Saturday, November 14, 2015

Acabo de descubrir lo que el número Eddington y la he jodido

Una advertencia. El número Eddington es un concepto adictivo. Si eres un ciclista (y/o corres y/o nadas) que guarda la distancia de sus salidas, especialmente si eres un ciclista aficionado a las largas distancias, descubrir qué es el número Eddington tiene el efecto de hacer que quieras salir a rodar más veces y por más kilómetros. Probablemente ya estás suficientemente enganchado al ciclismo por lo que siéntete libre de dejar de leer ahora mismo y sigue viviendo en la ignorancia... Estás advertido.

Según la wikipedia:
"Arthur Stanley Eddington OM (28 de diciembre de 1882 en Kendal-22 de noviembre de 1944 en Cambridge) fue un astrofísico británico muy conocido en la primera mitad del siglo XX. El límite de Eddington, el límite natural de la luminosidad que puede ser radiada por acreción a un objeto compacto, de él toma su nombre."
Pero lo que es más importante es que Sir Arthur Stanley Eddington era un ciclista aficionado y es el creador del número Eddington. Traduzco de la versión en inglés de la wikipedia:
"El número Eddington en el contexto del ciclismo se define como el número máximo de E de tal manera que el ciclista ha completado un salida de E millas en E días. Por ejemplo, un número de Eddington de 70 implicaría que el ciclista ha completado una salida de por lo menos 70 millas en un día en 70 ocasiones.[...] El número E del propio Eddington era 84." [El número Eddington se expresa en millas, es probablemente la única ocasión en que está justificado usar millas y ciclismo en el mismo contexto]
Suena tonto, lo se, pero, ¿Sabes qué es lo que hace un ciclista data geek que tiene registradas todas sus salidas cuando entiende el concepto?
Exacto. Soy un ciclista E75. Bonito número. Esto quiere decir que en 75 ocasiones he rodado 75 millas (unos 120km) o más.

¿Sabes que pasa ahora? Pues obviamente que quiero hacer crecer ese número. Y eso me ha hecho entrar en una espiral de querer salir a montar en bici con más frecuencia y para rodar más distancia. Te cuento como ha funcionado en mi caso.

Da la casualidad que he rodado 75 veces al menos 76 millas (122km). Es decir, que si salgo mañana y hago una ruta de 122km pasaré a ser un ciclista E76. Fácil.

¿Cómo llego a E77? En mis registros veo que he rodado 73 veces al menos 77 millas (124km). Pero un momento. Una única salida de 76 millas (122km) me haría E76 pero esa salida no contaría para hacerme E77 (sólo las salidas de más de 77 millas cuentan). Esto quiere decir que si quiero llegar a E77 no tiene ningún sentido hacer una salida de nada más 76 millas (122km). Debería hacerla de 77 millas (124km), eso me haría E76 y la salida contaría para hacer E77.

¿Pero que sentido tiene ser E77? 77 es un número anodino. ¿Cual es el siguiente número que quede bien?

E100. Oh si, E100 suena muy bien. Significa que has rodado al menos 100 millas (161km) 100 veces. Eso ya tiene mucho mejor pinta. ¿cuanto me falta?

Pues resulta que he rodado en 52 ocasiones más de 100 millas (161km). Esto quiere decir que E100 es un objetivo realizable. Saliendo como hasta ahora calculo que seré E100 en unos 5 años. ¡¡Me mola, me mola!!

Y ahora viene la parte en la que todo se va al carajo. ¿Cual es el máximo E al que podría llegar?

Tengo 40 salidas de más de 125 millas (201km), calculo que en 10 años podría llegar a ser E125. Pero la casualidad hace que tenga 39 salidas de más de 130 millas (209km) lo que quiere decir que si estoy haciendo una salida de unos 200 kilómetros debería extenderla hasta los 209 para que así pueda llegar a E130.

¿Sabes que?

Que tengo 30 salidas de más de 150 millas (241km). por lo que por qué pararse en los 209km. Lo que debería hacer es seguir hasta los 241 y así llegar a un E150... Estoy jodido.

Ahora, que has llegado hasta aquí. ¿Quieres saber cual es tu número Edington?

¿Estás seguro?

Pues bien, tu también estás jodido.  Aquí tienes una hoja de cálculo que hará el calculo y el gráfico por ti. Sólo tienes que sacarte una copia, pegar las distancias de tus salidas en la columna B y ya está (usa la pestaña que se llama kilómetros).

Otros recursos (en inglés):
A cuidarse
Javier Arias González

I just discovered what an Eddington number is and I am screwed

Edit If you want to know what you Eddington number is just go to https://swinny.net/Strava/-4691-My-Strava-Eddington-Number and follow the instructions.

A warning. Eddington number is an addictive concept. If you are a cyclist  (and/or runner and/or swimmer) that tracks the distance of all your rides, especially if you are a long distance cyclist, discovering what the Eddington number is has the effect of making you to want to ride more and more, longer and longer. You probably are already too engaged to cycling so feel free to stop reading now and keep living in the ignorance... You've been warned.

From wikipedia:
"Sir Arthur Stanley Eddington, was an English astronomer, physicist, and mathematician of the early 20th century who did his greatest work in astrophysics. He was also a philosopher of science and a popularizer of science. The Eddington limit, the natural limit to the luminosity of stars, or the radiation generated by accretion onto a compact object, is named in his honour."
More importantly Sir Arthur Stanley Eddington was a keen cyclist and he is the creator of the Eddignton number. Again from wikipedia:
"The Eddington number in the context of cycling is defined as the maximum number E such that the cyclist has cycled E miles on E days. For example, an Eddington number of 70 would imply that the cyclist has cycled at least 70 miles in a day on 70 occasions. Achieving a high Eddington number is difficult since moving from, say, 70 to 75 will probably require more than five new long distance rides since any rides shorter than 75 miles will no longer be included in the reckoning. Eddington's own E-number was 84."
It sounds silly, I know. But do you know what a data geek cyclist that has recorded all his rides does when learns about this concept?
That's is right, I'm a E75 cyclist. Nice round number.

