo había hecho, pero qué carajo, parar es perder tiempo...

Este segmento es una subida de 12 kilómetros con una pendiente media del 4.8% Este año tardé en subirla 40:26, 2:13 menos que el año pasado y Ed lo hizo 3:08 más rápido que yo.

El descenso del Somport (año 2012año 2013)
Yo me pensaba que había mejorado algo bajando, pero esa idea se me quitó de la cabeza en las primeras curvas del descenso del Somport.

La carretera estaba en perfectas condiciones, los voluntarios, como siempre, avisando de las dos o tres curvas un poco más peligrosas. Pero yo no bajo un pimiento.

Enseguida empezaron a pasarme ciclistas a diestro y siniestro. "por la derecha, por la derecha", "por la izquierda, por la izquierda" me decían y yo pensando "pero bueno ¡que dominio de la bicicleta tiene esta gente!".

Son casi 8 kilómetros de descenso y se hacen muy rápido, velocidad media de 48,7km/h este año (9:42), 45,5km/ el año pasado (10:23).

Es decir que este año mejoré 19 segundos; Ed, que dice que tampoco baja bien, tardó 42 segundos menos que yo y Richard, que además de pesar 10 kilos más que yo, es un buen bajador tardó 1:55 menos, lo cual es una verdadera pasada.

Descenso hasta Escot (año 2012año 2013)
Yo siempre pensé que este tramo era llano, pero veo que no, que es un descenso. Lo que viene a explicar el por que en este tramo se rueda tan rápido.

Siempre aprovecho para comer una barrita al comienzo de este tramo y siempre busco ponerme a rueda de un grupo. Se trata de seguir recuperando lo más posible antes de llegar a la Marie-Blanque. Pero este es un tramo largo, 32 kilómetros, que al final van perdiendo pendiente.

El grupo al que me junté creció rápidamente y en poco tiempo éramos un montón de ciclistas. Se formó un buen pelotón y pude rodar muy tranquilo y relajado. Incluso entablé conversación con un ciclista de Valladolid que me contó que tenía como objetivo bajar de 6:30 pero que dijo que no lo conseguiría porque estaba acatarrado. Toser, la verdad, es que el tio si que tosía y, todo sea dicho, yo no soy médico, pero la tos no sonaba nada bien...

Este año tardé en recorrer este sector 42:11 y el año pasado 43:45 (1:34 más). En este tramo fui 30 segundos más rápido que Ed, se ve que tuve la suerte de coger un mejor grupo que él; y Richard bajó 1:09 más rápido que yo.

La Marie-Blanque (año 2012año 2013)
Ya no me pude aguantar más. Esta vez ni ganar tiempo ni leches, como todos los años, nada más salir de Escot tuve que parar a mear porque, total, para que subir todo ese peso durante 9 kilómetros.

En la Marie-Blanque adelanté a un montón de gente. Será pecado, pero a mi ya no me parece tan dura. Claro que yo llevo un 28 atrás y no me da vergüenza usarlo en cuanto la cosa se pone complicada. Eso me permite mantener una pedalada mucho más ágil que la de todos esos flacos, depilados en pepino bicis que como mucho llevan un 23 ó un 25.

De todas maneras, aunque ya no me parezca tan dura no dejan de ser 9 kilómetros de subida con los 4 últimos en plan cachondo. Se nota en las pulsaciones, se nota en los sudores, se nota en lo despacio que pasan los kilómetros y se nota en la alegría cuando oigo en la lejanía al gaitero que se que nos anuncia la cercanía

Tardé 41:49 en subir la Marie-Blanque, el año pasado tardé 42:46, es decir que sólo he mejorado 57 segundos. Ed, sin embargo, subió la Marie-Blanque en 5:14 menos y Richard tardó 2:47 más que yo.

Descenso de la Marie-Blanque (año 2012, año 2013)
Me encanta este descenso. Y eso que empieza engañándote porque coronas Marie-Blanque, empiezas a bajar y de repente el terreno pasa a ser llano, lo que te obliga a dar pedales para hacer avanzar la bicicleta. Lo que iba a ser un descanso tiene que esperar un par de kilómetros.

Pero el descenso llega y a mi me parece precioso. Las vistas al valle sobre el que desciendes son magníficas y con el buen tiempo que hacía no defraudaron este año.