Do you know what happens next? Of course I want to make that number bigger. And that made me enter in a spiral of wanting to ride more and longer. Let me show you how it worked.

It just happens that have ridden 75 times at least 76 miles so if I go out and ride just 76 miles I'll be E76. Easy. How do I get to E77?

In my records I see I have ridden 73 times at least 77 miles. A ride of 76 miles would make me E76 but would not count towards making me E77 (only rides with more that 77 miles count). So if I want to move to E77 there is no point in riding just 76 miles. I should go out and ride 77 miles, that would make me E76 and the ride would count towards E77.

But what is the point of being E77? 77 is kind of a pointless number, what is the next nice looking number?

E100. Oh yes, E100 sounds really cool. It means you have ridden at least 100 miles 100 times. That is something. How far am I?

Well it turns out I have ridden 52 times at least 100 miles. "This is interesting", I thought. E100 is an achievable target, I reckon riding as the last years I could be E100 in about 5 years time. Nice!

Now comes the tricky part, if riding as usual I'll get to E100 in 5 years what would be the maximal Eddington number I could reach?

I have 40 rides with more than 125 miles, I reckon in 10 years I could get there (E125). But you know what happen? I have 39 rides with more than 130 miles! So if I'm riding anything near 125 miles I should not stop there, I should keep riding until the 130 mark to make it count towards a lifelong E130.

But it does not stop there...

I have 30 rides with more than 150 miles so why stopping at the 130 and not pushing it to 150. E150 sounds much much better... I'm screwed.

Now that you got here. Do you really want to know your Eddington number?.

Really?

Ok, then, you are also screwed. Here you have a spreadsheet that will do all the work for you, you just have to make your own copy of the spreadsheet and post your rides in column B. Note there are two sheets, one if you have your records in miles and another one if you have your records in kilometres. E is given in miles (probably the only cycling metric that should be given in miles) but the sheet will do the calculations for you.

Other resources:
Take care
Javier Arias González

Saturday, November 7, 2015

It was the best of times, it was the worst of times

This is how I feel about my 2014/2015 cycling season.

It was the worst of the times because a crash early November 2014 with a broken collarbone and a crash mid March broking my left femur screwed a season that finished with almost 30% less kms ridden than the previous one (9,986 vs 14,157) and my CTL graph looking like a roller coster. A proper cycling nightmare.

My 2014/2015 CTL
But it was also the best of the times because I'm pretty happy with how I managed all the inconveniences and kept myself focused in my main objective, enjoying PBP.

I'm pretty sure that if I managed to keep the same focus this year (and if I keep myself on the bike) 2015/2016 will be a great season. Already looking forward to it.

Take care
Javier Arias González

Thursday, September 24, 2015

¿Qué llevo en mi bolsa del sillín?

¿Qué pasa "biciosos"?

Para muchos hay un debate sobre si llevar o no una bolsa de sillín cuando montan en bici. En mi caso ese debase se solventó muy rápido, yo siempre llevo una bolsa en el sillín, no me importa si eso no es "pro", lo que a mi me importa es lo práctico que me resulta.

Una ves que decides que vas a llevar bolsa en el sillín el siguiente paso es decidir que bolsa vas a usar y que vas a llevar en ella. Esta es mi configuración actual.

La bolsa es una Topeak Strap Aero Wedge Pack pequeña. Esta es la bolsa más pequeña de la familia pero es suficientemente grande para llevar todo lo que necesito. Me gusta especialmente la tira que tiene que te permite enganchar una luz trasera.

En la bolsa llevo:
  • Una bomba Bontrager Air Rush Road Mini Pump/CO2 Inflator. Me encanta esta bomba. Es pequeña y ligera; puede usarse de manera estándar o con botellas de CO2. Resulta muy práctico.
  • 2 botellas de CO2. Venían con la bomba y los uso para hinchar la rueda si quiero hacerlo rápido (tengo prisa o si el tiempo no es demasiado bueno) y/o que la rueda tenga buena presión. 
  • 2 Cámaras Continental Race 28 (700c) Supersonic. Estas cámaras son muy ligeras y se empaquetan ocupando muy poco volumen. Yo meto cada cámara en una bolsa de plástico individual para que estén más protegidas del agua.
  • 2 desmontables Park Tool Tyre Levers y 1 paquete de parches autoadesivos El paquete original traía 3 desmontables, pero con 2 yo tengo suficiente para desmontar las cubiertas de todas mis ruedas. Los parches autoadesivos ocupan tan poco y son tan ligeros que los llevo para el caso de que tenga más de dos pinchazos en una salida, no es que pase con mucha frecuencia, pero si que me ha pasado.
  • Una mult-iherramienta Topeak Mini 18+ Me encanta, es pequeña, no muy pesada y tiene todas las herramientas que necesito, incluido un tronchacadenas (que funciona con cadenas Shimano para 11 velocidades)
En este video puedes ver como lo meto todo en la bolsa del sillín. El conjunto completo pesa 632g


A cuidarse
Javier Arias González

What do I carry in my saddle bag?

For many there is a debate on whether or not to carry a saddle bag. In my case though I don't have any doubt, I carry a saddle bag in my bike, I don't care if it doesn't look pro, I do care about how practical is to carry stuff that I won't need while riding.

Once I decided I was going to carry a saddle bag the next was to decide what saddle back should I use and what I'd carry within. This my current configuration.

The saddle bag is a  Topeak Strap Aero Wedge Pack Small saddle bag. This is the smallest saddle bag of this family and I find it big enough to carry all I need. I particularly like the strap it has that allows you to clip a light.

Within the saddle I carry:

  • A Bontrager Air Rush Road Mini Pump/CO2 Inflator I love this pump. It is small and light; it can pump a tyre using a CO2 canister or you can use it in the standard way. I find this very convenient. 
  • 2 CO2 canisters. They came with the pump and I use them if I get a puncture and I'm in a hurry or weather conditions are not good. 
  • 2 Continental Race 28 (700c) Supersonic Inner Tubes. This is a very light inner tube that packs in a very small pack. I put each one in an individual zip bag to protect them from the water.
  • 2 Park Tool Tyre Levers & 1 glueless Repair Kit Note the pack comes with 3 tyre levers but I only carry 2, I have found that enough to deal with any wheel I have. The glueless reapir kit is so small and light that I carry it just in case I have more than two punctures in a single ride. It doesn't happen very often but it had happened to me.
  • A Topeak Mini 18+ Multi Tool I love this multi tool. It is small and not too heavy but it has all I need if I have a simple mechanical in a ride, including a chain repair tool (that I found it works with Shimano 11 speed chains).

In the video below you can see how I pack everything. The whole lot weights 632g


Take care
Javier Arias González

Sunday, September 6, 2015

Trying to put words to my feelings in today's ride

I don't think I'll be able to put in words how I felt in today's ride, but I want to try because I want to be able to recall it in the future.

I'll start saying that I felt great. It is not because today's numbers were that great, I have done better numbers in the past. Also, numbers are numbers and they are not that related with feelings and this entry is about feelings.

It is not that I got first to any of the climbs either. Getting first to the climbs is great and definitively more related to feelings than numbers but the best I can say about today's climbs is that I wasn't last in any of the climbs.

I think it is more related to expectations. Today's ride was probably the fastest Kingston Wheelers ride and I wanted to join it to see how I was going to feel. I was expecting to be dropped in the first hill so I loaded the route in the GPS to make sure I was able to make it to Tanhouse and told Rupert not to wait for me if they dropped me. I was also expecting weather to be in line with the one we had had the whole week, "not that good weather" I call it when I want to be nice and polite.

But the day woke up sunny and with blue skies. I found myself riding with about 15 other riders and I knew most of them. The pace was fast but I could manage it and when the first climb came it all began to feel great.

You know that feeling when your mind is asking your legs to give a bit more and your legs give you more?

You know when you see your heart rate and you know it is the highest you have seen it in the last six months but miraculously you feel you can keep it?

You know when you push it, and it is hard, but you find yourself enjoying it, having fun?

You know when you are riding in a group at speed and you feel the harmony of how things are working?

You know when you get to the top of the climb and you look to your colleagues and you feel gratitude? You appreciate that they make the ride interesting, challenging and fun.

Do you know when you feel your bike as a great machine?

Do you know when a gap opens and you push, and your legs scream but you close the gap?

Do you know when at the end of the ride there is a sprint and you actually sprint when you thought you would never going to dare to sprint again?

You know when the ride is finishing and you feel that you could keep it going, that you still have energy?

You know when you feel the strongest in the last months?

That was me in today's ride.

These are great feelings; you obviously can't feel like that in every ride but when it feels like that it really compensates for all the work you have done on the bike. I actually think I ride and train just to feel like that every now and them. I'm just glad that today was one of those days and I was able to appreciate it.

Take care
Javier Arias González




Monday, August 31, 2015

Paris-Brest-Paris 2015

Relajado
Este soy yo aproximadamente una hora antes de que comenzase mi Paris-Brest-Paris 2015. Cuando pedí a Marcín que me sacase esta foto quería reflejar lo relajado que me encontraba, lo feliz que me sentía y el hecho de que pensaba que simplemente estar en Paris ya lo consideraba una recompensa.

Confesando públicamente mi acojonamiento
Y si, estaba relajado. Mi clasificación para la PBP no había sido precisamente fácil (Lee esta entrada para entender por qué no fue fácil http://www.unbiciorejon.com/2015/04/my-journey-to-paris-brest-paris-2015.html), el día anterior había confesado en twitter que estaba un tanto acojonado (aunque en inglés usé una forma mucho más políticaente correcta).

Claro que ese relax se evaporó cuando al apoyar la bici en una valla se enganchó el cable del cambio delantero con el faro y en ese gesto el cable se salió de su guia.

Allí estaba yo, media hora antes de empezar la PBP soltando el cable del cambio delantero para poder volver a meterlo por su guía y luego ajustándolo de nuevo. No quedó perfecto, pero podría cambiar de plato. Suficiente, ya podía relajarme otra vez.

Y la prueba de que conseguí relajarme es que minutos antes de la salida me metí entre pecho y espalda un señor bocadillo de chorizo con jamón york y un bocadillo de chocolate negro con almendras.

Bocata chorizo con jamón york pre-PBP
Bocata de chocolate negro con almendras (marca Dia) pre-PBP
¿Quien sino alguien totalmente confiado en sus capacidades osa contradecir todos los manuales habidos y por haber sobre nutrición para ciclistas?