Eso si, el descenso se hace corto. 15:42 tardé este año lo que es una mejora de sólo 30 segundos respecto al año pasado. Ed tardó 1:07 menos que yo y Richard 3:42. Aquí se puede apreciar claramente la diferencia entre alguien que baja rápido y alguien que no.

Llano pre-portalet (año 2012, año 2013)
Y no se por qué le llamo llano porque viendo el perfil se ve que llanos son dos kilómetros. Lo demás pica para arriba. De acuerdo, no mucho; pero si a eso le sumamos que me junté a un grupo que rodaba muy, muy rápido se entiende que este tramo me pareciese mucho más duro de lo que yo recordaba.

En este tramo hay algunas rampas cortas que me pusieron al límite de mis fuerzas para poder seguir en el pelotón que me junté. Encima en un momento dado nos adelantó un ciclista que iba en una bicicleta de contrarreloj, con su casco espacial y con manillar atómico el tío iba ahí acoplado avanzando a toda velocidad. Les faltó tiempo a los del grupo para subirse a su rueda.

Y yo con ellos...

Claro que en poco tiempo el tio hizo pedazos el grupo. Sólo uno fue capaz de seguir a su rueda. Los demás quedamos desperdigados en pequeños grupos. Todo esto en menos de 10km ¡Que mala bestia!

Dos datos demuestran lo rápido que rodé en este tramo. El primero es que las pulsaciones medias fueron 142 cuando el año pasado habían sido 134. El segundo es que hice este tramo 1:57 más rápido que el año pasado, 33 segundos más rápido que Ed y 1:39 más rápido que Richard. Una vez más se confirma que en los "llanos" el tiempo depende del grupo al que te juntes.

Primera mitad del Portalet (año 2012, año 2013)
El Portalet empieza que parece fácil, pero yo se que es muy largo y que no hay que dejarse llevar por las apariencias en los primeros kilómetros.

Con total descaro busqué una rueda que chupar. Me puse a rueda de un ciclista y rodé tras él un par de kilómetros. Adelantamos a un grupo de tres o cuatro ciclistas y al poco le dejé irse para unirme a ese grupo. El tío me estaba fundiendo.

El grupo de tres o cuatro ciclistas se deshizo muy rápido y enseguida me vi a rueda de un tio alto, espigado y de edad aparente superando los 50. Pero tampoco duró mucho. Al poco levantó el pie y me comentó que iba a esperar a un amigo que venía por detrás. Me despedí y salté a la rueda de otro ciclista que pasaba por allí.

Aquí me tocó el premio gordo. Este era un tio que subía a buen ritmo pero sin tirones, rodaba constante y en ese punto justo que es suficiente para saber que lo estás haciendo bien, pero sabiendo que no te estás fundiendo. ¡Que delicia!

Pasamos por el avituallamiento líquido, pero como tenía suficiente agua y bebida energética ni harto de tripis habría decidido parar. Una rueda como esta hay que aprovecharla mientras dure.

Y duró, y duró. Tanto que me debí hacer unos 15 de los 17 kilómetros de este tramo a su rueda.

En cuanto llegamos a la parte llana (donde la presa) me puse a su altura y le di las gracias por el viaje. El tio no se dio ninguna importancia, simplemente comentó que a él le gustaba subir a ritmo y que así era como disfrutaba. Que no le importaba que siguiese a su rueda hasta la cima del Portalet.

Lamentablemente eso no iba a poder ser. Yo tenía que parar en el avituallamiento. Por un lado no me quedaba ni agua ni bebida energética y por otro tenía unas ganas de mear que no convenía resistir. Con todo el dolor de mi corazón le vi seguir a su ritmo mientras yo paraba.

Y gracias a su ritmo había podido hacer este tramo mucho mejor de lo que yo esperaba. Nada más y nada menos que 3:11 mejor que el año pasado y 4:24 mejor que Richard. Claro que el amigo Ed se hizo este tramo en 6:05 menos.

Segunda mitad del Portalet (año 2012, año 2013)
Paré en el avituallamiento y llené los dos botellos de agua, a uno de ellos le eché los polvos mágicos. Enseguida me puse en marcha y a unos metros, no muy lejos del avituallamiento paré a mear. Ya estaba listo para seguir la marcha.

Algo raro debió pasar porque de repente me encontré fantástico de fuerzas. Puse un ritmo sostenido y venga pa'rriba.