Mientras me comía mi bocada caí en la cuenta de lo improbable del grupo de cuatro ciclistas con el que me disponía a tomar la salida, un polaco que vive en España (Marcin), un español que vive en el Reino Unido (yo) y dos subditos de su majestad (Dominic y Gavin).

Los cuatro declaramos la intención de empezar tranquilos y eso hicimos. En los 70 primeros kilómetros rodamos a un ritmo muy asequible y la mayor anécdota de este tramo es que nos adelantó (y saludamos a) Steve Abraham que participaba en la PBP como parte de su intento de batir el record del mundo de distancia rodada en un año. Era la primera vez que rodábamos los cuatro juntos, pero nos coordinamos tan bien que incluso nos organizamos para parar a mear todos a la vez.

Curiosamente esta parada coordinada fue el fin de la coordinación del grupo. Marcin se puso en marcha un poco antes que el resto y cuando los demás nos pusimos en marcha habíamos perdido su pista entre los incontables e indestinguibles ciclistas que rodabamos por esa carretera.

Aprovecho para hacerme una nota para futuras PBPs. Si piensas rodar con alguien asegúrate de que tienes una forma de distiguirle durante la noche. En las noches de la PBP todos los ciclistas son amarillos (por el chaleco reflectante que te da la organización). Una pequeña luz en el casco de un color que no sea rojo sería ideal ya que se podría distinguir desdemucha distancia.

Sin ningún tipo de comunicación verbal Dominic, Gavin y yo fuimos poco a poco acelerando el ritmo y enseguida empezamos a darnos relevos con una gran naturalidad. No es que fuesemos muy, muy rápido pero si que manteníamos un ritmo sostenidamente alto. Los 70 km hasta Montagne Au Perche se me pasaron volando.

El comedor de Montagne tenía este aspecto
En Montagne (km140) hicimos nuestra primera parada. ¿Qué hice yo? Pues comerme otro bocada de chorizo con jamón york y otro bocata de chocolate negro con almendras. Revelde que es uno. En la cafetería pedí una taza de leche y la señora que me atendió no me lo quiso cobrar, no tenían precio asignado para la leche sóla.

En total paramos una hora (demasiado en mi opinión) pero lo bueno fue que durante la parada nos reencontramos con Marcin, El reencuentro no duró mucho, porque al poco de empezar a rodar caí en la cuenta de que Marcín no iba con nosotros (luego me contó que se había despistado un momento y nos había perdido de vista en medio de la noche).

Dominic, Gavin y yo seguimos rodando a un ritmo más bien alegre, pero ahora era Dominic el que más tiempo pasaba al frente de los tres.  Tenía sueño y combatía los ataques de sueño tirando del grupo. No es de extrañar que se me hiciesen cortos los 80 kilómetros hasta Villaines La Juhel.

En Villaines (km221) sellamos y decidimos pasar por el restaurante a comer algo. Un niño del pueblo me llevó la bandeja desde la caja del restaurante a la mesa donde nos íbamos a sentar. Me dejó impresionado, eran las 6 de la mañana y allí el guaje estaba llevando las bandejas de los ciclistas.

Comida/Desayuno a las 6:00 después de 221km
No es que nos entretuviesemos mucho, pero entre unas cosas y otras la parada nos llevó otra hora. Cuando nos pusimos en marcha cambió el patrón de como rodábamos. Seguíamos rodando a muy buen ritmo, pero ahora era Gavin el que más tiempo pasaba al frente de grupo y yo confesé que iba con las fuerzas justas para poder seguirles la rueda, pero que no podría entrar a los relevos. No les importó, me animaron a seguir a su rueda y así mantener lo que llamamos el WheelersTrain.

Ya tiene narices que la foto sea justo en uno de los pocos momentos que yo iba en cabeza

La siguiente etapa era de 90km y cuando íbamos aproximadamente por la mitad Gavin dijo que le apetecería tomar un café. Acordamos parar en el siguiente pueblo que tuviese un café abierto. Gavin y Dominic se pidieron un café y yo decidí unirme a ellos. Yo no tomo cafeína, pero mi razonamiento fue, si ya me cuesta seguirle el ritmo a estos dos, ahora que se están tomando un café me va a costar mucho más, mejor me tomo yo uno también y así las fuerzas no estarán tan dispares. Bienvenidos al mundo de los razonamientos de la señorita pepis.

El caso es que el café me hizo muy buen efecto y pude seguir el ritmo del grupo sin problemas hasta Fougueres (km310).
Feliz de haber completado un cuarto (310km) de la ruta
En Fougueres sellamos y decidimos volver a comer "algo". Eran las 10:30 de la mañana, pero yo me volví a meter otro menú completo para el cuerpo.

Sólo me acordé de sacar la foto cuando tenía la sopa casi terminada
Cuando nos disponíamos a ponernos en marcha me encontré (en realidad me encontró él a mi) con Phil, TheWattmeister. Coindicimos rodando juntos unos 150km en Severn Across 400 de 2014 desde entonces nos seguíamos mutuamente en Strava y Twitter y no habíamos tenido ocasión de volver a coincidir. Me alegró mucho coincidir con él; como suele pasar en estos eventos a partir de ese momento coincidimos varias controles y siempre nos volvíamos a saludar con alegría e intercambio de bromas. Quedamos en que el año que viene trataremos de rodar algún evento juntos.

La etapa hasta Tinteniac (km363) era corta, sólo 54km, pero para cuando llegamos twiteé que me sentía como Chris Froome escoltado por Richie Prote (Dominic) y Geraint Thomas (Gavin). A esas alturas ya me dejaban a mi siempre el rodar en medio de ellos dos para que pudiese rodar con menos esfuerzo.


En Quedillac (km389) no había que parar a sellar, pero al llegar vi que el mecánico estaba libre por lo que decidí llevarle mi bicicleta. Había ya varios kilómetros que el plato no cambiaba bien y que cuando me ponía de pie hacía un ruido que sonaba bastante mal. Yo pensaba que estaba relacionado con el cable que había reparado justo antes de la salida, pero el mecánico dijo que no, que el problema estaba en el buje de la rueda trasera. Lo desmontó, lo limpió, lo engrasó y el problema se solucionó. Cuando acabó le pregunté cuanto le debía y me dijo que 2€ para tomarse una cerveza. Le dejé 5€ y todo mi agradecimiento. Que te quiten un ruido horrible de la bicicleta cuando todavía te quedan 840km por delante no tiene precio.

Three Musketeers

Dominic y Gavin no sólo esperaron pacientemente a que me repararan la bicicleta sino que también me llenaron los botellos con agua mientras tanto y en ningún momento mostraron prisa alguna por ponerse en marcha. Cuando nos pusimos en marcha volvieron a llevarme en volandas.

Mi plan original era llegar a Loudeac (km448) a las 21 y parar a dormir, pero cuando llegamos a Loudeac eran sólo las 18:00. Me pareció demasiado pronto para parar a dormir. Además si no paraba tenía la ventaja de poder seguir con Dominic y Gavin lo que hacía que rodase mucho más rápido que si rodase sólo. Por si fuera poco estando en la cola para coger la comida vino a nuestro encuentro Jose.

Jose había salido dos horas antes que nosotros y estaba a punto de ponerse en marcha. Su plan era dormir en Carhaix (km526). La idea de parar a dormir en Carhaix a mi me resultaba atractiva. Dominic y Gavin habían dicho que querían tirar hasta Brest, pero yo no me veía con fuerzas. Acordé con Jose que yo también dormiría en Carhaix y al día siguiente rodaríamos juntos.

Nosotros tardamos en ponernos en marcha. Dominic y Gavin se lo tomaban con calma en las paradas, claro que luego recuperaban el tiempo rodando a buen ritmo.

De Loudeac a Carhaix hay 78km pero se puede dividir en dos "cómodas" etapas utilizando Saint Nicolas du Pélem como parada intermedia a los 45km.

Aun así los primeros 45km a mi me costaron lo suyo. En cada cuesta me ponía a ese ritmo en el que la respiración es todavía rítmica, pero que si aprietas un poco más sabes que empezarás a jadear sin control. Esto me permitía seguir a mis compañeros de ruta, pero no dejaba de preguntarme si no estaría forzando demasiado y acabaría pagando el esfuerzo en los próximos días. Todavía quedaba mucha ruta.

Paramos en Saint Nicolas a picar algo y les propuse a Dominic y a Gavin que no me esperasen, que siguiesen a su ritmo. Ellos querían seguir hasta Brest (km614), todavía les quedaban 121km y esperarme a mi les iba a retrasar, y lo que es peor, poner en peligro el que cuando llegasen a Brest encontraran una cama. Se negaron en redondo, llegaríamos juntos a Carheix (km526). Nos preparamos para la noche y nos pusimos en marcha.

Sea por que esta etapa era corta (33km) o sea por la perspectiva de acabar una larga jornada a medida que pasaban los kilómetros me iba encontrando mejor. Tal es así que los últimos kilómetros los hicimos a una velocidad bastante alta. La lógica era la siguiente. Llegábamos al control bastante tarde y por los horarios de salida muchos ciclistas tenían planeado ir a dormir a este control. Esto hacía que corriese el riesgo de llegar al control y no tener cama donde dormir. Cada ciclista que adelantábamos era una posibilidad más de conseguir cama; Gavin se tomó muy a pecho el que yo llegase y tuviese cama y a mi las piernas me respondían para poder seguirle mientras adelantábamos un grupo de ciclistas tras otro.

Al llegar a Carhaix (km526) ni me despedí de Dominic y Gavin, aparqué la bicicleta y me fuí directamente a los dormitorios a por cama. Cuando llegué había una cola considerable, pero conseguí cama. En la cola coincidí con Jose y quedamos para el día siguiente. Nos pondríamos en marcha a las 5:00 de la mañana. Me fuí a sellar, luego a cenar y después a ducharme. Cuando me acosté me quedaban cuatro horas y media hasta la hora de levantarme.

Sellé a las 22:10. Curiosamente ese horario coincidía con mi plan más optimista elaborado desde el sillón de mi casa unas semanas antes. Viendo los números de ese primer día había rodado 526km en 26 horas y 10 minutos. O lo que es lo mismo, a una velocidad media, incluyendo paradas, de unos 20.2km/h. Eso si, la velocidad media en movimiento había sido de 25.3km/h. Señal de que habíamos rodado muy bien, pero que habíamos parado mucho.

Al día siguiente Jose y yo, entre una cosa y otra nos posimos en marcha a las 5:46. Tuvimos la suerte de que enseguida coincidimos con un grupo de ciclistas de Valencia y nos unimos a su grupo hasta que su ritmo en las subidas resultó demasiado rápido para nosotros. Entre Carhaix y Brest está la única subida que puede merecer el apelativo de "puerto". No es nada del otro mundo, pero tampoco hay que ignorarlo.