Venga a adelantar ciclistas, venga a dar las gracias a la gente que me animaba. En un momento dado me pareció que adelantaba al ciclista cuya rueda había chupado en la primera mitad del Portalet. Me avergüenza confesar que no estaba seguro de si era él o no, pero como no estaba seguro no le saludé cuando le adelanté. Soy un malqueda.

El caso es que la tontería del sentirse fuerte y tal se me acabó a falta de dos kilómetros para coronar el Portalet. Seguía rodando bien, pero ya no era ese disfrutar del que se siente fuerte y en control del ritmo; rodaba bien, pero me estaba esforzando de lo lindo por mantener el ritmo. Lo que viene a ser "dándolo todo".

Y cuando lo estás dando todo, se te sale el corazón por la boca y los pulmones ya no dan más de sí los ánimos de los que se agolpan en los últimos metros del Portalet son muy emocionantes. Difícil no dejar escapar una lágrima de emoción.

El año pasado también me encontré bien en la segunda parte del Portalet pero, aun así, tardé en hacer esa subida 1:07 más que este año. Ed la hizo en 5:12 menos que yo y Richard en 7:46 más que yo (aunque Richard paró más tiempo en el avituallamiento)

Descenso del Portalet (año 2012, año 2013)
Me encanta este descenso. Es el único de la Quebrantahuesos en el que verdaderamente disfruto bajando. Carreteras anchas, con buen firme y buena visibilidad. Además este año las carreteras estaban cerradas al tráfico. Es en este descenso donde conseguí la velocidad máxima 78,5km/h. Lástima que dure tan poco.

Se puede apreciar lo cómodo que me sentí en este descenso comparando los tiempos. Tardé en hacer este descenso 16:54, 2 minutos menos que el año pasado, 27 segundos menos que Ed y 1:21 menos que Richard que, obviamente, se tomó el descenso con mucha calma.

Le llano de Hoz de Jaca (año 2012, año 2013)
Parece que no cuenta, pero son 5 kilómetros que me hice sólo. Adelantaba algún que otro ciclista y alguno me adelantaba a mi, pero en esta parte no se forman grupos. Dependes de ti.

Nada más que se hace el giro para este "llano" me tomé un gel con la esperanza de que me hiciese efecto para la subida de Hoz de Jaca.

Este tramo es tan corto que sólo me llevó 10:46 recorrerlo y, claro, las diferencias son pequeñas. 12 segundos mejor que el año pasado, 24 más lento que Ed y 16 más rápido que Richard.

Hoz de Jaca (año 2102, año 2013)
2 kilómetros con un desnivel medio de 7,8% cuando tienes unos 170km en las piernas. Lo que en mi diccionario ciclista se llama un regalito.

No tengo claro si el gel me hizo efecto a tiempo o no, pero yo subí a un ritmo que me parecía muy digno. Adelantando ciclistas, impresionado con las vistas al pantano y emocionado, otra vez, con los ánimos de los que están al borde de la estrecha carretera.

Mi sorpresa es mayúscula al comprobar que el año pasado hice esta subida 1:06 más rápido que este año y que Ed me metió 1:53, casi un minuto por kilómetro. Obviamente no subía a tan buen ritmo y ahora, sentado en un sillón, lo achaco a que a esas alturas ya sabía que cumpliría el objetivo de bajar de 7 horas y que no era posible hacer 6:30 por lo que, pienso, me relajé inconscientemente.

Descenso de Hoz de Jaca (año 2012, año 2013)
En Hoz de Jaca se concentran para mi lo que más me gusta y lo que menos de la Quebrantahuesos. Lo que más me gusta es su ascenso. Una carretera estrecha con mucha gente a los lados animando, con unas vistas espectaculares, con el esfuerzo de sus duras rampas y la tensión de estar llegando.

Lo que menos me gusta es su descenso. El asfalto de la carretera es bueno, pero no me gusta este descenso. Tiene un par de curvas complicadas que me complican el descenso, es muy corto y cuando le estás empezando a coger el punto entras en un túnel y no ves nada. Encima, cuando sales del tunes lo que ves es un repecho que en condiciones normales no sería digno de mención pero que en ese momento de la ruta me sienta siempre como un tiro.

6 segundos más rápido que el año pasado, 21 segundos más lento que Ed que, por lo visto, apretó en la bajada y 10 segundos más rápido que Richard que, al contrario que Ed, se tomó la bajada con calma.