En algún punto entre Carhaix y Brest nos encontramos con Ricardo (de Pueblo Nuevo) y con una pareja de ciclistas catalanes que hacían la PBP por primera vez. Estaban bastante desanimados, él tenía dolores en una rodilla y no lo veían nada claro. Yo, sin embargo, estaba muy animado. Les decía que el ritmo al que rodábamos era perfecto. Que a ese ritmo llegaríamos a dormir a Tinteniac sin problemas. Lo mismo les parecí un iluso, pero yo estaba convencido de mis palabras.

Fue también en esta parte donde nos cruzamos con Roberto que ya estaba de vuelta de Brest (aquí su crónica). La mala suerte hizo que nos cruzásemos con él cuando descendía una cuesta por lo que a pesar de chillar su nombre él no llegó a enterarse de que se cruzaba con nosotros.

El puente de Brest al fondo
La entrada a Brest siempre tiene el aliciente de la vista del puente y, como no podía ser de otra manera, nos paramos a hacer unas fotografías, el sol empezaba a calentar y parecía que tendríamos otro día de buen tiempo.

La llegada al control de Brest fue distinta a la de 2011. Esta vez fue más directa, con menos semaforos, pero aun así llegar siempre se hace pesado por las interrupciones y las empinadas cuestas hasta el control.
Desayuno/Comida a las 10:30 de la mañana en Brest
Nada más llegar al control me fijé que el mecánico estaba libre y le llevé la bicicleta de Jose para que le reparase una avería que le impedía cambiar de plato. El mecánico nos dijo que nos fuesemos a comer que el repararía la bicicleta mientras tanto.

El control de Brest estaba a revosar de ciclistas. Me encontré con Gavin que se ponía en marcha en ese momento, con Phil, The Wattmeister y con Jordi (con quien también había coincidido varios controles antes). Había bastante cola para la comida y al ir a ponernos en marcha tuvimos que ponernos en configuración de solecito que pica (echarnos crema para el sol, cacao a los labios, etc). En su momento me quedé con la sensación de que la parada había sido demasiado larga, pero ahora, viendo los números veo que paramos una hora y cuarto. No es una gran parada pero no está tan mal teniendo en cuenta lo lleno que estaba el control.

Nos tomamos la subida al "puerto" de Brest con bastante calma. Un poco antes de coronar el puerto nos adelantaron dos ciclistas franceses que rodaban en bicicletas de época. Un coche descapotable con un cámara en los asientos traseros iba grabándoles. Cuando llegaron a nuestra altura nos enfocaron y nos grabaron. Con un poco de suerte salimos en el video oficial de la PBP.

Una vez coronado el puerto seguíamos rodando a un ritmo bastante pausado. Tal es así que nos adelantó el grupo de los de Loudeac (mítico grupo al que Juan y yo nos unimos en 2011) y nos pareció que rodaban demasiado rápido para nosotros. Ricardo tenía bastante sueño y en un momento dado nos avisó que él pararía a tumbarse un rato. Jose y yo seguimos a nuestro ritmo.

Llegamos a Carhaix (km703) cerca de las 16:00. Mientras comíamos algo repasamos el plan que teníamos y los horarios. Llegamos a la conclusión que teníamos que ponernos un poco las pilas si queríamos llegar a Tinteniac (km867) con horas suficientes para dormir.

La parada en Carhaix fue bastante más rápida (38 minutos) y el ritmo al que rodamos a partir de ese momento bastante más ágil. No es que fueramos a lo loco pero si a ese ritmo sostenido que te hace deborar kilómetros. Al poco de ponernos en marcha nos encontramos con el control secreto de la vuelta donde sólo paramos a sellar.

Llegando a los pueblos era habitual ver smilies pintados en el asfalto
En Loudeac (km782) se dió la circunstancia que coincidimos con Agustín, Marcín y David. Cada uno tenía sus circunstancias pero todos teníamos intención de parar a dormir en Tinteniac (km867) por lo que acordamos que al día siguiente nos pondríamos en marcha a las 7:00 de la mañana los cinco juntos. Posiblemente el grupo del Pakefte más numeroso que haya rodado junto en la PBP.

Merienda/cena en Loudeac a las 20:43
Jose, Marcín y yo llegamos juntos a Tinteniac (km867) cerca de las 2 de la mañana. Nos fuimos inmediatamente a pedir cama y nos encontramos con que había cola. En la cola estaba la pareja de catalanes con los que habíamos rodado durante la mañana. Estaban cansados, pero el día se les había dado bastante bien. La cola nos llevó bastante tiempo, pero por fin conseguimos cama y en Tinteniac era en habitaciones de cuatro camas.

Foto que me sacó Tom Jackson cuando nos encontramos en la cola para pedir cama en Tinteniac. Me encanta mi sonrisa.
A mi me tocó dormir con tres españoles con los que habiamos coincidido en ruta durante la tarde. Una vez asegurada la cama me fuí a sellar, pero en esta ocasión sólo cené un platano y pasé de ducharme. Me acosté y me dispuse a dormir tres horas y media.

Todavía sonriendo después de haber dormido sólo tres horas y media
Comedor de Tinteniac (km867) a 6:41 de la mañana. Mi vista mientras desayuno.
A las 7:02 estábamos los cinco listos para ponernos en marcha. La etapa desde Tinteniac a Fougueres (km921) era de sólo 54km y la hicimos a lo que yo describiría como a un ritmo ideal. Tal es así que se formó un grupo de ciclistas a nuestra rueda (incluida la pareja de catalanes) en las que todo el mundo parecía rodar cómodamente y donde se oían varias conversaciones simultáneas.

Saliendo de Fougueres rodabamos de nuevo los cinco juntos y se volvió a formar un buen grupo a nuestra rueda. Coincidimos con varios españoles entre los que se encontraba Andrey, con el que tuve ocasión de charlar un buen rato.

En un momento dado me descolgué del grupo y le saqué una foto desde atrás
El caso es que la etapa de Fougueres a Villaines (km1009) es larga (89km) y se hace pesada. Poco a poco el grupo se fue separando. Marcín tiró por delante, en un momento dado perdimos a David y al poco Agustín decidió parar a descansar. Al poco nos quedamos sólos Jose y yo. No rodábamos mal, pero se notaba que se nos estaba haciendo pesada la etapa.

En este tramo nos alcanzó Patricio Coucet un argentino afincado en Lanzarote con el que había coincidido comiendo el sábado antes de empezar la PBP y que en Octubre de 2015 intetará hacer 7 iron man seguidos (uno en cada isla canaria) por una causa benéfica. Patricio tenía dolores en una rodilla y eso hacía que rodase más lento, se adaptó a nuestro ritmo y enseguida aportó ese aire fresco que trae una nueva conversación. Juntos pasamos por Le Ribay, el pueblo que yo siempre recordaré porque fue donde cumplí mi primer 1.000 y juntos llegamos a Villaines.

El primer 1.000km de mi vida se dio en Le Ribay haciendo la PBP2011, esta foto es de entonces
Yo entrando en Villaines. Nótese la cantidad de público. La foto es de Patricio
Llegar a Villaines por la tarde siempre es un placer. Todo el pueblo está en la calle atraido por la cantidad de ciclistas. Justo cuando estábamos aparcando nuestras bicicletas llegó Marcín, nos fuimos los cuatro juntos a sellar y después de sellar Patricio se fue al médico a que le mirasen la rodilla, Jose sacó algunas fotos con la gente del pueblo; quedamos todos en el restaurante hacia donde Marcín y yo nos encaminamos.

Cuando Marcín y yo acabábamos de comer llegaron Jose y Patricio y al poco llegó Agustín. y como no tenía intención de parar mucho acordamos que le esperaríamos. También nos encontramos con Ricardo que estaba comiendo unas mesas más allá. Patricio dijo que prefería ir a su ritmo por lo que se puso en marcha antes que nosotros y ya no le volvimos a ver. Cuando nos disponíamos a arrancar Agus nos dijo que tirásemos nosotros que él preferia descansar un poco más. En cualquier caso volvimos a quedar para la mañana siguiente, a las 7:00 en Dreux para hacer juntos la entrada en Paris.

Al poco de salir de Villaines adelantamos a Ricardo que se había parado a la entrada a un prado y también al poco de salir de Villaines volvimso a separarnos de Marcín que se estaba revelando como el ciclista Guadiana.

El tramo de Villaines a Montagne (km1090) es que yo más temía de toda la PBP. En el 2011 fue la parte que más dura se me hizo. No sólo tiene uno ya el cansancio acumulado de casi tres días sobre la bicicleta sino que es una etapa bastante larga (81km) con tramos de rectas interminables y constantes sube y baja rompepiernas.

Más o menos a mitad de tramo vimos un puesto de espectadores en los que ofrecian café y Jose comentó que le apetecería uno. Ese comentario me recordó que yo tenía un geles con cafeina que llevaba por si me daba mucho sueño o necesitaba en algún momento un punch de energía. Saqué uno de mi bolsa delantera, lo abrí y se lo ofrecí a Jose.
Se ve que el gel le hizo efecto porque en los kilómetros de aproximación a Montagne, justamente donde la carretera se hace más pesada y rompepiernas recuperamos un muy buen ritmo. Tal es así que constantemente tenía que recordarme que ese mismo recorrido en otras circunstancias se puede hacer durísimo. Incluso el repecho de llegada al control no me pareció para tanto.

Llegamos a Montagne y aparcamos las bicicletas justo a la entrada del control (la experiencia es un grado) y sellamos un poco antes de las ocho de la tarde. Nada más sellar me dirigí al servicio y me encontré con Ricardo que salía y me comentó que pensaba dormir algo en Montagne. No me quedó muy claro en que momento nos adelantó Ricardo, pero tampoco me quedó muy claro en que momento adelantamos nosotros a Marcín con el que nos juntamos un poco más tarde.

Cena en Montagne. Aréciese el incremento de dulces
Se ve que Montagne era un punto de encuentro porque también nos encontramos con David y con él hicimos cuarteto del pakefte y afrontamos los "tres repechos encadenados a la salida de Montagne" que vimos que Roberto había puesto en el guasaps.

La verdad es que afrontamos los repechos con muy buen ánimo y a muy buen ritmo. Yo, por mi parte, he de reconocer que por algún motivo que todavía no me he conseguido explicar me encontré realmente bien y decidí subir cada uno de los repechos a ritmo; pidiéndole al cuerpo marcha y sorprendiéndome de que mi cuerpo me respondía con ganas de juerga.

Cada vez que veía un cartel anunciando lo que nos quedaba hasta Paris comentaba en alto que tenía tentaciones de tirar sin parar a dormir en Dreux. Lo decía sólo de boca para afuera, pero a David parece que le inspiró porque hizo un par de llamadas y después de asegurarse de que tendría donde dormir una vez llegado a París anunció que él no dormiría en Dreux.

Una vez pasados los repechos la carretera se hace mucho más llana y es más fácil mantener una velocidad de crucero sostenida. Curiosamente en esta parte de la carretera me empezó a dar el sueño. Tenía las pulsaciones muy bajas y, básicamente, mi cuerpo estaba echando el cierre; tuve que dar un par de tirones para activarme.