El llano hasta Sabiñanigo (año 2012, año 2013)
Pues nada. Ya estaba el pescado vendido. Sabía que bajaría de las 7 horas de largo y que no llegaría a las 60:30 ni de coña, las piernas ya no daban más de sí, y el viento parece que entraba más de cara que otros años. A meterse en medio de un grupo y a dejarse llevar.

En el grupo en el que me metí estaba el vallisoletano con el que había hablado en el llano que lleva a la
Marie-Blanque, pero estaba un par de ciclstas por delante de mi por lo que no volví a hablar con él.

Cuando ya llegábamos a Sabiñanigo y viendo que ya me había recuperado un poco decidí moverme a los puestos de cabeza del grupo para dar algún relevo.

Uno dí.

Me puse en cabeza, hice el trabajo y cuando me dieron el relevo ya tuve claro que las piernas no estaban para más juergas. Vuelta a acoplarse al grupo y a dejarse llevar.

Y, a pesar de esa sabia decisión, todavía tuve que aguantar los tirones que pegaron en las rampas que hace la carretera rodeando Sabiñánigo. Menos mal que ya no quedaba nada más que unos metros.

El tiempo con respecto al año pasado no es comparable, porque este año la llegada estaba unos 2 kilómetros más allá que el año pasado, pero, aun así, es sintomático que el año pasado invirtiese 3:55 menos en ese tramo. La fuerza que tiene el estar al borde del objetivo.

La llegada
Nada más llegar me encontré con Ed y Stephanie. Nos tumbamos en un prado que había donde la llegada a esperar a Richard. Todos felices al haber cumplido nuestras expectativas.

Este es el aspecto que teníamos

Conclusiones

  • Los 18 minutos de mejora con respecto al año pasado vienen de mejoras en todos los terrenos. Fui más rápido en los llanos, bajé mejor y subí más rápido. La mayor parte del tiempo ganado es en las subidas, pero eso es normal ya que la mayor parte del tiempo te lo pasas subiendo.
  • Donde Ed me saco más tiempo es las subidas. En las bajadas me sacó algo de tiempo, pero no mucho y en algunos llanos fui yo el que le saqué tiempo a él. La conclusión de esto es que Ed cumplió muy bien con eso de descansar en los llanos y en las bajadas y machacar en las subidas.
  • Después de analizar los tiempos me queda la sensación de que comparativamente la distribución de tiempos fue más constante en mi Quebrantahuesos de 2012. Este año parece que, a pesar de las buenas sensaciones, en los últimos tres tramos significativos en los que que pedalear (segunda parte del Portalet, Hoz de Jaca y llano a Sabiñánigo) los tiempos fueron comparativamente peores que los del año 2012. Se me ocurren dos razones para esto. La posibilidad de que inconscientemente dejase de apretar al saber que bajaría de las 7 horas y que no llegaría a las 6:30 o la posibilidad de que el año pasado tuviese mejor fondo lo que me habría permitido haber hecho un mejor último cuarto de la ruta.
  • Al final, el secreto para hacer buen tiempo en la Quebrantahuesos parece ser que se basa en bajar bien, tener la suerte de encontrar un buen grupo en los llanos y concentrar los esfuerzos en hacer bien las subidas. Dicho así parece muy fácil...
  • El domingo por la mañana me despierto con los ruidos que Ed estaba haciendo para prepararse para salir en bici. "¡Salida de recuperación! ¿te vienes?" Por si tenía alguna duda ya tengo claro como es que Ed anda tanto... (y salí con él, y resultó que lo que para Ed es una salida de recuperación para mi era ir casi al límite)

Números, números, números:
  • Kilómetros: 195.8
  • Desnivel acumulado: 3.643
  • Velocidad máxima: 78,5 km/h (yo diría que esta es mi máxima velocidad sobre la bici)
  • Tiempo total: 6:44:56
  • Tiempo en movimiento: 06:43:21
  • Tiempo parado: 0:1:35
  • Velocidad media global: 29.4 km/h
  • Pulsaciones medias: 140
  • Pulsaciones máximas: 179
  • Cadencia media: 80
  • Cadencia máxima: 117
  • Mi bici tiene: 23.774,80 Km
  • Link a Strava: http://app.strava.com/activities/62324589 
Los datos de la organización

Este es el documental de la Quebrantahuesos de este año:

Y aquí el documental de la televisión de Aragón. http://alacarta.aragontelevision.es//programas/unidad-movil/la-quebrantahuesos-28062013-2132

A cuidarse
Javier Arias González
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