En este momento estábamos un poco dispersos por la carretera. Yo circulaba con David, pensábamos que Marcin estaba por delante y Jose por detrás. Al poco volvíamos a estar los cuatro juntos y un poco más adelante otra vez separados. El que se pusiera a llover no ayudó. Como siempre pasa empieza a llover, paras, te pones el chuvasquero y a la que te pones en marcha deja de llover. Al poco Jose tuvo un problema con su gps y se paró, un poco más adelante me di cuenta que nos habíamos salido de la ruta y avisé a David que rodaba justo delante de mi.

Estaba claro que estábamos en Dreux (km1165) y yo reconocía la zona como que el control no debería estar muy lejos, pero el ver que en las dos últimas rotondas no había señales nos dejó claro que nos habíamos saltado un giro.

No llegó la sangre al rio, al poco vi el control detrás de un centro comercial y hacia allí nos dirigimos. Acabamos entrando por donde salían los ciclistas, pero lo que cuenta es que llegamos.

Como en todos los controles en los que paraba a dormir dejé la bicicleta e inmediatamente me dirigí al dormitorio a pedir cama. En este caso me vino genial, en el dormitorio me dieron la última cama disponible y a partir de ese momento mandaron a los demás ciclistas a dormir a otra sala.

Me tomé un platano y un pastelito de chocolate y me acosté. En Dreux no nos daban mantas y yo tenía un poco de frio por lo que decidí usar el saco térmico que llevo para emergencias. Al final dormí cinco horas como un lirón.

Desayuno en Dreux. Nótese la cantidad de dulce
La sorpresa al levantarme fue que llovía. ¡Llovía bastante! Y parecía que cuando más llovía era cuando tratábamos en encontrarnos los unos a los otros en el parking de bicicletas. ¡Una oportunidad de sacarle provecho a los guardabarros! Al final nos pusimos en marcha Jose, Agus y yo. Marcín ya iba por delante.

Los 65 kilómetros que hay de Dreux a Paris fueron un paseo triunfal. No me importó que lloviese, en realidad ya no llovía tanto y no hacía frio: no me importaron los repechos, en realidad no eran para tanto y el paisaje era precioso; ni siquiera me importunó mucho un británico (a juzgar por el cullote, todo con la union flag, que llevaba) estuviese a punto de tirarnos por ir haciendo el tonto en la bicicleta, le increpé, él se disculpó y todos tan felices. Sobre todo yo. Era el momento de disfrutar y de aprovechar el único estado mental en el que nos encontrábamos para discutir de lo divino y lo humano. La relación entre el dolor, el sufrimiento y el placer, el uso del deporte como exaltación de las naciones o Fernando Alonso fueron sólo alguno de los temas que tocamos saltando de uno a otro con la clarividencia que sólo las circunstancias en las que rodábamos pueden darte.

Aproximándonos a Paris dejó de llover y parámos a quitarnos los chuvasqueros y ya de paso que se nos viesen los maillots. Claro que al poco, a dos kilómetros de la llegada, Agustín nos anunció que tenía una rueda pinchada. Al principio pensamos que era una broma, pero luego al ver que no lo era nos lo tomamos a broma. Como no podía ser de otra manera la lluvia arreció un poquito, Agustín se sentó en la carretera (en realidad un camino asfaltado y sin tráfico en medio de un parque) a arreglar el pinchazo, Jose se dedicó a grabar unas tomas de los ciclistas que nos adelantaban y yo a comunicar el Pakefte que volvíamos a ser protagonistas de una anécdota graciosa.

Agustín reparando el pinchazo de su rueda trasera
Una vez reparado el pinchazo nos pusimos en marcha y antes de que nos diesemos cuenta, casi por sorpresa, ya estabamos pasando sobre el control que tomaba el tiempo con los chips. Acabábamos de acabar la PBP2015 (yo no pinché en los 1.200km de la ruta).

5 meses después de haberme roto el fémur y una vertebra acababa la PBP sonriendo
Aparcamos la bici y nos dirigimos a poner el último sello. ¡Menuda cola nos encontramos! A las 10:53 me tomó tiempo el chip y a las 11:22 me pusieron el tiempo al sellar la brevet ¡Casi media hora de cola!

Agustín, Marcín, Jose y yo
No hubo tiempo para mucho más. A la cola de sellar le seguía otra cola igual de larga para coger la comida. Yo decidí no esperar. Tenía que coger un vuelo esa misma tarde a las 19:00 y todavía tenía que ir al hotel, empaquetar la bici, ducharme, comer algo y llegar al aeropuerto por lo que me despedí de mis compañeros de ruta y me puse en marcha.




Al final me dio tiempo a dormir una hora en el hotel antes de salir para al aeropuerto y una vez allí me llevé la sorpresa de que me habían puesto en primera. Me vino genial el poder entrar en la sala vip donde procedí a relajarme una vez asaltado el buffet que tenían. Curiosamente no dormí durante el vuelo, la comida que me ofrecieron estaba realmente buena y yo seguía teniendo hambre...

Llegué a casa, me duché, volví a cenar y me acosté a dormir con una sonrisa. Estaba realmente feliz.

En la página web gicentre.org/pbp2015 se pueden crear unos gráficos muy interesantes de como ha evolucionado la Paris-Brest-Paris de cada uno. Copio abajo los míos.

Mi evolución respecto al resto de ciclistas - (c) Jo Wood, 2015, giCentre, City University London
El margen de tiempo que tenía en cada etapa - (c) Jo Wood, 2015, giCentre, City University London
Este video muestra como evolucionó mi posición con respecto a los otros ciclistas a lo largo de todo el evento.


A cuidarse
Javier Arias González